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Jorge Eskenazy: “En cinco años tal vez podríamos tener un data center en el espacio”

La IA acelera la expansión de centros de datos, incluso hacia el espacio. Jorge Eskenazi explica cómo Guatemala puede aprovechar esta industria.

Ximena Fernández
10 de octubre, 2026

La expansión de la inteligencia artificial está acelerando la demanda de centros de datos, energía y capacidad de procesamiento. Jorge Eskenazi, CEO de Comnet y presidente de la fundación de la Universidad del Valle de Guatemala, anticipa una evolución tecnológica que podría llevar estas instalaciones incluso al espacio en los próximos cinco años.

Guatemala también tiene oportunidades para participar en esta industria. Su capacidad energética y cercanía con Estados Unidos podrían favorecer nuevas inversiones, pero Eskenazi advierte que el país necesita mejorar su infraestructura, fortalecer la certeza jurídica y formar talento especializado para aprovechar el crecimiento de los centros de datos y la IA.

¿Cómo distinguir si una empresa integra estratégicamente la IA?

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—Pienso que estamos en una de las primeras olas de la IA, en donde la mayoría de las empresas la están utilizando como herramienta que acelera el trabajo y contribuye a la eficiencia.

Pero hay una oportunidad enorme para que la IA sea implementada de forma estratégica en las empresas. En general, todavía no estamos en este momento en la región, solamente las empresas muy tecnológicas que usan la IA para hacer el producto. Que son unas poquitas. 

La mayoría de las compañías que ya existían antes de la IA la han ido adoptando para soluciones puntuales o como herramientas de uso profesional, no como una estrategia de diferenciación de la compañía.

Por eso es estrategia. Estrategia es: ¿Qué hago? ¿Cómo lo hago? ¿En dónde lo hago? ¿Para quién lo hago? Al responder  esas preguntas, en general puedo definir una estrategia.

A partir de eso, algunas empresas deciden que van a utilizar la IA estratégicamente para hacer eficiente su productividad, para mejorar la calidad del servicio a sus clientes o para tener una eficiencia financiera muy grande.

Y así es como entre empresas se va diferenciando la forma en que aplican la IA. Y las empresas que utilicen la IA de forma más estratégica, serán las que se diferencien. 

¿Qué impide que las empresas guatemaltecas adopten la IA estratégicamente?

—Es nuevo. Es muy nuevo. Cambia muy rápido y la estrategia en general se hace desde los puestos de dirección y liderazgo. Si le pregunta a cualquier director de empresa si quiere incorporar la IA en su negocio, la respuesta debe ser definitivamente sí. Si le pregunta cómo, esa respuesta es mucho más compleja. 

Y estoy seguro que muchos no sabrían el cómo, porque todavía estamos aprendiendo a responder esa pregunta.  

Si tengo una empresa tecnológica nueva, la conceptualizaré de una vez con IA, ¿pero qué hago con una fábrica que produce un producto que no utilizaba IA? ¿Por dónde arranco? ¿Cómo hago para que eso sea productivo, para que sí traiga buenos resultados, para que en la prueba no pierda parte de la esencia de mi compañía y la calidad del servicio? Todas esas preguntas son difíciles de contestar.

Es fácil utilizarla para redactar documentos, para hacer un poco de análisis de datos, análisis financieros, pero para transformar la compañía es más difícil. Entonces, se requiere primero tomar una decisión contundente y estratégica de lo que quiero resolver.

Por ejemplo, nosotros hemos definido que la estrategia de implementación de IA va a estar completamente alineada a mejorar la calidad del servicio a nuestros clientes. Esa es nuestra prioridad. Más que optimizar recursos, mejora de productos y nuevas líneas. Ya tenemos una claridad de qué es lo que sí queremos hacer y qué es lo que no queremos hacer.

Los proyectos que no apalanquen tanto esa decisión no pasarán y los que apalanquen más esa decisión serán los que pasarán.

¿Cómo puede una fábrica desarrollar una estrategia de IA sin especialización tecnológica?

—Hay marcos de acción que permiten a los ejecutivos de una compañía evaluar en dónde podría tener mayor impacto la implementación de la IA.

Deben incorporar el análisis interno de la compañía, sus competencias, sus capacidades, sus puntos diferenciadores y sus fortalezas para crear un benchmark con las demás empresas de su industria. Al hacer eso pueden identificar los puntos más fuertes en donde la IA puede fortalecerlos.

Todas las empresas, aunque estén en la misma industria, son diferentes. Algunas compiten por precio, por calidad del producto, por servicio, por logística, y ahí podemos cuestionarnos cómo la IA fortalece esas ventajas competitivas. Lo más importante es tener claridad de dónde se verá el impacto más contundente.

¿Están protegiendo las empresas sus datos confidenciales al adoptar herramientas de IA?

—Creo que hay dos tipos de empresa.

Las empresas más corporativas que están preocupadas de sus datos y por lo tanto, tratan de tomar medidas internas para cuidar sus datos. Autorizando la IA que se pueda usar en la empresa, alineándose con los demás sistemas y poniendo políticas claras.

Y creo que está el resto de las empresas que todavía no tienen esa filosofía y que sí están poniendo en riesgo información de su empresa.

Porque si hay un colaborador que tiene información sensible y quiere utilizar cualquier IA, podría compartir información de su empresa sin tener el cuidado necesario.

¿Cómo implementar herramientas de IA sin comprometer los datos empresariales?

—Es un tema de educación y cultura. Es una nueva tecnología. Es como cuando apareció el internet Ahora es antes de la IA y después de la IA. 



Cuando llegó el internet, todo cambió. La forma de hacer negocios, la forma de comunicarnos con las personas, la forma de trabajar, la forma de operar. Eso va a pasar con la IA, la manera de aprender, el modo de trabajar, la forma de implementar procesos. Todo está cambiando.

Además, la IA es costosa. Para implementar los proyectos se requieren presupuestos, se requiere cuantificación, tener agentes que consumen tokens. Entonces, parte de la estrategia es cómo lo utilizo eficientemente a favor de la compañía.

La tecnología, sea IA o cualquier otra, no debe implementarse solo porque sí. La tecnología se implementa para resolver un problema identificado. Si la tecnología va a ayudar a que ese problema se resuelva mejor, vale la pena implementarlo. Si no, mantenga el post-it.

¿Qué futuro tienen las empresas que no incorporan IA?

—En algunos casos las empresas no van a poder ser tan eficientes o transformadoras como las que sí la incorporan.

También creo que hay negocios que lo podrán utilizar como una empresa que utiliza el internet solo para mandar email. Habrá empresas que, por el giro de negocios, tal vez no necesitarán usar tanto la IA.

Pensemos en un restaurante fino que da una experiencia de una cocina exquisita. Seguro puedo hacer una campaña de mercadeo, seguro puedo eficientar mis costos, pero sin tanta IA, ese restaurante va a seguir existiendo.

¿Qué otras tecnologías podrían transformar los negocios y están pasando desapercibidas?

—La IA no está aislada del resto de tecnologías. La innovación es como un ecosistema. Necesita data centers. Necesita nube. Necesita energía.

Todas esas tecnologías ya existen, pero la IA acelera su demanda, así como de los microchips. Entonces, se observa una innovación y un desarrollo fuerte en estas áreas. 

Se están construyendo más data centers y actualmente, hay una presión sobre generación de energía eléctrica para poder enfriar estos mismos. También se están desarrollando más las nubes en el internet desde donde opera la IA.

El almacenamiento de energía en baterías, mucho por los vehículos eléctricos, ha tenido un gran desarrollo últimamente, pero también va a alimentar los data centers que van a operar en el espacio. Gracias a que ahora hay cohetes reutilizables como los de SpaceX. Hay muchas tecnologías que están evolucionando y avanzando enormemente.

Uno de ellos es la exploración espacial. Lo que está pasando ahora con los satélites de baja órbita y con los cohetes aeroespaciales que pueden ser reutilizables. Es una evolución tecnológica fantástica, maravillosa. Y lo que va a pasar es que van a empezar a construirse data centers en el espacio.

Porque no necesitan enfriarse de la misma manera que en la Tierra.

¿Cómo funcionarían los centros de datos espaciales y cuándo podrían materializarse?

—Hasta ahora se encuentra operando la Estación Espacial Internacional, que es una colaboración de múltiples países, pero está llegando al fin de su vida útil. Y entonces, ya hay empresas que se están dedicando a construir estaciones espaciales privadas. Eso es una gran evolución; lo mismo pasó con los satélites. Hace 50 años los primeros satélites eran de los países.

Los países desarrollaban el satélite y lo enviaban al espacio. Con la fuerza del Estado. Con el tiempo, las empresas se volvieron más eficientes y empezaron a mandar más satélites. Y ahora los países contratan empresas para que lancen y operen los satélites. Los países se volvieron clientes de las empresas.

De la misma manera va a pasar con las estaciones espaciales y algunas de ellas se van a utilizar para tener data centers. La demanda es tanta del almacenaje y procesamiento de información en data centers que se está desarrollando el mercado. Yo creo que es algo que está próximo a suceder.

En cinco años tal vez podríamos tener un data center en el espacio.

¿Por qué construir centros de datos en el espacio si pueden instalarse en la tierra?

—Son diferentes, no es “o en la Tierra o en el espacio”, son los dos. 

En la región, en Centroamérica, se están construyendo data centers terrestres. Hay varias inversiones en Guatemala, El Salvador, Costa Rica y Panamá.

Los data centers tienen que estar también cerca de donde se usan. Porque el retardo del viaje de la información debe ser corto. Por eso es que poner data centers en Guatemala para que sirvan tanto al país como a países vecinos tiene sentido.

Ahora con la órbita baja de los satélites, por ejemplo, ya se ha encontrado que tener infraestructuras cercanas a la Tierra en el espacio hacen que el tiempo de transmisión sea muy corto. 

¿Cómo podría Guatemala aprovechar la oportunidad de estas nuevas tecnologías?

—Tenemos una oportunidad de atraer nuevas inversiones de data centers que son necesarias. Además de facilitar las instalaciones con generación de energía eléctrica.

Todo lo que sea procesamiento de datos, negocios de IA, generación de energía eléctrica, abre espacio para esta nueva era moderna. Aquí tenemos buenas condiciones de generación de energía.

Y tenemos capacidad también para tener data centers. Así que definitivamente podemos participar. Ya ha habido inversiones en Guatemala y seguro vienen más. Además,  

Guatemala ya lanzó un primer satélite académico y próximamente se va a lanzar el Quetzal 2. Este tipo de desarrollos ayuda a que haya jóvenes ingenieros que estén capacitados y formados en estas nuevas tecnologías, que no hay en todos lados.

Y en Guatemala ya se están dando los primeros pasos del aprendizaje de esas tecnologías. Pero es muy difícil; por ahora, solo participamos como distribuidores, pero no participamos como creadores o inversores.

¿Cómo puede Guatemala generar tecnología de alto valor en vez de distribuirla?

—Sí, hay algunas áreas en que sí ha habido un buen desarrollo. Por ejemplo, en la parte textil y data centers, Guatemala empezó a jugar un rol muy importante.

La evolución de estos data centers incorporando la tecnología de IA sería el siguiente paso, pero naturalmente ya hay un avance en ese conocimiento y yo creo que especialmente al estar cerca de EE. UU., también hay espacio para estos desarrollos.

Hay cosas que suceden en Guatemala, pero el capital humano es sumamente importante para que se puedan escalar más.

¿Qué obstáculos debe superar Guatemala para atraer inversiones en estas tecnologías?

—Como fortalezas, yo veo la energía eléctrica. Se están tomando medidas para que haya más energía eléctrica en Guatemala. También observo una fortaleza en telecomunicaciones y en el sistema financiero. 

Sin embargo necesitamos urgentemente inversión en todo tipo de infraestructura física. Eso sí es un limitante importantísimo para el desarrollo de Guatemala. Todo lo que es red para transportarnos es un problema muy serio que tenemos en Guatemala que nos está afectando.

Y también la certeza jurídica. Nosotros necesitamos que en el país haya certeza jurídica para poder atraer las inversiones, especialmente las de tecnologías modernas que requieren que los procesos sean rápidos, eficientes y transparentes.

Y el otro tema que es sumamente importante es la mejora de la calidad de la educación pública primaria y secundaria. Ese es otro cuello de botella.



Necesitamos ser estratégicos y definir en qué cosas vamos a invertir. En lugar de enfocarnos en varias cosas, mejor destacar dos o tres cosas bien hechas que nos saquen de los retos enormes que tenemos como país.



 

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Jorge Eskenazy: “En cinco años tal vez podríamos tener un data center en el espacio”

La IA acelera la expansión de centros de datos, incluso hacia el espacio. Jorge Eskenazi explica cómo Guatemala puede aprovechar esta industria.

Ximena Fernández
10 de octubre, 2026

La expansión de la inteligencia artificial está acelerando la demanda de centros de datos, energía y capacidad de procesamiento. Jorge Eskenazi, CEO de Comnet y presidente de la fundación de la Universidad del Valle de Guatemala, anticipa una evolución tecnológica que podría llevar estas instalaciones incluso al espacio en los próximos cinco años.

Guatemala también tiene oportunidades para participar en esta industria. Su capacidad energética y cercanía con Estados Unidos podrían favorecer nuevas inversiones, pero Eskenazi advierte que el país necesita mejorar su infraestructura, fortalecer la certeza jurídica y formar talento especializado para aprovechar el crecimiento de los centros de datos y la IA.

¿Cómo distinguir si una empresa integra estratégicamente la IA?

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—Pienso que estamos en una de las primeras olas de la IA, en donde la mayoría de las empresas la están utilizando como herramienta que acelera el trabajo y contribuye a la eficiencia.

Pero hay una oportunidad enorme para que la IA sea implementada de forma estratégica en las empresas. En general, todavía no estamos en este momento en la región, solamente las empresas muy tecnológicas que usan la IA para hacer el producto. Que son unas poquitas. 

La mayoría de las compañías que ya existían antes de la IA la han ido adoptando para soluciones puntuales o como herramientas de uso profesional, no como una estrategia de diferenciación de la compañía.

Por eso es estrategia. Estrategia es: ¿Qué hago? ¿Cómo lo hago? ¿En dónde lo hago? ¿Para quién lo hago? Al responder  esas preguntas, en general puedo definir una estrategia.

A partir de eso, algunas empresas deciden que van a utilizar la IA estratégicamente para hacer eficiente su productividad, para mejorar la calidad del servicio a sus clientes o para tener una eficiencia financiera muy grande.

Y así es como entre empresas se va diferenciando la forma en que aplican la IA. Y las empresas que utilicen la IA de forma más estratégica, serán las que se diferencien. 

¿Qué impide que las empresas guatemaltecas adopten la IA estratégicamente?

—Es nuevo. Es muy nuevo. Cambia muy rápido y la estrategia en general se hace desde los puestos de dirección y liderazgo. Si le pregunta a cualquier director de empresa si quiere incorporar la IA en su negocio, la respuesta debe ser definitivamente sí. Si le pregunta cómo, esa respuesta es mucho más compleja. 

Y estoy seguro que muchos no sabrían el cómo, porque todavía estamos aprendiendo a responder esa pregunta.  

Si tengo una empresa tecnológica nueva, la conceptualizaré de una vez con IA, ¿pero qué hago con una fábrica que produce un producto que no utilizaba IA? ¿Por dónde arranco? ¿Cómo hago para que eso sea productivo, para que sí traiga buenos resultados, para que en la prueba no pierda parte de la esencia de mi compañía y la calidad del servicio? Todas esas preguntas son difíciles de contestar.

Es fácil utilizarla para redactar documentos, para hacer un poco de análisis de datos, análisis financieros, pero para transformar la compañía es más difícil. Entonces, se requiere primero tomar una decisión contundente y estratégica de lo que quiero resolver.

Por ejemplo, nosotros hemos definido que la estrategia de implementación de IA va a estar completamente alineada a mejorar la calidad del servicio a nuestros clientes. Esa es nuestra prioridad. Más que optimizar recursos, mejora de productos y nuevas líneas. Ya tenemos una claridad de qué es lo que sí queremos hacer y qué es lo que no queremos hacer.

Los proyectos que no apalanquen tanto esa decisión no pasarán y los que apalanquen más esa decisión serán los que pasarán.

¿Cómo puede una fábrica desarrollar una estrategia de IA sin especialización tecnológica?

—Hay marcos de acción que permiten a los ejecutivos de una compañía evaluar en dónde podría tener mayor impacto la implementación de la IA.

Deben incorporar el análisis interno de la compañía, sus competencias, sus capacidades, sus puntos diferenciadores y sus fortalezas para crear un benchmark con las demás empresas de su industria. Al hacer eso pueden identificar los puntos más fuertes en donde la IA puede fortalecerlos.

Todas las empresas, aunque estén en la misma industria, son diferentes. Algunas compiten por precio, por calidad del producto, por servicio, por logística, y ahí podemos cuestionarnos cómo la IA fortalece esas ventajas competitivas. Lo más importante es tener claridad de dónde se verá el impacto más contundente.

¿Están protegiendo las empresas sus datos confidenciales al adoptar herramientas de IA?

—Creo que hay dos tipos de empresa.

Las empresas más corporativas que están preocupadas de sus datos y por lo tanto, tratan de tomar medidas internas para cuidar sus datos. Autorizando la IA que se pueda usar en la empresa, alineándose con los demás sistemas y poniendo políticas claras.

Y creo que está el resto de las empresas que todavía no tienen esa filosofía y que sí están poniendo en riesgo información de su empresa.

Porque si hay un colaborador que tiene información sensible y quiere utilizar cualquier IA, podría compartir información de su empresa sin tener el cuidado necesario.

¿Cómo implementar herramientas de IA sin comprometer los datos empresariales?

—Es un tema de educación y cultura. Es una nueva tecnología. Es como cuando apareció el internet Ahora es antes de la IA y después de la IA. 



Cuando llegó el internet, todo cambió. La forma de hacer negocios, la forma de comunicarnos con las personas, la forma de trabajar, la forma de operar. Eso va a pasar con la IA, la manera de aprender, el modo de trabajar, la forma de implementar procesos. Todo está cambiando.

Además, la IA es costosa. Para implementar los proyectos se requieren presupuestos, se requiere cuantificación, tener agentes que consumen tokens. Entonces, parte de la estrategia es cómo lo utilizo eficientemente a favor de la compañía.

La tecnología, sea IA o cualquier otra, no debe implementarse solo porque sí. La tecnología se implementa para resolver un problema identificado. Si la tecnología va a ayudar a que ese problema se resuelva mejor, vale la pena implementarlo. Si no, mantenga el post-it.

¿Qué futuro tienen las empresas que no incorporan IA?

—En algunos casos las empresas no van a poder ser tan eficientes o transformadoras como las que sí la incorporan.

También creo que hay negocios que lo podrán utilizar como una empresa que utiliza el internet solo para mandar email. Habrá empresas que, por el giro de negocios, tal vez no necesitarán usar tanto la IA.

Pensemos en un restaurante fino que da una experiencia de una cocina exquisita. Seguro puedo hacer una campaña de mercadeo, seguro puedo eficientar mis costos, pero sin tanta IA, ese restaurante va a seguir existiendo.

¿Qué otras tecnologías podrían transformar los negocios y están pasando desapercibidas?

—La IA no está aislada del resto de tecnologías. La innovación es como un ecosistema. Necesita data centers. Necesita nube. Necesita energía.

Todas esas tecnologías ya existen, pero la IA acelera su demanda, así como de los microchips. Entonces, se observa una innovación y un desarrollo fuerte en estas áreas. 

Se están construyendo más data centers y actualmente, hay una presión sobre generación de energía eléctrica para poder enfriar estos mismos. También se están desarrollando más las nubes en el internet desde donde opera la IA.

El almacenamiento de energía en baterías, mucho por los vehículos eléctricos, ha tenido un gran desarrollo últimamente, pero también va a alimentar los data centers que van a operar en el espacio. Gracias a que ahora hay cohetes reutilizables como los de SpaceX. Hay muchas tecnologías que están evolucionando y avanzando enormemente.

Uno de ellos es la exploración espacial. Lo que está pasando ahora con los satélites de baja órbita y con los cohetes aeroespaciales que pueden ser reutilizables. Es una evolución tecnológica fantástica, maravillosa. Y lo que va a pasar es que van a empezar a construirse data centers en el espacio.

Porque no necesitan enfriarse de la misma manera que en la Tierra.

¿Cómo funcionarían los centros de datos espaciales y cuándo podrían materializarse?

—Hasta ahora se encuentra operando la Estación Espacial Internacional, que es una colaboración de múltiples países, pero está llegando al fin de su vida útil. Y entonces, ya hay empresas que se están dedicando a construir estaciones espaciales privadas. Eso es una gran evolución; lo mismo pasó con los satélites. Hace 50 años los primeros satélites eran de los países.

Los países desarrollaban el satélite y lo enviaban al espacio. Con la fuerza del Estado. Con el tiempo, las empresas se volvieron más eficientes y empezaron a mandar más satélites. Y ahora los países contratan empresas para que lancen y operen los satélites. Los países se volvieron clientes de las empresas.

De la misma manera va a pasar con las estaciones espaciales y algunas de ellas se van a utilizar para tener data centers. La demanda es tanta del almacenaje y procesamiento de información en data centers que se está desarrollando el mercado. Yo creo que es algo que está próximo a suceder.

En cinco años tal vez podríamos tener un data center en el espacio.

¿Por qué construir centros de datos en el espacio si pueden instalarse en la tierra?

—Son diferentes, no es “o en la Tierra o en el espacio”, son los dos. 

En la región, en Centroamérica, se están construyendo data centers terrestres. Hay varias inversiones en Guatemala, El Salvador, Costa Rica y Panamá.

Los data centers tienen que estar también cerca de donde se usan. Porque el retardo del viaje de la información debe ser corto. Por eso es que poner data centers en Guatemala para que sirvan tanto al país como a países vecinos tiene sentido.

Ahora con la órbita baja de los satélites, por ejemplo, ya se ha encontrado que tener infraestructuras cercanas a la Tierra en el espacio hacen que el tiempo de transmisión sea muy corto. 

¿Cómo podría Guatemala aprovechar la oportunidad de estas nuevas tecnologías?

—Tenemos una oportunidad de atraer nuevas inversiones de data centers que son necesarias. Además de facilitar las instalaciones con generación de energía eléctrica.

Todo lo que sea procesamiento de datos, negocios de IA, generación de energía eléctrica, abre espacio para esta nueva era moderna. Aquí tenemos buenas condiciones de generación de energía.

Y tenemos capacidad también para tener data centers. Así que definitivamente podemos participar. Ya ha habido inversiones en Guatemala y seguro vienen más. Además,  

Guatemala ya lanzó un primer satélite académico y próximamente se va a lanzar el Quetzal 2. Este tipo de desarrollos ayuda a que haya jóvenes ingenieros que estén capacitados y formados en estas nuevas tecnologías, que no hay en todos lados.

Y en Guatemala ya se están dando los primeros pasos del aprendizaje de esas tecnologías. Pero es muy difícil; por ahora, solo participamos como distribuidores, pero no participamos como creadores o inversores.

¿Cómo puede Guatemala generar tecnología de alto valor en vez de distribuirla?

—Sí, hay algunas áreas en que sí ha habido un buen desarrollo. Por ejemplo, en la parte textil y data centers, Guatemala empezó a jugar un rol muy importante.

La evolución de estos data centers incorporando la tecnología de IA sería el siguiente paso, pero naturalmente ya hay un avance en ese conocimiento y yo creo que especialmente al estar cerca de EE. UU., también hay espacio para estos desarrollos.

Hay cosas que suceden en Guatemala, pero el capital humano es sumamente importante para que se puedan escalar más.

¿Qué obstáculos debe superar Guatemala para atraer inversiones en estas tecnologías?

—Como fortalezas, yo veo la energía eléctrica. Se están tomando medidas para que haya más energía eléctrica en Guatemala. También observo una fortaleza en telecomunicaciones y en el sistema financiero. 

Sin embargo necesitamos urgentemente inversión en todo tipo de infraestructura física. Eso sí es un limitante importantísimo para el desarrollo de Guatemala. Todo lo que es red para transportarnos es un problema muy serio que tenemos en Guatemala que nos está afectando.

Y también la certeza jurídica. Nosotros necesitamos que en el país haya certeza jurídica para poder atraer las inversiones, especialmente las de tecnologías modernas que requieren que los procesos sean rápidos, eficientes y transparentes.

Y el otro tema que es sumamente importante es la mejora de la calidad de la educación pública primaria y secundaria. Ese es otro cuello de botella.



Necesitamos ser estratégicos y definir en qué cosas vamos a invertir. En lugar de enfocarnos en varias cosas, mejor destacar dos o tres cosas bien hechas que nos saquen de los retos enormes que tenemos como país.



 

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