Expertos alertan: Guatemala aún puede frenar al crimen
Buitrago, Vergara y Ferrer coincidieron en ENADE 2026 en que la seguridad requiere coordinación entre Estado, sector privado y ciudadanía.
Guatemala todavía está a tiempo de contener el avance del crimen organizado, fortalecer sus instituciones y reducir la violencia de manera sostenida.
- Ese fue el mensaje común de los expertos internacionales que participaron en el panel “¿Qué oportunidades tiene Guatemala para mejorar la seguridad?”, realizado durante el ENADE 2026.
Qué destacar. La discusión reunió al colombiano Juan Carlos Buitrago, al chileno Eduardo Vergara y al argentino Ricardo Ferrer, quienes coincidieron en que la seguridad no depende únicamente de las fuerzas policiales, sino de la capacidad del Estado, el sector privado y la sociedad para actuar de manera coordinada.
- Buitrago afirmó que Guatemala enfrenta una oportunidad que otros países de la región perdieron. Utilizando una analogía, describió al crimen organizado como una “hidra” que crece y se fortalece cuando las instituciones no reaccionan a tiempo.
- Según explicó, Colombia aprendió que la delincuencia organizada no se derrota atacando únicamente sus manifestaciones visibles. Lo fundamental es eliminar las causas estructurales que permiten su crecimiento, entre ellas la corrupción, las economías ilícitas y la debilidad institucional.
- “Ustedes aquí en Guatemala tienen una oportunidad de oro para evitar que se convierta en esa hidra del mal”, señaló.
En el radar. El experto indicó que, durante su trabajo con autoridades guatemaltecas, ha observado problemas de violencia y criminalidad que afectan la seguridad ciudadana, pero consideró que el fenómeno aún puede ser contenido si existe una respuesta integral y coordinada.
- Buitrago destacó que Colombia logró desarticular carteles del narcotráfico, combatir grupos terroristas y fortalecer sus instituciones gracias a la movilización conjunta del Estado, la ciudadanía, el sector privado y la comunidad internacional.
- También insistió en que Guatemala debe enfocar sus esfuerzos en los territorios donde se concentran las amenazas criminales y desarrollar una estrategia diferenciada, ya que los fenómenos delictivos son distintos según la región.
Por qué importa. Por su parte, Eduardo Vergara centró su exposición en el costo económico de la inseguridad. El representante del Banco Interamericano de Desarrollo advirtió que la violencia no solo cobra vidas, sino que también limita el crecimiento económico y la inversión.
- Según explicó, el crimen cuesta a Guatemala alrededor de tres puntos del Producto Interno Bruto y algunas estimaciones elevan ese impacto hasta siete puntos porcentuales.
- “Nos cuesta el dolor. Nos cuesta particularmente acá en Guatemala tres mil vidas al año”, afirmó.
- Vergara sostuvo que la seguridad debe entenderse como una condición indispensable para el desarrollo. A su juicio, no puede existir prosperidad sostenible sin instituciones capaces de proteger a las personas.
Sí, pero. El funcionario destacó que Guatemala tiene una oportunidad importante si fortalece el uso de datos y evidencia para tomar decisiones. “Sin datos y evidencia nuestras instituciones están ciegas”, expresó.
- También resaltó la necesidad de que las instituciones compartan información y trabajen como un sistema. De lo contrario, advirtió, las organizaciones criminales terminan obteniendo ventaja.
- Otro de los puntos que subrayó fue el papel del sector privado. Señaló que los recursos que las empresas destinan a seguridad pueden convertirse en un aporte que beneficie a toda la sociedad cuando forman parte de una estrategia común.
- Vergara también defendió la prevención como una de las herramientas más efectivas para reducir la violencia. Señaló que impedir el reclutamiento de menores por parte de estructuras criminales resulta más rentable que combatir posteriormente sus consecuencias.
Datos clave. Ricardo Ferrer abordó el costo que implica actuar demasiado tarde. Para ilustrarlo, presentó el caso de Ecuador, donde la tasa de homicidios pasó de 5.9 por cada 100 mil habitantes a más de 50 por cada 100 mil habitantes en pocos años.
- Según explicó, ese deterioro no ocurrió de forma repentina, sino durante un período en el que las amenazas criminales fueron subestimadas. “El sector privado y el Estado deben juntarse a tiempo”, advirtió.
- El especialista argentino señaló que una de las principales lecciones regionales es que el crimen organizado se expande rápidamente cuando encuentra espacios vacíos, instituciones débiles o respuestas fragmentadas.
- A su juicio, la principal ventaja de Guatemala es que todavía puede prevenir escenarios que otros países enfrentan actualmente. Sin embargo, advirtió que cada año de inacción incrementa los costos económicos, sociales e institucionales para revertir el problema.
En conclusión. Pese a las diferencias en sus enfoques, los tres expertos coincidieron en una misma conclusión: Guatemala aún tiene margen para evitar una crisis mayor.
- Pero necesita fortalecer sus instituciones, coordinar esfuerzos y actuar antes de que el crimen organizado gane más terreno.
Expertos alertan: Guatemala aún puede frenar al crimen
Buitrago, Vergara y Ferrer coincidieron en ENADE 2026 en que la seguridad requiere coordinación entre Estado, sector privado y ciudadanía.
Guatemala todavía está a tiempo de contener el avance del crimen organizado, fortalecer sus instituciones y reducir la violencia de manera sostenida.
- Ese fue el mensaje común de los expertos internacionales que participaron en el panel “¿Qué oportunidades tiene Guatemala para mejorar la seguridad?”, realizado durante el ENADE 2026.
Qué destacar. La discusión reunió al colombiano Juan Carlos Buitrago, al chileno Eduardo Vergara y al argentino Ricardo Ferrer, quienes coincidieron en que la seguridad no depende únicamente de las fuerzas policiales, sino de la capacidad del Estado, el sector privado y la sociedad para actuar de manera coordinada.
- Buitrago afirmó que Guatemala enfrenta una oportunidad que otros países de la región perdieron. Utilizando una analogía, describió al crimen organizado como una “hidra” que crece y se fortalece cuando las instituciones no reaccionan a tiempo.
- Según explicó, Colombia aprendió que la delincuencia organizada no se derrota atacando únicamente sus manifestaciones visibles. Lo fundamental es eliminar las causas estructurales que permiten su crecimiento, entre ellas la corrupción, las economías ilícitas y la debilidad institucional.
- “Ustedes aquí en Guatemala tienen una oportunidad de oro para evitar que se convierta en esa hidra del mal”, señaló.
En el radar. El experto indicó que, durante su trabajo con autoridades guatemaltecas, ha observado problemas de violencia y criminalidad que afectan la seguridad ciudadana, pero consideró que el fenómeno aún puede ser contenido si existe una respuesta integral y coordinada.
- Buitrago destacó que Colombia logró desarticular carteles del narcotráfico, combatir grupos terroristas y fortalecer sus instituciones gracias a la movilización conjunta del Estado, la ciudadanía, el sector privado y la comunidad internacional.
- También insistió en que Guatemala debe enfocar sus esfuerzos en los territorios donde se concentran las amenazas criminales y desarrollar una estrategia diferenciada, ya que los fenómenos delictivos son distintos según la región.
Por qué importa. Por su parte, Eduardo Vergara centró su exposición en el costo económico de la inseguridad. El representante del Banco Interamericano de Desarrollo advirtió que la violencia no solo cobra vidas, sino que también limita el crecimiento económico y la inversión.
- Según explicó, el crimen cuesta a Guatemala alrededor de tres puntos del Producto Interno Bruto y algunas estimaciones elevan ese impacto hasta siete puntos porcentuales.
- “Nos cuesta el dolor. Nos cuesta particularmente acá en Guatemala tres mil vidas al año”, afirmó.
- Vergara sostuvo que la seguridad debe entenderse como una condición indispensable para el desarrollo. A su juicio, no puede existir prosperidad sostenible sin instituciones capaces de proteger a las personas.
Sí, pero. El funcionario destacó que Guatemala tiene una oportunidad importante si fortalece el uso de datos y evidencia para tomar decisiones. “Sin datos y evidencia nuestras instituciones están ciegas”, expresó.
- También resaltó la necesidad de que las instituciones compartan información y trabajen como un sistema. De lo contrario, advirtió, las organizaciones criminales terminan obteniendo ventaja.
- Otro de los puntos que subrayó fue el papel del sector privado. Señaló que los recursos que las empresas destinan a seguridad pueden convertirse en un aporte que beneficie a toda la sociedad cuando forman parte de una estrategia común.
- Vergara también defendió la prevención como una de las herramientas más efectivas para reducir la violencia. Señaló que impedir el reclutamiento de menores por parte de estructuras criminales resulta más rentable que combatir posteriormente sus consecuencias.
Datos clave. Ricardo Ferrer abordó el costo que implica actuar demasiado tarde. Para ilustrarlo, presentó el caso de Ecuador, donde la tasa de homicidios pasó de 5.9 por cada 100 mil habitantes a más de 50 por cada 100 mil habitantes en pocos años.
- Según explicó, ese deterioro no ocurrió de forma repentina, sino durante un período en el que las amenazas criminales fueron subestimadas. “El sector privado y el Estado deben juntarse a tiempo”, advirtió.
- El especialista argentino señaló que una de las principales lecciones regionales es que el crimen organizado se expande rápidamente cuando encuentra espacios vacíos, instituciones débiles o respuestas fragmentadas.
- A su juicio, la principal ventaja de Guatemala es que todavía puede prevenir escenarios que otros países enfrentan actualmente. Sin embargo, advirtió que cada año de inacción incrementa los costos económicos, sociales e institucionales para revertir el problema.
En conclusión. Pese a las diferencias en sus enfoques, los tres expertos coincidieron en una misma conclusión: Guatemala aún tiene margen para evitar una crisis mayor.
- Pero necesita fortalecer sus instituciones, coordinar esfuerzos y actuar antes de que el crimen organizado gane más terreno.