Diez localidades en la mira del BPO
Diez localidades de Guatemala tienen potencial para atraer inversiones en BPO, pero necesitan mejorar su infraestructura y capacitar trabajadores.
Guatemala cuenta con alrededor de 400 000 personas que tienen perfiles compatibles con la industria de Contact Center y BPO. Estas se encuentran en 10 localidades fuera de los principales centros urbanos, sectores en los que empresas podrían ingresar capital.
La lista incluye San Lucas Sacatepéquez, Chimaltenango, Panajachel, Escuintla, Quetzaltenango, Huehuetenango, San Marcos, Zacapa, Barberena y El Progreso. Puntos clave en los que, según el gremio, deberían concentrarse los esfuerzos para atraer inversión.
La selección de las ciudades consideró la disponibilidad de trabajadores como la infraestructura necesaria para instalar empresas, según Juan Manuel Urruela, vicepresidente del sector de Contact Center y BPO.
Según Urruela, en los veinte municipios considerados para la expansión, uno de cada cinco trabajadores del sector proviene de una localidad cercana. Abrir oficinas en más ciudades podría reducir desplazamientos.
Desarrollo local
La llegada de nuevas empresas de BPO beneficia a las localidades en las que se instalan. Eduardo Arévalo, presidente del sector BPO de Agexport, estima que los 55 000 empleos directos actuales del sector generan alrededor de 138 000 indirectos.
Según Arévalo, cada empleo de BPO, contact center y servicios de tecnología de la información (ITO) genera aproximadamente 2.5 puestos indirectos. Además, destaca que, donde se instalan este tipo de empresas, otras áreas comerciales y negocios se ven impulsadas por el desarrollo.
Las oportunidades de expansión también responden al interés de los clientes. Urruela señala que compañías que ya contratan servicios en Guatemala buscan ampliar sus operaciones, pero necesitan trabajadores preparados e infraestructura confiable.
De 323 municipios a diez
Para determinar dónde podrían instalarse nuevas operaciones, el gremio evaluó 323 municipios mediante 46 variables agrupadas en once temas, entre ellos educación, dominio del inglés, accesibilidad, conectividad y energía.
El estudio también consideró las distancias entre localidades. Urruela explicó que se evaluaron referencias de entre 20 y 25 kilómetros para identificar zonas donde las empresas pudieran contratar trabajadores de municipios cercanos.
El dominio del inglés fue otro criterio. En Antigua Guatemala, Barberena y San Lucas Sacatepéquez, entre el 16 % y el 21 % de los jóvenes hablan el idioma, según Urruela.
En infraestructura, el sector reportó calificaciones de entre el 92 % y el 95 % en acceso a energía eléctrica en algunas zonas. Sin embargo, estos resultados no permiten determinar si el suministro es constante.
Lo que exige el inversionista
Aunque el estudio identificó localidades con potencial para recibir nuevas empresas, Arévalo advierte que la disponibilidad de trabajadores no basta para atraer inversiones. Los operadores necesitan mantener la electricidad y conexión a internet durante toda la jornada laboral.
Por eso, el gremio considera prioritario mejorar la estabilidad del suministro eléctrico y la conectividad. También señala la necesidad de contar con carreteras e inmuebles adecuados para instalar oficinas.
A ello se suma la formación del personal. El inglés continúa siendo una de las principales barreras para contratar trabajadores, por lo que Urruela insiste en ampliar su enseñanza. Arévalo también considera necesario mantener los programas de capacitación, debido a la rotación de personal dentro del sector.
La decisión de abrir nuevas oficinas también depende de la confianza en las autoridades locales. “Más que todo es la confianza que tenga el inversionista”, afirma Arévalo. Según explica, las empresas evalúan si las autoridades están dispuestas a facilitar su instalación y apoyar el crecimiento de la industria.
Diez localidades en la mira del BPO
Diez localidades de Guatemala tienen potencial para atraer inversiones en BPO, pero necesitan mejorar su infraestructura y capacitar trabajadores.
Guatemala cuenta con alrededor de 400 000 personas que tienen perfiles compatibles con la industria de Contact Center y BPO. Estas se encuentran en 10 localidades fuera de los principales centros urbanos, sectores en los que empresas podrían ingresar capital.
La lista incluye San Lucas Sacatepéquez, Chimaltenango, Panajachel, Escuintla, Quetzaltenango, Huehuetenango, San Marcos, Zacapa, Barberena y El Progreso. Puntos clave en los que, según el gremio, deberían concentrarse los esfuerzos para atraer inversión.
La selección de las ciudades consideró la disponibilidad de trabajadores como la infraestructura necesaria para instalar empresas, según Juan Manuel Urruela, vicepresidente del sector de Contact Center y BPO.
Según Urruela, en los veinte municipios considerados para la expansión, uno de cada cinco trabajadores del sector proviene de una localidad cercana. Abrir oficinas en más ciudades podría reducir desplazamientos.
Desarrollo local
La llegada de nuevas empresas de BPO beneficia a las localidades en las que se instalan. Eduardo Arévalo, presidente del sector BPO de Agexport, estima que los 55 000 empleos directos actuales del sector generan alrededor de 138 000 indirectos.
Según Arévalo, cada empleo de BPO, contact center y servicios de tecnología de la información (ITO) genera aproximadamente 2.5 puestos indirectos. Además, destaca que, donde se instalan este tipo de empresas, otras áreas comerciales y negocios se ven impulsadas por el desarrollo.
Las oportunidades de expansión también responden al interés de los clientes. Urruela señala que compañías que ya contratan servicios en Guatemala buscan ampliar sus operaciones, pero necesitan trabajadores preparados e infraestructura confiable.
De 323 municipios a diez
Para determinar dónde podrían instalarse nuevas operaciones, el gremio evaluó 323 municipios mediante 46 variables agrupadas en once temas, entre ellos educación, dominio del inglés, accesibilidad, conectividad y energía.
El estudio también consideró las distancias entre localidades. Urruela explicó que se evaluaron referencias de entre 20 y 25 kilómetros para identificar zonas donde las empresas pudieran contratar trabajadores de municipios cercanos.
El dominio del inglés fue otro criterio. En Antigua Guatemala, Barberena y San Lucas Sacatepéquez, entre el 16 % y el 21 % de los jóvenes hablan el idioma, según Urruela.
En infraestructura, el sector reportó calificaciones de entre el 92 % y el 95 % en acceso a energía eléctrica en algunas zonas. Sin embargo, estos resultados no permiten determinar si el suministro es constante.
Lo que exige el inversionista
Aunque el estudio identificó localidades con potencial para recibir nuevas empresas, Arévalo advierte que la disponibilidad de trabajadores no basta para atraer inversiones. Los operadores necesitan mantener la electricidad y conexión a internet durante toda la jornada laboral.
Por eso, el gremio considera prioritario mejorar la estabilidad del suministro eléctrico y la conectividad. También señala la necesidad de contar con carreteras e inmuebles adecuados para instalar oficinas.
A ello se suma la formación del personal. El inglés continúa siendo una de las principales barreras para contratar trabajadores, por lo que Urruela insiste en ampliar su enseñanza. Arévalo también considera necesario mantener los programas de capacitación, debido a la rotación de personal dentro del sector.
La decisión de abrir nuevas oficinas también depende de la confianza en las autoridades locales. “Más que todo es la confianza que tenga el inversionista”, afirma Arévalo. Según explica, las empresas evalúan si las autoridades están dispuestas a facilitar su instalación y apoyar el crecimiento de la industria.