Florida llega a USD 15 y el empleo no alcanza
El mínimo subió ayer, el doble del federal. El paro estatal es 4.5%, por encima del 4.1% nacional. En Miami el hueco no es el salario: es la cuota
Ayer Florida cerró una cuenta que abrió en las urnas, no en Tallahassee. El salario mínimo pasó a USD 15 la hora. La enmienda de noviembre de 2020 lo fijó: USD 10 el 30 de septiembre de 2021 y un dólar más cada año hasta este cierre. Quien trabaja 40 horas cobra 600 a la semana antes de impuestos, 40 más que con los 14 de anteayer y 2080 al año.
- Con propina el empleador pone al menos 11.98 y un crédito máximo de 3.02. Si la propina no completa los 15, la diferencia la paga la casa. Desde el 30 de septiembre de 2027 la tarifa se mueve con la inflación. El federal sigue en 7.25, quieto desde julio de 2009. Florida paga más del doble.
Por qué importa. Quince dólares no es el techo del país. California y varias ciudades del noreste ya están por encima, y en Nueva York el mínimo urbano supera esa cifra. Texas, y una veintena de estados, siguen anclados al federal.
- Florida queda en el pelotón alto del Sur, no en la cima. El problema es el denominador. En Miami-Dade un mediano de casa no se paga con 600 a la semana, y la fija a 30 años sigue por encima del 7%. El alivio es real para quien cobra el mínimo en un restaurante de Hialeah o en un hotel de la playa. No reordena el mercado. El pequeño comercio y la carta del almuerzo absorben el dólar. El casero, no.
Lo indispensable. El paro de Florida en agosto fue del 4.5%, según FloridaCommerce y el BLS: 502 000 personas sin trabajo en una fuerza laboral de 11.1 millones. Bajó tres meses seguidos —4.8% en abril y mayo, 4.7% en junio, 4.6% en julio— y aun así está medio punto por encima del 4.1% nacional y medio punto por encima de agosto de 2025, cuando era el 4%.
- El estado ganó 21 800 empleos en el mes y 59 000 en el año, un 0.6%, por encima del 0.4% nacional. Hay nómina. No hay holgura.
- El mapa estatal deja a Florida en la mitad alta, no en el foso. Dakota del Sur marca el mínimo, 2%. Georgia está en 3.2%. Texas, 4.4%. California, 5.1%. El Distrito, 5.7%. Diecinueve estados están por debajo del nacional.
- Florida no. La calidad tampoco es uniforme: turismo, construcción y campo tiran de hora y de turno. La manufactura no es el motor. El empleo que se crea es el que ICE está tocando.
Datos clave. La Florida Restaurant and Lodging Association cifra en unos 93 000 los trabajadores de hostelería alcanzados por el fin del TPS de haitianos, venezolanos, hondureños y nicaragüenses, y pidió 90 a 120 días de transición.
- Un vivero de palmas en Miami-Dade contó que perdió la mitad de la plantilla al caer el TPS haitiano, subió el jornal a USD 25 y no cubrió los huecos.
- En julio casi el 40% de las detenciones de ICE fue en Texas y Florida. En los cinco estados con más presión, el empleo de la construcción bajó un 1.3% desde el inicio del segundo mandato. En el resto subió un 3.3%.
- Miami-Dade carga más casos de deportación pendientes que ningún condado. María Elvira Salazar ya dijo que en julio cerca de la mitad de los detenidos no tenía antecedente penal. Dureza con el delito, sí. Un restaurante sin cocinero no es una política migratoria: es un turno que no abre.
Ahora qué. Quince dólares era lo que votó Florida en 2020. Cumplirlo no es socialismo. Es la ley. Tampoco es la solución al costo de la vida ni al hueco de brazos en obra y hostelería. El viernes sale el empleo nacional de septiembre.
- En este estado la foto de agosto ya está: paro por encima del país, nómina que crece despacio y un mínimo que llegó el mismo mes en que la redada vacía el turno de noche. El político que prometa las dos cosas —frontera cerrada y mesa servida— tiene que explicar quién friega.
Florida llega a USD 15 y el empleo no alcanza
El mínimo subió ayer, el doble del federal. El paro estatal es 4.5%, por encima del 4.1% nacional. En Miami el hueco no es el salario: es la cuota
Ayer Florida cerró una cuenta que abrió en las urnas, no en Tallahassee. El salario mínimo pasó a USD 15 la hora. La enmienda de noviembre de 2020 lo fijó: USD 10 el 30 de septiembre de 2021 y un dólar más cada año hasta este cierre. Quien trabaja 40 horas cobra 600 a la semana antes de impuestos, 40 más que con los 14 de anteayer y 2080 al año.
- Con propina el empleador pone al menos 11.98 y un crédito máximo de 3.02. Si la propina no completa los 15, la diferencia la paga la casa. Desde el 30 de septiembre de 2027 la tarifa se mueve con la inflación. El federal sigue en 7.25, quieto desde julio de 2009. Florida paga más del doble.
Por qué importa. Quince dólares no es el techo del país. California y varias ciudades del noreste ya están por encima, y en Nueva York el mínimo urbano supera esa cifra. Texas, y una veintena de estados, siguen anclados al federal.
- Florida queda en el pelotón alto del Sur, no en la cima. El problema es el denominador. En Miami-Dade un mediano de casa no se paga con 600 a la semana, y la fija a 30 años sigue por encima del 7%. El alivio es real para quien cobra el mínimo en un restaurante de Hialeah o en un hotel de la playa. No reordena el mercado. El pequeño comercio y la carta del almuerzo absorben el dólar. El casero, no.
Lo indispensable. El paro de Florida en agosto fue del 4.5%, según FloridaCommerce y el BLS: 502 000 personas sin trabajo en una fuerza laboral de 11.1 millones. Bajó tres meses seguidos —4.8% en abril y mayo, 4.7% en junio, 4.6% en julio— y aun así está medio punto por encima del 4.1% nacional y medio punto por encima de agosto de 2025, cuando era el 4%.
- El estado ganó 21 800 empleos en el mes y 59 000 en el año, un 0.6%, por encima del 0.4% nacional. Hay nómina. No hay holgura.
- El mapa estatal deja a Florida en la mitad alta, no en el foso. Dakota del Sur marca el mínimo, 2%. Georgia está en 3.2%. Texas, 4.4%. California, 5.1%. El Distrito, 5.7%. Diecinueve estados están por debajo del nacional.
- Florida no. La calidad tampoco es uniforme: turismo, construcción y campo tiran de hora y de turno. La manufactura no es el motor. El empleo que se crea es el que ICE está tocando.
Datos clave. La Florida Restaurant and Lodging Association cifra en unos 93 000 los trabajadores de hostelería alcanzados por el fin del TPS de haitianos, venezolanos, hondureños y nicaragüenses, y pidió 90 a 120 días de transición.
- Un vivero de palmas en Miami-Dade contó que perdió la mitad de la plantilla al caer el TPS haitiano, subió el jornal a USD 25 y no cubrió los huecos.
- En julio casi el 40% de las detenciones de ICE fue en Texas y Florida. En los cinco estados con más presión, el empleo de la construcción bajó un 1.3% desde el inicio del segundo mandato. En el resto subió un 3.3%.
- Miami-Dade carga más casos de deportación pendientes que ningún condado. María Elvira Salazar ya dijo que en julio cerca de la mitad de los detenidos no tenía antecedente penal. Dureza con el delito, sí. Un restaurante sin cocinero no es una política migratoria: es un turno que no abre.
Ahora qué. Quince dólares era lo que votó Florida en 2020. Cumplirlo no es socialismo. Es la ley. Tampoco es la solución al costo de la vida ni al hueco de brazos en obra y hostelería. El viernes sale el empleo nacional de septiembre.
- En este estado la foto de agosto ya está: paro por encima del país, nómina que crece despacio y un mínimo que llegó el mismo mes en que la redada vacía el turno de noche. El político que prometa las dos cosas —frontera cerrada y mesa servida— tiene que explicar quién friega.