Guatemala busca dar el gran salto en IED
Guatemala podría atraer más IED si mejora su infraestructura, garantiza energía y prepara a las empresas locales para ser proveedoras.
Guatemala podría ser el siguiente país pequeño en atraer grandes inversiones de alta complejidad. Costa Rica y República Dominicana ya demostraron que el tamaño del mercado no impide captar estos proyectos. Para seguir sus pasos, Guatemala debe mejorar su infraestructura, garantizar el suministro eléctrico, capacitar trabajadores y preparar a las empresas locales para proveer a las nuevas compañías.
Por qué importa. La inversión extranjera directa (IED) en Guatemala pasó de unos USD 900M en 2010 a USD 1800M, según Wendy Mena, de Invest Guatemala. El país capta el 1 % de los flujos de Latinoamérica y el Caribe y ocupa el puesto 11 entre 32 economías de la región, lo que da pie a un crecimiento mayor.
- Costa Rica, por ejemplo, pasó de recibir un promedio anual de USD 2800M entre 2010 y 2019 a captar más de USD 5000M según Mena.
- En Guatemala, la IED equivale al 1.7 % del PIB. Pero el país podría aspirar a más. En otros países, la cifra llega al 6 %.
- No obstante, hoy, el 61 % de la IED de Latinoamérica y el Caribe se concentra en Brasil y México, mientras Chile, Colombia y Argentina aparecen como destinos alternativos.
Ecos regionales. Aunque países de mayor magnitud logran atraer mayor capital, Costa Rica y República Dominicana también lo consiguen a partir de estrategias dirigidas a sectores específicos. Mena considera que Guatemala puede seguir ese camino si aprovecha sus ventajas productivas y facilita la instalación de nuevas empresas.
- Costa Rica apostó por dispositivos médicos, electrónica y manufactura avanzada. El país preparó trabajadores para estas industrias y el sector privado impulsó estrategias para atraer compañías.
- República Dominicana aprovechó las zonas francas y logísticas para atraer empresas. Guatemala, como punto de partida, ofrece estabilidad macroeconómica, bono demográfico joven y costos competitivos.
- “Tenemos que pensar en cómo nos complementamos”, afirmó Mena. El DR-CAFTA permite integrar cadenas de valor entre Centroamérica, Estados Unidos y República Dominicana y aprovechar las ventajas comerciales del tratado.
Punto de fricción. El costo laboral y los incentivos ya no bastan para convencer a los inversionistas. Ahora también se fijan en la generación de energía, logística y tiempos de instalación. A partir de esto, Mena identifica cuatro factores a fortalecer: infraestructura, energía, talento y certeza regulatoria.
- Las empresas necesitan cadenas logísticas confiables para transportar productos a costos competitivos y cumplir tiempos de entrega.
- Con la llegada de nuevas industrias como los centros de datos, manufactura avanzada y procesos automatizados, Guatemala deberá garantizar el suministro energético a largo plazo.
- Además, las empresas evalúan cuántos trabajadores pueden contratar y el tiempo necesario para iniciar operaciones. Guatemala cuenta con una fuerza laboral joven, pero requiere mayor certeza jurídica.
Lo que sigue. Guatemala no necesita fabricar un automóvil completo para llamar a los inversionistas. Puede producir componentes y abastecer a distintas cadenas de valor. Mena plantea que desde Guatemala, los industriales deben invertir para convertirse en proveedores de las empresas extranjeras que buscan instalar operaciones en la región.
- Guatemala podría producir arneses eléctricos, componentes electrónicos y textiles para automóviles. Lo que permitiría que el país abastezca a fabricantes que operan en países cercanos.
- Existe potencial en la fabricación de empaques de cartón, aluminio y fibras naturales. Además, está la oportunidad de pasar de la agricultura básica a una agroindustria con mayor valor agregado.
- Para que esto suceda, las empresas locales deben invertir para atender los pedidos de las empresas que busquen instalarse en el país y establecer así relaciones comerciales.
Guatemala busca dar el gran salto en IED
Guatemala podría atraer más IED si mejora su infraestructura, garantiza energía y prepara a las empresas locales para ser proveedoras.
Guatemala podría ser el siguiente país pequeño en atraer grandes inversiones de alta complejidad. Costa Rica y República Dominicana ya demostraron que el tamaño del mercado no impide captar estos proyectos. Para seguir sus pasos, Guatemala debe mejorar su infraestructura, garantizar el suministro eléctrico, capacitar trabajadores y preparar a las empresas locales para proveer a las nuevas compañías.
Por qué importa. La inversión extranjera directa (IED) en Guatemala pasó de unos USD 900M en 2010 a USD 1800M, según Wendy Mena, de Invest Guatemala. El país capta el 1 % de los flujos de Latinoamérica y el Caribe y ocupa el puesto 11 entre 32 economías de la región, lo que da pie a un crecimiento mayor.
- Costa Rica, por ejemplo, pasó de recibir un promedio anual de USD 2800M entre 2010 y 2019 a captar más de USD 5000M según Mena.
- En Guatemala, la IED equivale al 1.7 % del PIB. Pero el país podría aspirar a más. En otros países, la cifra llega al 6 %.
- No obstante, hoy, el 61 % de la IED de Latinoamérica y el Caribe se concentra en Brasil y México, mientras Chile, Colombia y Argentina aparecen como destinos alternativos.
Ecos regionales. Aunque países de mayor magnitud logran atraer mayor capital, Costa Rica y República Dominicana también lo consiguen a partir de estrategias dirigidas a sectores específicos. Mena considera que Guatemala puede seguir ese camino si aprovecha sus ventajas productivas y facilita la instalación de nuevas empresas.
- Costa Rica apostó por dispositivos médicos, electrónica y manufactura avanzada. El país preparó trabajadores para estas industrias y el sector privado impulsó estrategias para atraer compañías.
- República Dominicana aprovechó las zonas francas y logísticas para atraer empresas. Guatemala, como punto de partida, ofrece estabilidad macroeconómica, bono demográfico joven y costos competitivos.
- “Tenemos que pensar en cómo nos complementamos”, afirmó Mena. El DR-CAFTA permite integrar cadenas de valor entre Centroamérica, Estados Unidos y República Dominicana y aprovechar las ventajas comerciales del tratado.
Punto de fricción. El costo laboral y los incentivos ya no bastan para convencer a los inversionistas. Ahora también se fijan en la generación de energía, logística y tiempos de instalación. A partir de esto, Mena identifica cuatro factores a fortalecer: infraestructura, energía, talento y certeza regulatoria.
- Las empresas necesitan cadenas logísticas confiables para transportar productos a costos competitivos y cumplir tiempos de entrega.
- Con la llegada de nuevas industrias como los centros de datos, manufactura avanzada y procesos automatizados, Guatemala deberá garantizar el suministro energético a largo plazo.
- Además, las empresas evalúan cuántos trabajadores pueden contratar y el tiempo necesario para iniciar operaciones. Guatemala cuenta con una fuerza laboral joven, pero requiere mayor certeza jurídica.
Lo que sigue. Guatemala no necesita fabricar un automóvil completo para llamar a los inversionistas. Puede producir componentes y abastecer a distintas cadenas de valor. Mena plantea que desde Guatemala, los industriales deben invertir para convertirse en proveedores de las empresas extranjeras que buscan instalar operaciones en la región.
- Guatemala podría producir arneses eléctricos, componentes electrónicos y textiles para automóviles. Lo que permitiría que el país abastezca a fabricantes que operan en países cercanos.
- Existe potencial en la fabricación de empaques de cartón, aluminio y fibras naturales. Además, está la oportunidad de pasar de la agricultura básica a una agroindustria con mayor valor agregado.
- Para que esto suceda, las empresas locales deben invertir para atender los pedidos de las empresas que busquen instalarse en el país y establecer así relaciones comerciales.