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La isla que nadie escucha realmente

Mientras EE. UU. y Cuba disputan soberanía y poder en la ONU, los cubanos priorizan salir de la crisis, recuperar energía y oportunidades

Unas personas caminan por una calle de La Habana durante un apagón generalizado. Foto: AFP
Isabel Ortiz
05 de octubre, 2026
Mientras Washington y La Habana intercambian mensajes sobre el futuro político de Cuba, millones de cubanos enfrentan una crisis económica y energética sin precedentes. El debate internacional gira en torno al embargo, la soberanía y una eventual transición. Sin embargo, las encuestas sugieren que la principal preocupación ciudadana está mucho más cerca de casa: recuperar la normalidad cotidiana.
 
Por qué importa. La reciente confrontación verbal entre EE. UU. y Cuba en la Asamblea General de la ONU reactivó una discusión que lleva décadas repitiéndose. Donald Trump calificó a Cuba como un Estado fallido, mientras La Habana denunció un “asedio despiadado”. En medio de esa disputa, la voz de los cubanos aparece relegada pese a enfrentar la peor crisis económica de su historia reciente.
  • Donald Trump, presidente de EE. UU., aseguró que Cuba es un Estado fallido y anticipó un eventual acuerdo bilateral. Por su parte, Bruno Rodríguez, canciller cubano, denunció un “asedio despiadado” y afirmó que La Habana sigue abierta al diálogo.
  • Más allá de los discursos, ninguna de las partes detalló qué incluiría un eventual acuerdo ni cómo respondería a problemas inmediatos como los apagones, la escasez de combustible y el deterioro de los servicios básicos.
  • El choque diplomático ocurre mientras varios países latinoamericanos endurecen posiciones frente a La Habana, evidenciando un escenario regional más fragmentado que en años anteriores.
Datos clave. La encuesta AmericasBarometer 2026 del LAPOP Lab ofrece una fotografía poco habitual sobre las prioridades de los cubanos conectados a internet. Aunque no representa a toda la población, aporta pistas sobre una sociedad cansada de las disputas ideológicas y concentrada en resolver problemas concretos de supervivencia.
  • Tres de cada cuatro encuestados responsabilizan principalmente al gobierno cubano por la crisis actual. Sin embargo, cuando deben elegir prioridades, la mayoría coloca la recuperación económica por encima de reformas políticas inmediatas.
  • El 77% prefiere cambios económicos urgentes antes que transformaciones institucionales, mientras 69% prioriza la recuperación material sobre una apertura política, reflejando el peso de las necesidades básicas.
  • Los datos coinciden con una realidad cotidiana marcada por apagones recurrentes. Antes de la encuesta, 86% reportó cortes eléctricos diarios, una situación que condiciona cualquier debate político o diplomático.
Entre líneas. Uno de los hallazgos más llamativos del estudio se refiere a quién ejerce realmente el poder. Mientras los gobiernos discuten con instituciones formales del Estado cubano, una parte significativa de los encuestados percibe que las decisiones relevantes siguen concentradas fuera de los cargos visibles.
  • El 46% considera que la familia Castro toma las decisiones más importantes del país. Solo 17% señala al Partido Comunista y 14% identifica al presidente Miguel Díaz-Canel como el principal centro de poder.
  • Cuando se preguntó quién se beneficia de las medidas económicas oficiales, 31% mencionó a empresas y personas vinculadas al Estado, mientras apenas 4% afirmó que los ciudadanos comunes resultan favorecidos.
  • Esta percepción debilita tanto la narrativa oficial basada en la defensa de la soberanía nacional como las estrategias internacionales enfocadas exclusivamente en presionar a las autoridades gubernamentales formales.
Balance. Las cifras sugieren que buena parte del debate internacional se desarrolla sobre una versión incompleta de la realidad cubana. Mientras unos defienden la soberanía de la isla y otros exigen cambios políticos, muchos ciudadanos parecen priorizar soluciones prácticas para una crisis que afecta directamente su calidad de vida.
  • Solo 34% elegiría una república independiente como mejor opción institucional, mientras porcentajes relevantes favorecen fórmulas asociadas a una mayor integración o participación extranjera en la economía.
  • El 73% prefiere desarrollo económico con participación externa antes que independencia económica absoluta, mostrando una visión pragmática frente a desafíos materiales cada vez más severos.
  • La principal lección para Washington, La Habana y sus aliados es que los cubanos parecen demandar menos consignas y más resultados concretos: electricidad estable, oportunidades económicas y mejores condiciones para reconstruir sus proyectos de vida.

La isla que nadie escucha realmente

Mientras EE. UU. y Cuba disputan soberanía y poder en la ONU, los cubanos priorizan salir de la crisis, recuperar energía y oportunidades

Unas personas caminan por una calle de La Habana durante un apagón generalizado. Foto: AFP
Isabel Ortiz
05 de octubre, 2026
Mientras Washington y La Habana intercambian mensajes sobre el futuro político de Cuba, millones de cubanos enfrentan una crisis económica y energética sin precedentes. El debate internacional gira en torno al embargo, la soberanía y una eventual transición. Sin embargo, las encuestas sugieren que la principal preocupación ciudadana está mucho más cerca de casa: recuperar la normalidad cotidiana.
 
Por qué importa. La reciente confrontación verbal entre EE. UU. y Cuba en la Asamblea General de la ONU reactivó una discusión que lleva décadas repitiéndose. Donald Trump calificó a Cuba como un Estado fallido, mientras La Habana denunció un “asedio despiadado”. En medio de esa disputa, la voz de los cubanos aparece relegada pese a enfrentar la peor crisis económica de su historia reciente.
  • Donald Trump, presidente de EE. UU., aseguró que Cuba es un Estado fallido y anticipó un eventual acuerdo bilateral. Por su parte, Bruno Rodríguez, canciller cubano, denunció un “asedio despiadado” y afirmó que La Habana sigue abierta al diálogo.
  • Más allá de los discursos, ninguna de las partes detalló qué incluiría un eventual acuerdo ni cómo respondería a problemas inmediatos como los apagones, la escasez de combustible y el deterioro de los servicios básicos.
  • El choque diplomático ocurre mientras varios países latinoamericanos endurecen posiciones frente a La Habana, evidenciando un escenario regional más fragmentado que en años anteriores.
Datos clave. La encuesta AmericasBarometer 2026 del LAPOP Lab ofrece una fotografía poco habitual sobre las prioridades de los cubanos conectados a internet. Aunque no representa a toda la población, aporta pistas sobre una sociedad cansada de las disputas ideológicas y concentrada en resolver problemas concretos de supervivencia.
  • Tres de cada cuatro encuestados responsabilizan principalmente al gobierno cubano por la crisis actual. Sin embargo, cuando deben elegir prioridades, la mayoría coloca la recuperación económica por encima de reformas políticas inmediatas.
  • El 77% prefiere cambios económicos urgentes antes que transformaciones institucionales, mientras 69% prioriza la recuperación material sobre una apertura política, reflejando el peso de las necesidades básicas.
  • Los datos coinciden con una realidad cotidiana marcada por apagones recurrentes. Antes de la encuesta, 86% reportó cortes eléctricos diarios, una situación que condiciona cualquier debate político o diplomático.
Entre líneas. Uno de los hallazgos más llamativos del estudio se refiere a quién ejerce realmente el poder. Mientras los gobiernos discuten con instituciones formales del Estado cubano, una parte significativa de los encuestados percibe que las decisiones relevantes siguen concentradas fuera de los cargos visibles.
  • El 46% considera que la familia Castro toma las decisiones más importantes del país. Solo 17% señala al Partido Comunista y 14% identifica al presidente Miguel Díaz-Canel como el principal centro de poder.
  • Cuando se preguntó quién se beneficia de las medidas económicas oficiales, 31% mencionó a empresas y personas vinculadas al Estado, mientras apenas 4% afirmó que los ciudadanos comunes resultan favorecidos.
  • Esta percepción debilita tanto la narrativa oficial basada en la defensa de la soberanía nacional como las estrategias internacionales enfocadas exclusivamente en presionar a las autoridades gubernamentales formales.
Balance. Las cifras sugieren que buena parte del debate internacional se desarrolla sobre una versión incompleta de la realidad cubana. Mientras unos defienden la soberanía de la isla y otros exigen cambios políticos, muchos ciudadanos parecen priorizar soluciones prácticas para una crisis que afecta directamente su calidad de vida.
  • Solo 34% elegiría una república independiente como mejor opción institucional, mientras porcentajes relevantes favorecen fórmulas asociadas a una mayor integración o participación extranjera en la economía.
  • El 73% prefiere desarrollo económico con participación externa antes que independencia económica absoluta, mostrando una visión pragmática frente a desafíos materiales cada vez más severos.
  • La principal lección para Washington, La Habana y sus aliados es que los cubanos parecen demandar menos consignas y más resultados concretos: electricidad estable, oportunidades económicas y mejores condiciones para reconstruir sus proyectos de vida.

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