Actualidad
Actualidad
Política
Política
Empresa
Empresa
Opinión
Opinión
Webinars
Webinars
Inmobiliaria
Inmobiliaria
Eventos
Eventos
Agenda Empresarial
Agenda Empresarial
Descubre
Descubre

Codede: elección de nuevos representantes

Los Codede reciben cada año más recursos de los que convierten en obra física; la brecha persiste en los últimos tres ejercicios.

Gérman Gómez
10 de septiembre, 2026

A inicios de septiembre arrancó el proceso para elegir a los nuevos representantes no gubernamentales ante los Consejos Departamentales de Desarrollo (Codede). Sin embargo, a menos de cuatro meses para el cierre fiscal de 2026, existe un rezago en la ejecución de sus fondos. El patrón se repite desde 2024. Es decir, poco gasto durante el año actual, seguido de una acumulación de recursos para el siguiente.

  • En 2026, toma relevancia, pues el país va rumbo a las elecciones generales del 2027. La propuesta de presupuesto para el otro año confirma la tendencia.

Por qué importa. Cada dos años, sectores no gubernamentales eligen a sus delegados titulares y suplentes ante los Codede. La Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia (SCEP) coordina el calendario. Este año fijó octubre como el mes decisivo para renovar esas representaciones.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER DE POLÍTICA
  • El proceso debe completarse en los primeros diez días de octubre para que los nuevos delegados asuman en enero de 2027. Participan mujeres, cooperativistas, pueblos indígenas, organizaciones empresariales y no gubernamentales.

  • Además, de otros sectores convocados departamento por departamento. Según el gobierno, la legitimidad de estos delegados resulta determinante.

  • El presidente Bernardo Arévalo lo afirmó en varias ocasiones al indicar que solo así los recursos públicos llegarían a las comunidades. Sin embargo, persisten dudas sobre el funcionamiento de los consejos.

Datos clave. Los Codede reciben cada año más dinero del que logran convertir en obra física. La brecha se mantiene como una constante durante los tres últimos ejercicios fiscales. En 2024, de una asignación ampliada de GTQ 6412M, únicamente se ejecutaron GTQ 3347M, apenas la mitad del monto disponible.

  • En 2025 el gasto cerró en 62.19 %, mientras que en abril de 2026 apenas se habían ejecutado GTQ 60M de más de GTQ 14 000M vigentes.

  • Al 3 de septiembre de 2026, los Codede habían gastado solo el 24.6 % de su presupuesto. Dejan GTQ 11 000.6M pendientes de ejecutar.

  • El proyecto de presupuesto para 2027, el más alto en más de tres décadas con GT 192 045M, propone GTQ 6185.4M adicionales para los Codede. Sumado al saldo no gastado de este año, la bolsa disponible podría acercarse a GTQ 17 848.8M.

Punto de fricción. El Congreso ya reformó la ley para permitir trasladar saldos no ejecutados de un año a otro. Una práctica antes prohibida por el artículo 38 de la Ley Orgánica del Presupuesto. Por su parte, el Ejecutivo defiende el aumento como inversión social.

  • No obstante, se advierte sobre el riesgo de que ese dinero termine como financiamiento de campañas electorales antes que en obras. Los más beneficiados con este mecanismo son los alcaldes y diputados que buscan su reelección.

  • En la actualidad, las redes territoriales vinculadas a la obra pública de los Codede continúan con prácticas clientelares en el manejo de proyectos.

  • Arévalo defendió el incremento presupuestario. Planteó que un presupuesto más grande solo abre la puerta a mayor corrupción cuando el gobierno de turno no está dispuesto a combatirla. Aunque, su gobierno no lo evidencia.

En conclusión. La renovación de los representantes no gubernamentales ante los Codede ocurre justo cuando estos consejos acumulan millones de quetzales sin ejecutar. Se preparan para recibir más recursos. La elección de sus integrantes adquiere así mayor relevancia. Quienes lleguen en enero de 2027 participarán en la gestión de una bolsa pública mucho mayor, en pleno año electoral.

  • La legitimidad de los nuevos delegados no dependerá solo de su representación sectorial. También deberán exigir transparencia sobre proyectos, ejecución y criterios para distribuir los recursos públicos.

  • El traslado de saldos entre ejercicios fiscales y el aumento presupuestario pueden reducir los incentivos para corregir el rezago. El Congreso y el Ejecutivo deberían explicar cómo evitarán ese efecto.

  • Con elecciones a la vista, los nuevos representantes enfrentarán una prueba mayor. Si permiten que las estructuras territoriales mantengan prácticas clientelares, los Codede podrían convertirse en una herramienta política antes que en un mecanismo de desarrollo.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER DE POLÍTICA

Codede: elección de nuevos representantes

Los Codede reciben cada año más recursos de los que convierten en obra física; la brecha persiste en los últimos tres ejercicios.

Gérman Gómez
10 de septiembre, 2026

A inicios de septiembre arrancó el proceso para elegir a los nuevos representantes no gubernamentales ante los Consejos Departamentales de Desarrollo (Codede). Sin embargo, a menos de cuatro meses para el cierre fiscal de 2026, existe un rezago en la ejecución de sus fondos. El patrón se repite desde 2024. Es decir, poco gasto durante el año actual, seguido de una acumulación de recursos para el siguiente.

  • En 2026, toma relevancia, pues el país va rumbo a las elecciones generales del 2027. La propuesta de presupuesto para el otro año confirma la tendencia.

Por qué importa. Cada dos años, sectores no gubernamentales eligen a sus delegados titulares y suplentes ante los Codede. La Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia (SCEP) coordina el calendario. Este año fijó octubre como el mes decisivo para renovar esas representaciones.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER DE POLÍTICA
  • El proceso debe completarse en los primeros diez días de octubre para que los nuevos delegados asuman en enero de 2027. Participan mujeres, cooperativistas, pueblos indígenas, organizaciones empresariales y no gubernamentales.

  • Además, de otros sectores convocados departamento por departamento. Según el gobierno, la legitimidad de estos delegados resulta determinante.

  • El presidente Bernardo Arévalo lo afirmó en varias ocasiones al indicar que solo así los recursos públicos llegarían a las comunidades. Sin embargo, persisten dudas sobre el funcionamiento de los consejos.

Datos clave. Los Codede reciben cada año más dinero del que logran convertir en obra física. La brecha se mantiene como una constante durante los tres últimos ejercicios fiscales. En 2024, de una asignación ampliada de GTQ 6412M, únicamente se ejecutaron GTQ 3347M, apenas la mitad del monto disponible.

  • En 2025 el gasto cerró en 62.19 %, mientras que en abril de 2026 apenas se habían ejecutado GTQ 60M de más de GTQ 14 000M vigentes.

  • Al 3 de septiembre de 2026, los Codede habían gastado solo el 24.6 % de su presupuesto. Dejan GTQ 11 000.6M pendientes de ejecutar.

  • El proyecto de presupuesto para 2027, el más alto en más de tres décadas con GT 192 045M, propone GTQ 6185.4M adicionales para los Codede. Sumado al saldo no gastado de este año, la bolsa disponible podría acercarse a GTQ 17 848.8M.

Punto de fricción. El Congreso ya reformó la ley para permitir trasladar saldos no ejecutados de un año a otro. Una práctica antes prohibida por el artículo 38 de la Ley Orgánica del Presupuesto. Por su parte, el Ejecutivo defiende el aumento como inversión social.

  • No obstante, se advierte sobre el riesgo de que ese dinero termine como financiamiento de campañas electorales antes que en obras. Los más beneficiados con este mecanismo son los alcaldes y diputados que buscan su reelección.

  • En la actualidad, las redes territoriales vinculadas a la obra pública de los Codede continúan con prácticas clientelares en el manejo de proyectos.

  • Arévalo defendió el incremento presupuestario. Planteó que un presupuesto más grande solo abre la puerta a mayor corrupción cuando el gobierno de turno no está dispuesto a combatirla. Aunque, su gobierno no lo evidencia.

En conclusión. La renovación de los representantes no gubernamentales ante los Codede ocurre justo cuando estos consejos acumulan millones de quetzales sin ejecutar. Se preparan para recibir más recursos. La elección de sus integrantes adquiere así mayor relevancia. Quienes lleguen en enero de 2027 participarán en la gestión de una bolsa pública mucho mayor, en pleno año electoral.

  • La legitimidad de los nuevos delegados no dependerá solo de su representación sectorial. También deberán exigir transparencia sobre proyectos, ejecución y criterios para distribuir los recursos públicos.

  • El traslado de saldos entre ejercicios fiscales y el aumento presupuestario pueden reducir los incentivos para corregir el rezago. El Congreso y el Ejecutivo deberían explicar cómo evitarán ese efecto.

  • Con elecciones a la vista, los nuevos representantes enfrentarán una prueba mayor. Si permiten que las estructuras territoriales mantengan prácticas clientelares, los Codede podrían convertirse en una herramienta política antes que en un mecanismo de desarrollo.

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?