Las señales de un nuevo reacomodo global en la ONU
La Asamblea de la ONU dejó señales de negociación entre rivales, pero también confirmó que las principales crisis globales siguen abiertas
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, interviene durante el 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU. Foto: AFP
25 de septiembre, 2026
La segunda jornada de la Asamblea General de la ONU dejó menos discursos simbólicos y más señales sobre cómo se está reordenando la política internacional. Entre la tensión entre Estados Unidos e Irán, el acercamiento con Venezuela, la persistencia de la guerra en Ucrania y la ausencia de protagonismo chino en Naciones Unidas, el encuentro mostró un mundo que negocia mientras compite. También anticipó las disputas diplomáticas que marcarán los próximos meses.
Qué destacar. La agenda de la ONU confirmó que las principales crisis internacionales siguen abiertas, pero también que varias potencias intentan mantener canales de negociación aun en medio de conflictos. La coexistencia entre confrontación y diplomacia fue el rasgo dominante de la segunda jornada en Nueva York.
- El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, combinó críticas a Washington con disposición al diálogo. Mientras la delegación estadounidense abandonó parte de su discurso, ambos países mantuvieron contactos indirectos sobre seguridad regional y el estrecho de Ormuz.
- La ausencia de Xi Jinping en la Asamblea contrastó con su presencia en Washington. El foco de la relación entre Estados Unidos y China se desplazó desde la ONU hacia la cumbre bilateral sobre comercio, inteligencia artificial y Taiwán.
- El protagonismo de Donald Trump siguió marcando el encuentro. Su administración apareció como interlocutor central en expedientes tan distintos como Irán, Venezuela, Ucrania y China.
Entre líneas. Más allá de los discursos, la gran noticia fue la aparición de posibles movimientos diplomáticos en conflictos que parecían estancados. Varias delegaciones utilizaron la ONU para enviar señales políticas dirigidas tanto a sus rivales como a sus audiencias internas.
- Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, prometió futuras elecciones y afirmó que existen conversaciones con sectores opositores. Aunque no presentó calendario ni mecanismos concretos, el mensaje coincidió con el acercamiento reciente entre Caracas y Washington.
- Marco Rubio señaló que Rusia y Ucrania muestran interés en una tregua limitada para infraestructura energética y exportaciones de cereales. La propuesta todavía carece de compromisos formales por parte del Kremlin.
- España aprovechó el foro para reforzar su defensa del multilateralismo. Pedro Sánchez respaldó el papel de la ONU y propuso que la próxima secretaría general sea ocupada por una mujer latinoamericana.
Punto de fricción. La guerra continúa siendo el principal factor de desestabilización global. Los discursos de Irán, Ucrania e Israel reflejan conflictos que siguen condicionando la economía, la seguridad y la diplomacia mundial.
- Volodímir Zelenski insistió en que la presión económica sobre Rusia debe mantenerse. El mandatario considera que limitar los ingresos comerciales de Moscú sigue siendo una herramienta clave para reducir su capacidad militar.
- Irán elevó el tono frente a Estados Unidos e Israel al denunciar ataques contra población civil y exigir el levantamiento de restricciones económicas. Sin embargo, evitó cerrar completamente la puerta a futuras negociaciones.
- La expectativa por la intervención de Benjamín Netanyahu generó tensión anticipada. Representaciones palestinas y organizaciones civiles prepararon protestas y posibles abandonos del recinto durante su discurso.
Ahora qué. La Asamblea entra en una fase donde las reuniones privadas pueden resultar más relevantes que las intervenciones públicas. El resultado de varios conflictos dependerá menos de los discursos y más de la capacidad de convertir contactos diplomáticos en acuerdos verificables.
- La relación entre Estados Unidos y China seguirá siendo observada con atención. Aunque ambas partes extendieron parcialmente su tregua comercial, persisten diferencias estratégicas en tecnología y seguridad.
- Venezuela enfrenta el desafío de convertir sus promesas de apertura política en medidas concretas. La comunidad internacional evaluará avances institucionales antes de respaldar plenamente el proceso.
- Ucrania, Irán y Medio Oriente seguirán ocupando el centro de la agenda global. Las próximas semanas mostrarán si las conversaciones vistas en Nueva York abren espacios de negociación o si predominan nuevamente las dinámicas de confrontación.
Las señales de un nuevo reacomodo global en la ONU
La Asamblea de la ONU dejó señales de negociación entre rivales, pero también confirmó que las principales crisis globales siguen abiertas
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, interviene durante el 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU. Foto: AFP
25 de septiembre, 2026
La segunda jornada de la Asamblea General de la ONU dejó menos discursos simbólicos y más señales sobre cómo se está reordenando la política internacional. Entre la tensión entre Estados Unidos e Irán, el acercamiento con Venezuela, la persistencia de la guerra en Ucrania y la ausencia de protagonismo chino en Naciones Unidas, el encuentro mostró un mundo que negocia mientras compite. También anticipó las disputas diplomáticas que marcarán los próximos meses.
Qué destacar. La agenda de la ONU confirmó que las principales crisis internacionales siguen abiertas, pero también que varias potencias intentan mantener canales de negociación aun en medio de conflictos. La coexistencia entre confrontación y diplomacia fue el rasgo dominante de la segunda jornada en Nueva York.
- El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, combinó críticas a Washington con disposición al diálogo. Mientras la delegación estadounidense abandonó parte de su discurso, ambos países mantuvieron contactos indirectos sobre seguridad regional y el estrecho de Ormuz.
- La ausencia de Xi Jinping en la Asamblea contrastó con su presencia en Washington. El foco de la relación entre Estados Unidos y China se desplazó desde la ONU hacia la cumbre bilateral sobre comercio, inteligencia artificial y Taiwán.
- El protagonismo de Donald Trump siguió marcando el encuentro. Su administración apareció como interlocutor central en expedientes tan distintos como Irán, Venezuela, Ucrania y China.
Entre líneas. Más allá de los discursos, la gran noticia fue la aparición de posibles movimientos diplomáticos en conflictos que parecían estancados. Varias delegaciones utilizaron la ONU para enviar señales políticas dirigidas tanto a sus rivales como a sus audiencias internas.
- Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, prometió futuras elecciones y afirmó que existen conversaciones con sectores opositores. Aunque no presentó calendario ni mecanismos concretos, el mensaje coincidió con el acercamiento reciente entre Caracas y Washington.
- Marco Rubio señaló que Rusia y Ucrania muestran interés en una tregua limitada para infraestructura energética y exportaciones de cereales. La propuesta todavía carece de compromisos formales por parte del Kremlin.
- España aprovechó el foro para reforzar su defensa del multilateralismo. Pedro Sánchez respaldó el papel de la ONU y propuso que la próxima secretaría general sea ocupada por una mujer latinoamericana.
Punto de fricción. La guerra continúa siendo el principal factor de desestabilización global. Los discursos de Irán, Ucrania e Israel reflejan conflictos que siguen condicionando la economía, la seguridad y la diplomacia mundial.
- Volodímir Zelenski insistió en que la presión económica sobre Rusia debe mantenerse. El mandatario considera que limitar los ingresos comerciales de Moscú sigue siendo una herramienta clave para reducir su capacidad militar.
- Irán elevó el tono frente a Estados Unidos e Israel al denunciar ataques contra población civil y exigir el levantamiento de restricciones económicas. Sin embargo, evitó cerrar completamente la puerta a futuras negociaciones.
- La expectativa por la intervención de Benjamín Netanyahu generó tensión anticipada. Representaciones palestinas y organizaciones civiles prepararon protestas y posibles abandonos del recinto durante su discurso.
Ahora qué. La Asamblea entra en una fase donde las reuniones privadas pueden resultar más relevantes que las intervenciones públicas. El resultado de varios conflictos dependerá menos de los discursos y más de la capacidad de convertir contactos diplomáticos en acuerdos verificables.
- La relación entre Estados Unidos y China seguirá siendo observada con atención. Aunque ambas partes extendieron parcialmente su tregua comercial, persisten diferencias estratégicas en tecnología y seguridad.
- Venezuela enfrenta el desafío de convertir sus promesas de apertura política en medidas concretas. La comunidad internacional evaluará avances institucionales antes de respaldar plenamente el proceso.
- Ucrania, Irán y Medio Oriente seguirán ocupando el centro de la agenda global. Las próximas semanas mostrarán si las conversaciones vistas en Nueva York abren espacios de negociación o si predominan nuevamente las dinámicas de confrontación.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: