El dragado del Puerto Quetzal finalmente iniciará durante la primera semana de febrero.
Es noticia. La confirmación llega después de que el proyecto enfrentara dificultades logísticas, aduanales y técnicas que impidieron arrancar en las fechas mencionadas previamente, que incluían finales de noviembre, diciembre e incluso enero.
- Según Mario González, coordinador del proyecto por parte del sector privado, el 90% de los componentes de la draga requerida para recuperar las profundidades del puerto ya se encuentra en Guatemala.
- La maquinaria llegó desde México, mientras que la tubería necesaria para la operación provino de Estados Unidos.
- Todo este equipo ingresó al país bajo un régimen de importación temporal, ya que la draga solo permanecerá el tiempo necesario para realizar los trabajos y luego saldrá nuevamente del territorio.
Qué destacar. Sin embargo, este proceso aduanal generó varios retrasos.
- Algunos de los elementos entraron por Santo Tomás de Castilla, mientras que otros lo hicieron por la aduana de Tecún Umán, lo que implicó trámites adicionales.
- A esto se sumaron limitaciones en la red vial del país, debido a que las plataformas que transportan las partes de la draga son de gran tamaño y peso, diseñadas para carreteras de Estados Unidos o México.
- En Guatemala fue necesario hacer adaptaciones en Ciudad Hidalgo para adecuarlas a las condiciones locales.
Lo que sigue. Superados estos obstáculos, la draga comenzará a armarse a partir de la próxima semana, un proceso que tomará alrededor de quince días.
- La empresa portuaria ya cuenta con un cronograma aprobado por su junta directiva, lo que permite proyectar el inicio de las operaciones de dragado en los primeros días de febrero.
- Los trabajos se concentrarán inicialmente en la dársena utilizada por Z Gas de Centroamérica, con el objetivo de recuperar la profundidad original de menos catorce metros.
- Actualmente, las dársenas del puerto oscilan entre diez y doce metros, por lo que el proceso se enfoca en la recuperación y no únicamente en la excavación.
En el radar. Además de esa área, el dragado abarcará las zonas operadas por Repimex, APM Terminals, el muelle comercial, el muelle de cruceros y el muelle auxiliar del área comercial de la Empresa Portuaria Quetzal.
- Cada sección tiene profundidades objetivo distintas, según las características de los muelles.
- En el área comercial se recuperará la profundidad de menos once metros, mientras que en APM Terminals se llegará a menos catorce y medio.
- En otras áreas, la meta es alcanzar menos doce metros. Según estimaciones preliminares, podrían dragarse aproximadamente 300 mil metros cúbicos de sedimento, aunque esta cifra podría variar.
Por qué importa. El proyecto podría finalizar hacia la tercera o cuarta semana de marzo.
- Una vez completado, se espera un incremento significativo en la eficiencia operativa del puerto.
- Actualmente, entre 25 y 40 buques esperan en promedio para ser atendidos, en especial barcos graneleros, que dependen directamente del muelle comercial y de su profundidad.
- Con la recuperación de niveles óptimos, se prevé reducir los tiempos de espera en más de la mitad y agilizar las maniobras de entrada y salida, lo que podría representar un aumento de alrededor del 30% en la eficiencia del puerto.
En conclusión. Amador Carballido, director general de AGEXPORT, coincidió en que el proyecto es fundamental para la competitividad del país.
- Explicó que el traslado del equipo tomó más tiempo de lo previsto debido a las enormes dimensiones de las piezas, pero afirmó que ya no existen obstáculos administrativos y que únicamente resta concluir el armado técnico.
- Carballido también destacó que el financiamiento proviene principalmente de las empresas privadas que operan en el puerto, en un esquema que permite recuperar parte de la inversión a través de descuentos posteriores en los pagos que estas compañías realizan a la portuaria por servicios.
- Este mecanismo evita que el Estado asuma directamente el costo y garantiza que los principales interesados supervisen que las profundidades finales sean las requeridas.
El dragado del Puerto Quetzal finalmente iniciará durante la primera semana de febrero.
Es noticia. La confirmación llega después de que el proyecto enfrentara dificultades logísticas, aduanales y técnicas que impidieron arrancar en las fechas mencionadas previamente, que incluían finales de noviembre, diciembre e incluso enero.
- Según Mario González, coordinador del proyecto por parte del sector privado, el 90% de los componentes de la draga requerida para recuperar las profundidades del puerto ya se encuentra en Guatemala.
- La maquinaria llegó desde México, mientras que la tubería necesaria para la operación provino de Estados Unidos.
- Todo este equipo ingresó al país bajo un régimen de importación temporal, ya que la draga solo permanecerá el tiempo necesario para realizar los trabajos y luego saldrá nuevamente del territorio.
Qué destacar. Sin embargo, este proceso aduanal generó varios retrasos.
- Algunos de los elementos entraron por Santo Tomás de Castilla, mientras que otros lo hicieron por la aduana de Tecún Umán, lo que implicó trámites adicionales.
- A esto se sumaron limitaciones en la red vial del país, debido a que las plataformas que transportan las partes de la draga son de gran tamaño y peso, diseñadas para carreteras de Estados Unidos o México.
- En Guatemala fue necesario hacer adaptaciones en Ciudad Hidalgo para adecuarlas a las condiciones locales.
Lo que sigue. Superados estos obstáculos, la draga comenzará a armarse a partir de la próxima semana, un proceso que tomará alrededor de quince días.
- La empresa portuaria ya cuenta con un cronograma aprobado por su junta directiva, lo que permite proyectar el inicio de las operaciones de dragado en los primeros días de febrero.
- Los trabajos se concentrarán inicialmente en la dársena utilizada por Z Gas de Centroamérica, con el objetivo de recuperar la profundidad original de menos catorce metros.
- Actualmente, las dársenas del puerto oscilan entre diez y doce metros, por lo que el proceso se enfoca en la recuperación y no únicamente en la excavación.
En el radar. Además de esa área, el dragado abarcará las zonas operadas por Repimex, APM Terminals, el muelle comercial, el muelle de cruceros y el muelle auxiliar del área comercial de la Empresa Portuaria Quetzal.
- Cada sección tiene profundidades objetivo distintas, según las características de los muelles.
- En el área comercial se recuperará la profundidad de menos once metros, mientras que en APM Terminals se llegará a menos catorce y medio.
- En otras áreas, la meta es alcanzar menos doce metros. Según estimaciones preliminares, podrían dragarse aproximadamente 300 mil metros cúbicos de sedimento, aunque esta cifra podría variar.
Por qué importa. El proyecto podría finalizar hacia la tercera o cuarta semana de marzo.
- Una vez completado, se espera un incremento significativo en la eficiencia operativa del puerto.
- Actualmente, entre 25 y 40 buques esperan en promedio para ser atendidos, en especial barcos graneleros, que dependen directamente del muelle comercial y de su profundidad.
- Con la recuperación de niveles óptimos, se prevé reducir los tiempos de espera en más de la mitad y agilizar las maniobras de entrada y salida, lo que podría representar un aumento de alrededor del 30% en la eficiencia del puerto.
En conclusión. Amador Carballido, director general de AGEXPORT, coincidió en que el proyecto es fundamental para la competitividad del país.
- Explicó que el traslado del equipo tomó más tiempo de lo previsto debido a las enormes dimensiones de las piezas, pero afirmó que ya no existen obstáculos administrativos y que únicamente resta concluir el armado técnico.
- Carballido también destacó que el financiamiento proviene principalmente de las empresas privadas que operan en el puerto, en un esquema que permite recuperar parte de la inversión a través de descuentos posteriores en los pagos que estas compañías realizan a la portuaria por servicios.
- Este mecanismo evita que el Estado asuma directamente el costo y garantiza que los principales interesados supervisen que las profundidades finales sean las requeridas.