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Maison Margiela REPLICA

Maison Margiela REPLICA: ¿por qué elegir una fragancia según el momento?

Maison Margiela trasladó a la perfumería una idea nacida en su moda en 1994: en lugar de buscar un aroma para todo, pensar qué momento queremos acompañar.

.
Redacción
29 de septiembre, 2026

¿Qué momento va a vivir hoy?

Antes de salir de casa elegimos qué ponernos, qué reloj usar, qué zapatos funcionan para la agenda del día. Hay decisiones que cambian si vamos a la oficina, tomamos un avión o tenemos una cena por la noche.

Con el perfume solemos hacer algo distinto: tomar el mismo frasco.

Maison Margiela lleva años planteando otra posibilidad. ¿Y si una fragancia se eligiera como parte del momento que estamos por vivir?

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER

La idea podría parecer una estrategia reciente de perfumería, pero nació mucho antes y en otro lugar: en 1994, dentro del guardarropa de Maison Margiela.

Ese año, la casa presentó Replica, un concepto basado en reproducir prendas y accesorios encontrados en diferentes lugares y épocas. Cada pieza llevaba una etiqueta que documentaba su estilo, procedencia y periodo.

Décadas después, aquella etiqueta terminaría en un frasco.

Solo que Maison Margiela ya no intentaría replicar una prenda.

Intentaría replicar un momento

 

.

De una prenda a un recuerdo

Cuando fundó su casa en 1988, Martin Margiela comenzó a cuestionar códigos que la industria de la moda daba por establecidos. Mientras otros diseñadores construían una figura pública alrededor de su nombre, Margiela eligió mantenerse fuera del foco.

También hizo visible lo que normalmente debía esconderse.

Costuras, hilos, forros, prendas reconstruidas y materiales reutilizados pasaron a formar parte de su lenguaje. El blanco y la deconstrucción se convirtieron en códigos reconocibles de la casa.

Replica encajaba en esa forma de pensar.

La pieza original podía haber pertenecido a otro lugar y otro momento. La casa la reinterpretaba y la etiqueta dejaba constancia de su historia.

Cuando ese concepto llegó a la perfumería, ocurrió algo parecido.

En lugar de preguntar únicamente qué ingredientes podían combinarse, el punto de partida pasó a ser qué momento se quería reconstruir.

Por eso los nombres de REPLICA parecen más escenas que nombres tradicionales de perfumes: Lazy Sunday Morning, Coffee Break, Jazz Club, By the Fireplace o Beach Walk.

No hace falta memorizar la colección para entender el concepto.

Basta uno.

¿Cómo se mete una mañana de domingo dentro de un frasco?

Lazy Sunday Morning comienza con una escena reconocible: despertar sin alarma, permanecer entre sábanas limpias y sentir la luz de la mañana mientras todavía no existe ninguna urgencia por levantarse.

El trabajo del perfumista consiste en traducir esa sensación a un aroma. Flores, iris y almizcles ayudan a construir esa impresión de limpieza y suavidad. Pero hay algo que la fórmula no puede controlar:

el lugar al que llevará a quien la huela.

Para alguien esas sábanas pueden ser las de su casa. Para otro, las de un hotel durante un viaje.

El perfumista construye el escenario. La memoria coloca los detalles.

La misma lógica puede acompañar otros momentos sin necesidad de convertir el perfume en un uniforme.

Un café entre reuniones puede tener un registro. Una cena, otro. Un fin de semana o un viaje pueden terminar asociados a un aroma completamente diferente.

La fragancia deja entonces de ser únicamente una firma personal y puede convertirse también en parte de la experiencia que estamos por vivir.

¿Y si el momento todavía no existe?

Aquí la historia da otro giro.

REPLICA comenzó recreando situaciones que podemos reconocer: una mañana, un café, una noche, una chimenea, el mar.

Pero Maison Margiela llevó después el concepto hacia una pregunta bastante más difícil:

¿Cómo se crea el aroma de algo que nunca hemos olido?

Ese es el territorio de REPLICA Fantasies.

El cambio se ve incluso antes de acercarse al frasco. Las botellas transparentes dan paso al negro y las referencias dejan de depender de recuerdos cotidianos para entrar en ideas más abstractas.

.

 

Soul of the Forest, por ejemplo, parte de imaginar algo que no tiene un olor literal: el alma de un bosque.

La construcción recurre a la sensación de tierra y árboles húmedos, pero el punto de partida ya no es reproducir una escena que necesariamente ocurrió.

Celestial Whispers lleva el ejercicio todavía más lejos al intentar traducir en aroma conceptos como aura y energía.

Y ahí se entiende la evolución completa.

Primero, Maison Margiela replicó prendas que ya existían.

Después, momentos que podían recordarse.

Ahora intenta también dar forma olfativa a aquello que solo podemos imaginar.

Mañana, antes de salir de casa, la agenda volverá a determinar varias decisiones: qué ponerse, qué llevar, adónde ir.

Y probablemente la mano vuelva a dirigirse automáticamente hacia el mismo perfume.

REPLICA deja sobre la mesa otra posibilidad: elegir un aroma también por el lugar al que vamos, la ocasión que tenemos por delante o el recuerdo que queremos construir.

Quizá entonces la pregunta frente al frasco ya no sea únicamente “¿a qué quiero oler?”

Sino una mucho más interesante:

¿Qué momento voy a vivir hoy?

La colección de Maison Margiela, que incluye fragancias y productos para el cuerpo, está disponible en Fetiche.

Conozca la colección: https://soyfetiche.com/marcas/maison-margiela

 

Maison Margiela REPLICA

Maison Margiela REPLICA: ¿por qué elegir una fragancia según el momento?

Maison Margiela trasladó a la perfumería una idea nacida en su moda en 1994: en lugar de buscar un aroma para todo, pensar qué momento queremos acompañar.

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Redacción
29 de septiembre, 2026

¿Qué momento va a vivir hoy?

Antes de salir de casa elegimos qué ponernos, qué reloj usar, qué zapatos funcionan para la agenda del día. Hay decisiones que cambian si vamos a la oficina, tomamos un avión o tenemos una cena por la noche.

Con el perfume solemos hacer algo distinto: tomar el mismo frasco.

Maison Margiela lleva años planteando otra posibilidad. ¿Y si una fragancia se eligiera como parte del momento que estamos por vivir?

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La idea podría parecer una estrategia reciente de perfumería, pero nació mucho antes y en otro lugar: en 1994, dentro del guardarropa de Maison Margiela.

Ese año, la casa presentó Replica, un concepto basado en reproducir prendas y accesorios encontrados en diferentes lugares y épocas. Cada pieza llevaba una etiqueta que documentaba su estilo, procedencia y periodo.

Décadas después, aquella etiqueta terminaría en un frasco.

Solo que Maison Margiela ya no intentaría replicar una prenda.

Intentaría replicar un momento

 

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De una prenda a un recuerdo

Cuando fundó su casa en 1988, Martin Margiela comenzó a cuestionar códigos que la industria de la moda daba por establecidos. Mientras otros diseñadores construían una figura pública alrededor de su nombre, Margiela eligió mantenerse fuera del foco.

También hizo visible lo que normalmente debía esconderse.

Costuras, hilos, forros, prendas reconstruidas y materiales reutilizados pasaron a formar parte de su lenguaje. El blanco y la deconstrucción se convirtieron en códigos reconocibles de la casa.

Replica encajaba en esa forma de pensar.

La pieza original podía haber pertenecido a otro lugar y otro momento. La casa la reinterpretaba y la etiqueta dejaba constancia de su historia.

Cuando ese concepto llegó a la perfumería, ocurrió algo parecido.

En lugar de preguntar únicamente qué ingredientes podían combinarse, el punto de partida pasó a ser qué momento se quería reconstruir.

Por eso los nombres de REPLICA parecen más escenas que nombres tradicionales de perfumes: Lazy Sunday Morning, Coffee Break, Jazz Club, By the Fireplace o Beach Walk.

No hace falta memorizar la colección para entender el concepto.

Basta uno.

¿Cómo se mete una mañana de domingo dentro de un frasco?

Lazy Sunday Morning comienza con una escena reconocible: despertar sin alarma, permanecer entre sábanas limpias y sentir la luz de la mañana mientras todavía no existe ninguna urgencia por levantarse.

El trabajo del perfumista consiste en traducir esa sensación a un aroma. Flores, iris y almizcles ayudan a construir esa impresión de limpieza y suavidad. Pero hay algo que la fórmula no puede controlar:

el lugar al que llevará a quien la huela.

Para alguien esas sábanas pueden ser las de su casa. Para otro, las de un hotel durante un viaje.

El perfumista construye el escenario. La memoria coloca los detalles.

La misma lógica puede acompañar otros momentos sin necesidad de convertir el perfume en un uniforme.

Un café entre reuniones puede tener un registro. Una cena, otro. Un fin de semana o un viaje pueden terminar asociados a un aroma completamente diferente.

La fragancia deja entonces de ser únicamente una firma personal y puede convertirse también en parte de la experiencia que estamos por vivir.

¿Y si el momento todavía no existe?

Aquí la historia da otro giro.

REPLICA comenzó recreando situaciones que podemos reconocer: una mañana, un café, una noche, una chimenea, el mar.

Pero Maison Margiela llevó después el concepto hacia una pregunta bastante más difícil:

¿Cómo se crea el aroma de algo que nunca hemos olido?

Ese es el territorio de REPLICA Fantasies.

El cambio se ve incluso antes de acercarse al frasco. Las botellas transparentes dan paso al negro y las referencias dejan de depender de recuerdos cotidianos para entrar en ideas más abstractas.

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Soul of the Forest, por ejemplo, parte de imaginar algo que no tiene un olor literal: el alma de un bosque.

La construcción recurre a la sensación de tierra y árboles húmedos, pero el punto de partida ya no es reproducir una escena que necesariamente ocurrió.

Celestial Whispers lleva el ejercicio todavía más lejos al intentar traducir en aroma conceptos como aura y energía.

Y ahí se entiende la evolución completa.

Primero, Maison Margiela replicó prendas que ya existían.

Después, momentos que podían recordarse.

Ahora intenta también dar forma olfativa a aquello que solo podemos imaginar.

Mañana, antes de salir de casa, la agenda volverá a determinar varias decisiones: qué ponerse, qué llevar, adónde ir.

Y probablemente la mano vuelva a dirigirse automáticamente hacia el mismo perfume.

REPLICA deja sobre la mesa otra posibilidad: elegir un aroma también por el lugar al que vamos, la ocasión que tenemos por delante o el recuerdo que queremos construir.

Quizá entonces la pregunta frente al frasco ya no sea únicamente “¿a qué quiero oler?”

Sino una mucho más interesante:

¿Qué momento voy a vivir hoy?

La colección de Maison Margiela, que incluye fragancias y productos para el cuerpo, está disponible en Fetiche.

Conozca la colección: https://soyfetiche.com/marcas/maison-margiela

 

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