Cuba libre: de 90 000 millones a 300 000
Más: 40 000 a 90 000 al inicio y red eléctrica en un año. Romeu: hasta 375 000 en 15 años. El capital del exilio está. Falta ley y sacar al aparato
Hace unos días el Wall Street Journal abrió la puerta de esas reuniones en Biscayne Bay: bolsa, aeropuertos, plantas flotantes. El Miami Herald entra ahora en la calculadora. No cambia el elenco. Cambia la escala. Jorge Mas Santos, presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana, dueño de MasTec y copropietario del Inter Miami, ya no habla solo de un número redondo.
- Habla de 40 000 a 90 000 millones para el primer tramo. Rafael Romeu, de DevTech y de la Asociación para el Estudio de la Economía Cubana, estira el horizonte: 275 000 a 375 000 millones en diez o quince años. Nora Gámez Torres lo resumió: la reconstrucción puede irse a 300 000 millones. Eso no es un aeropuerto. Es un país.
Por qué importa. Mas lo dijo sin poesía de exilio: la ecuación no va a fallar por falta de capital. Falla si no hay ley, protección al inversionista e incentivos. Las familias cubanoamericanas, cifra Juan Omar Sixto, suman un patrimonio cercano a 200 000 millones.
- Romeu llama a esa diáspora “el petróleo de Cuba”: el único recurso lo bastante grande. La ayuda oficial de Washington para los primeros seis meses la estima en 180 a 270 millones.
- Es estabilizar, no reconstruir. Helms-Burton sigue cerrando FMI y Banco Mundial hasta que haya gobierno electo notificado al Congreso. Trump desmanteló la USAID de nation-building. Quien espere un Plan Marshall con sello federal se equivoca de década.
Lo indispensable. El calendario de Mas es el que irrita a los gradualistas. Nada de transiciones de cuatro, cinco, seis, siete u ocho años. Red eléctrica de primer mundo en el primer año. Pleno empleo en seis meses o un año. “Los incompetentes tienen que quitarse de en medio: la familia Castro, el aparato burocrático. Hay que eliminarlos porque son un obstáculo al progreso.”
- Visión: democracia de mercado, república constitucional, jueces independientes, gobierno limitado. Tras verse con Trump y con Rubio, dice estar convencido de que el cambio viene. A los de la isla les pide una cosa: que vean un camino y que no le tengan miedo.
- Ahí estalla el otro número, el que no se cuenta en dólares: el Partido. El Colegio de Abogados Cubanoamericanos borra un texto de ley transitoria: Consejo Nacional de 15, gobierno provisional, funcionarios que no tengan sangre en las manos pueden quedarse si juran lealtad. El programa de Oswaldo Payá, de 1992, no ilegalizaba al PCC. Rosa María Payá exige que la cúpula salga el día uno y que se trabaje un tiempo con la burocracia.
- Rubio: se puede hablar con quien quiera libertad; no con quien esté manchado. Polonia y Chequia no fundieron el Estado en 24 horas. Mas no quiere ocho años de los mismos. Ese es el cisma de Miami, no el de los 8000 millones de aeropuertos.
Datos clave. Romeu diseña un “día cero” con capital privado. La Cámara de Comercio de Sixto no pone un dólar sin garantías plenas y gobierno democrático. Un sondeo en la isla (El Toque) daba mayoría a tratar al exilio de igual a igual; solo un cuarto lo quiere al frente. Hoffman, biógrafo de Payá, recuerda lo obvio: las transiciones casi nunca obedecen al PowerPoint.
Ahora qué. Noventa mil millones o trescientos. La horquilla asusta menos que la espera. Trump apretó el petróleo. Rubio dijo en Nueva York que sin cambio de modelo nadie invierte. El sur de Florida ya dibujó la factura. Lo que falta no es otra cena frente a la bahía. Es que La Habana deje de ser un obstáculo y que Washington no confunda foto con transición. El capital está. El aparato, todavía también.
Cuba libre: de 90 000 millones a 300 000
Más: 40 000 a 90 000 al inicio y red eléctrica en un año. Romeu: hasta 375 000 en 15 años. El capital del exilio está. Falta ley y sacar al aparato
Hace unos días el Wall Street Journal abrió la puerta de esas reuniones en Biscayne Bay: bolsa, aeropuertos, plantas flotantes. El Miami Herald entra ahora en la calculadora. No cambia el elenco. Cambia la escala. Jorge Mas Santos, presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana, dueño de MasTec y copropietario del Inter Miami, ya no habla solo de un número redondo.
- Habla de 40 000 a 90 000 millones para el primer tramo. Rafael Romeu, de DevTech y de la Asociación para el Estudio de la Economía Cubana, estira el horizonte: 275 000 a 375 000 millones en diez o quince años. Nora Gámez Torres lo resumió: la reconstrucción puede irse a 300 000 millones. Eso no es un aeropuerto. Es un país.
Por qué importa. Mas lo dijo sin poesía de exilio: la ecuación no va a fallar por falta de capital. Falla si no hay ley, protección al inversionista e incentivos. Las familias cubanoamericanas, cifra Juan Omar Sixto, suman un patrimonio cercano a 200 000 millones.
- Romeu llama a esa diáspora “el petróleo de Cuba”: el único recurso lo bastante grande. La ayuda oficial de Washington para los primeros seis meses la estima en 180 a 270 millones.
- Es estabilizar, no reconstruir. Helms-Burton sigue cerrando FMI y Banco Mundial hasta que haya gobierno electo notificado al Congreso. Trump desmanteló la USAID de nation-building. Quien espere un Plan Marshall con sello federal se equivoca de década.
Lo indispensable. El calendario de Mas es el que irrita a los gradualistas. Nada de transiciones de cuatro, cinco, seis, siete u ocho años. Red eléctrica de primer mundo en el primer año. Pleno empleo en seis meses o un año. “Los incompetentes tienen que quitarse de en medio: la familia Castro, el aparato burocrático. Hay que eliminarlos porque son un obstáculo al progreso.”
- Visión: democracia de mercado, república constitucional, jueces independientes, gobierno limitado. Tras verse con Trump y con Rubio, dice estar convencido de que el cambio viene. A los de la isla les pide una cosa: que vean un camino y que no le tengan miedo.
- Ahí estalla el otro número, el que no se cuenta en dólares: el Partido. El Colegio de Abogados Cubanoamericanos borra un texto de ley transitoria: Consejo Nacional de 15, gobierno provisional, funcionarios que no tengan sangre en las manos pueden quedarse si juran lealtad. El programa de Oswaldo Payá, de 1992, no ilegalizaba al PCC. Rosa María Payá exige que la cúpula salga el día uno y que se trabaje un tiempo con la burocracia.
- Rubio: se puede hablar con quien quiera libertad; no con quien esté manchado. Polonia y Chequia no fundieron el Estado en 24 horas. Mas no quiere ocho años de los mismos. Ese es el cisma de Miami, no el de los 8000 millones de aeropuertos.
Datos clave. Romeu diseña un “día cero” con capital privado. La Cámara de Comercio de Sixto no pone un dólar sin garantías plenas y gobierno democrático. Un sondeo en la isla (El Toque) daba mayoría a tratar al exilio de igual a igual; solo un cuarto lo quiere al frente. Hoffman, biógrafo de Payá, recuerda lo obvio: las transiciones casi nunca obedecen al PowerPoint.
Ahora qué. Noventa mil millones o trescientos. La horquilla asusta menos que la espera. Trump apretó el petróleo. Rubio dijo en Nueva York que sin cambio de modelo nadie invierte. El sur de Florida ya dibujó la factura. Lo que falta no es otra cena frente a la bahía. Es que La Habana deje de ser un obstáculo y que Washington no confunda foto con transición. El capital está. El aparato, todavía también.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: