EE. UU. a Guatemala: “No hay refugio seguro” para el narco
Por primera vez, fiscales de nueve distritos de EE. UU. llegaron juntos a Guatemala. Cinco fueron nombrados por el presidente Donald Trump.
Estados Unidos lanzó una advertencia directa en Guatemala. El mensaje no se limitó a narcotraficantes o estructuras dedicadas al lavado de dinero. También alcanzó a quienes utilizan posiciones de poder para protegerlas.
Qué destacar. “No hay refugio seguro para quienes se benefician del narcotráfico, la extorsión y el lavado de dinero, sin importar el cargo que ocupen”, afirmó el encargado de Negocios de Estados Unidos, Jorgan Andrews.
- La declaración acompañó una visita calificada como inédita por el gobierno estadounidense. Por primera vez, fiscales de nueve distritos federales llegaron simultáneamente a Guatemala. Cinco de ellos fueron nombrados por el presidente Donald Trump.
- La delegación se reunió con el presidente Bernardo Arévalo, el fiscal general Gabriel García Luna y el ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda.
- Washington explicó el alcance de la misión. “Su presencia en el país refleja la seriedad con la que el gobierno de los Estados Unidos aborda el crimen transnacional y nuestro compromiso de enfrentarlo junto con Guatemala, persiguiendo a los narcotraficantes y a los traficantes de personas, a sus facilitadores y a quienes les brindan protección, incluidos los políticos vinculados al narcotráfico”, señala el comunicado.
Por qué importa. La frase coloca a la narcopolítica dentro de la ofensiva. El momento también resulta clave. Guatemala está a nueve meses de las elecciones generales previstas para el 27 de junio de 2027. En esos comicios se elegirán presidente, diputados y autoridades municipales.
- El riesgo es que el dinero del narcotráfico quiera convertirse en poder político. Las organizaciones criminales pueden intentar financiar campañas, ganar influencia o buscar protección desde estructuras del Estado.
- García Luna reconoció ese desafío. “El combate a la narcopolítica es un desafío que debe ser asumido con responsabilidad, capacidad institucional y absoluto apego a la ley”, afirmó.
- El fiscal general sostuvo que el Ministerio Público tendrá que fortalecer sus capacidades para detectar conexiones entre estructuras criminales, recursos ilícitos y actividades políticas. También aseguró que las investigaciones deberán ser técnicas y objetivas.
En el radar. La estrategia estadounidense, mientras tanto, apunta a estructuras completas. No solamente a cargamentos de droga. Busca seguir las rutas del dinero, desarticular redes, compartir inteligencia y aumentar las extradiciones.
- “Cuando Estados Unidos asume un compromiso, actúa. No estamos aquí para hablar del problema, estamos aquí para resolverlo junto con Guatemala”, advirtió Andrews.
- La delegación incluyó fiscales de California, Arizona, Nuevo México, Texas, Florida y Nueva York. También participaron representantes de la DEA, el FBI, HSI, la Fuerza de Tarea Conjunta Alpha y la Fuerza de Tarea Conjunta Vulcan.
- Brian Skaret, fiscal general adjunto de la División Criminal del Departamento de Justicia, resumió el objetivo: fortalecer la cooperación, aumentar extradiciones y llevar ante la justicia a los responsables, sin importar dónde operen.
En conclusión. La advertencia tiene así dos destinatarios. Los grupos que mueven droga, dinero y personas. Y quienes desde posiciones de poder puedan facilitar, proteger o beneficiarse de esas estructuras.
- Con las elecciones acercándose, el mensaje de Washington adquiere otra dimensión: el cargo, la influencia política o una frontera no deben convertirse en refugio frente a la justicia.
EE. UU. a Guatemala: “No hay refugio seguro” para el narco
Por primera vez, fiscales de nueve distritos de EE. UU. llegaron juntos a Guatemala. Cinco fueron nombrados por el presidente Donald Trump.
Estados Unidos lanzó una advertencia directa en Guatemala. El mensaje no se limitó a narcotraficantes o estructuras dedicadas al lavado de dinero. También alcanzó a quienes utilizan posiciones de poder para protegerlas.
Qué destacar. “No hay refugio seguro para quienes se benefician del narcotráfico, la extorsión y el lavado de dinero, sin importar el cargo que ocupen”, afirmó el encargado de Negocios de Estados Unidos, Jorgan Andrews.
- La declaración acompañó una visita calificada como inédita por el gobierno estadounidense. Por primera vez, fiscales de nueve distritos federales llegaron simultáneamente a Guatemala. Cinco de ellos fueron nombrados por el presidente Donald Trump.
- La delegación se reunió con el presidente Bernardo Arévalo, el fiscal general Gabriel García Luna y el ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda.
- Washington explicó el alcance de la misión. “Su presencia en el país refleja la seriedad con la que el gobierno de los Estados Unidos aborda el crimen transnacional y nuestro compromiso de enfrentarlo junto con Guatemala, persiguiendo a los narcotraficantes y a los traficantes de personas, a sus facilitadores y a quienes les brindan protección, incluidos los políticos vinculados al narcotráfico”, señala el comunicado.
Por qué importa. La frase coloca a la narcopolítica dentro de la ofensiva. El momento también resulta clave. Guatemala está a nueve meses de las elecciones generales previstas para el 27 de junio de 2027. En esos comicios se elegirán presidente, diputados y autoridades municipales.
- El riesgo es que el dinero del narcotráfico quiera convertirse en poder político. Las organizaciones criminales pueden intentar financiar campañas, ganar influencia o buscar protección desde estructuras del Estado.
- García Luna reconoció ese desafío. “El combate a la narcopolítica es un desafío que debe ser asumido con responsabilidad, capacidad institucional y absoluto apego a la ley”, afirmó.
- El fiscal general sostuvo que el Ministerio Público tendrá que fortalecer sus capacidades para detectar conexiones entre estructuras criminales, recursos ilícitos y actividades políticas. También aseguró que las investigaciones deberán ser técnicas y objetivas.
En el radar. La estrategia estadounidense, mientras tanto, apunta a estructuras completas. No solamente a cargamentos de droga. Busca seguir las rutas del dinero, desarticular redes, compartir inteligencia y aumentar las extradiciones.
- “Cuando Estados Unidos asume un compromiso, actúa. No estamos aquí para hablar del problema, estamos aquí para resolverlo junto con Guatemala”, advirtió Andrews.
- La delegación incluyó fiscales de California, Arizona, Nuevo México, Texas, Florida y Nueva York. También participaron representantes de la DEA, el FBI, HSI, la Fuerza de Tarea Conjunta Alpha y la Fuerza de Tarea Conjunta Vulcan.
- Brian Skaret, fiscal general adjunto de la División Criminal del Departamento de Justicia, resumió el objetivo: fortalecer la cooperación, aumentar extradiciones y llevar ante la justicia a los responsables, sin importar dónde operen.
En conclusión. La advertencia tiene así dos destinatarios. Los grupos que mueven droga, dinero y personas. Y quienes desde posiciones de poder puedan facilitar, proteger o beneficiarse de esas estructuras.
- Con las elecciones acercándose, el mensaje de Washington adquiere otra dimensión: el cargo, la influencia política o una frontera no deben convertirse en refugio frente a la justicia.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: