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Alcaldes: la apuesta de los partidos para sumar votos presidenciales en 2027

Los alcaldes que consiga sumar cada partido serán un indicador de su capacidad territorial, pero no anticipa por sí solo el resultado presidencial.  

Gérman Gómez
30 de octubre, 2026

A menos de un año de las elecciones generales del 2027, los partidos políticos buscan asegurar estructuras municipales para competir por la presidencia y vicepresidencia. Los alcaldes son piezas clave de esa estrategia, pues tienen liderazgo local, redes de apoyo y capacidad de movilización. El reacomodo político está en marcha. Varias agrupaciones buscan convertir ese poder local en una ventaja electoral. 

Por qué importa. Las alcaldías permiten a los partidos construir presencia más allá del área urbana y mantener contacto permanente —directo— con los votantes. Incorporar a un jefe edil puede representar más que sumar un candidato individual. Significa acercarse a una estructura política que opera en uno de los 340 municipios del país. 

  • En las elecciones de 2023, Vamos ganó 128 alcaldías. Su candidato presidencial, Manuel Conde Orellana, obtuvo el tercer lugar. La agrupación alcanzó ese resultado con una amplia red municipal, condicionada a prebendas políticas con fondos públicos. 

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  • Mientras que en 2020, cuando llevó a la presidencia a Alejandro Giammattei, obtuvo solo 29. El resultado evidencia el peso de la organización territorial. 

  • Sin embargo, una alcaldía no es propiedad electoral de un partido ni garantiza una cantidad determinada de votos. La capacidad de movilización debe distinguirse del respaldo efectivo en las urnas. 

Visto y no visto. El debilitamiento de Vamos abrió una disputa por sus estructuras locales. Durante 2026, decenas de alcaldes electos con esa agrupación comenzaron a acercarse a otros partidos, entre ellos la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) y Cabal. Las adhesiones reflejan tanto la búsqueda de nuevas plataformas para competir como el interés de los partidos por ampliar su presencia territorial. 

  • El partido Todos, del diputado Felipe Alejos, busca consolidar una red de alcaldes en varios departamentos. Su prioridad es Guatemala, donde el voto metropolitano puede resultar decisivo. 

  • La diputada Ivanna Luján, electa por el Movimiento Semilla, lidera la estrategia. La alcaldesa de Chinautla, Brenda del Cid Medrano, y el alcalde de San Juan Sacatepéquez, Juan Carlos Pellecer, ya pertenecen a Todos. 

  • También hay acercamientos con los alcaldes de San Raymundo, San José del Golfo y Chuarrancho. Es decir, Todos podría construir una estructura en cinco de los 17 municipios del departamento. Su apuesta es tener más de 10 y aún está en negociaciones con otros jefes ediles.  

Sí, pero. La UNE ha recuperado terreno mediante acercamientos con alcaldes en funciones. En Huehuetenango, por ejemplo, el partido incorporó a jefes ediles que llegaron al cargo con otras agrupaciones. El movimiento refleja el peso de los operadores políticos departamentales en la construcción de redes locales. 

  • Cabal recibió a alcaldes que fueron electos con Vamos. Entre los movimientos reportados figuran César Augusto Rodas, alcalde de Sanarate, y Francisco Mejía, alcalde de El Jícaro, ambos municipios de El Progreso.  

  • Estas adhesiones muestran cómo las agrupaciones buscan aprovechar las estructuras municipales que otras organizaciones construyeron en 2023. Deben analizarse como parte de una negociación política y no como una transferencia automática de votos. 

  • Los cambios de partido pueden responder a intereses distintos, como buscar la reelección, mejorar las posibilidades de postulación o acercarse a una organización con mayor capacidad electoral.  

En conclusión. Los alcaldes se convirtieron en activos relevantes del reacomodo político rumbo a 2027. La UNE, Cabal y Todos, entre otras agrupaciones, buscan ampliar sus estructuras con liderazgos que tienen presencia en sus municipios. La apuesta consiste en convertir esa organización local en una ventaja para las candidaturas nacionales. 

  • El número de alcaldes que consiga sumar cada partido será un indicador de su capacidad territorial, pero no anticipa por sí solo el resultado presidencial.  

  • La prueba estará en las urnas, al contabilizar cuánto respaldo logran los binomios y si las redes municipales consiguen movilizar electores más allá de la contienda local. 

  • La disputa por las alcaldías comenzó antes de la convocatoria electoral. En 2027, sumar alcaldes puede ayudar a ganar terreno; convertir ese respaldo en votos presidenciales será el verdadero desafío. 

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Alcaldes: la apuesta de los partidos para sumar votos presidenciales en 2027

Los alcaldes que consiga sumar cada partido serán un indicador de su capacidad territorial, pero no anticipa por sí solo el resultado presidencial.  

Gérman Gómez
30 de octubre, 2026

A menos de un año de las elecciones generales del 2027, los partidos políticos buscan asegurar estructuras municipales para competir por la presidencia y vicepresidencia. Los alcaldes son piezas clave de esa estrategia, pues tienen liderazgo local, redes de apoyo y capacidad de movilización. El reacomodo político está en marcha. Varias agrupaciones buscan convertir ese poder local en una ventaja electoral. 

Por qué importa. Las alcaldías permiten a los partidos construir presencia más allá del área urbana y mantener contacto permanente —directo— con los votantes. Incorporar a un jefe edil puede representar más que sumar un candidato individual. Significa acercarse a una estructura política que opera en uno de los 340 municipios del país. 

  • En las elecciones de 2023, Vamos ganó 128 alcaldías. Su candidato presidencial, Manuel Conde Orellana, obtuvo el tercer lugar. La agrupación alcanzó ese resultado con una amplia red municipal, condicionada a prebendas políticas con fondos públicos. 

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  • Mientras que en 2020, cuando llevó a la presidencia a Alejandro Giammattei, obtuvo solo 29. El resultado evidencia el peso de la organización territorial. 

  • Sin embargo, una alcaldía no es propiedad electoral de un partido ni garantiza una cantidad determinada de votos. La capacidad de movilización debe distinguirse del respaldo efectivo en las urnas. 

Visto y no visto. El debilitamiento de Vamos abrió una disputa por sus estructuras locales. Durante 2026, decenas de alcaldes electos con esa agrupación comenzaron a acercarse a otros partidos, entre ellos la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) y Cabal. Las adhesiones reflejan tanto la búsqueda de nuevas plataformas para competir como el interés de los partidos por ampliar su presencia territorial. 

  • El partido Todos, del diputado Felipe Alejos, busca consolidar una red de alcaldes en varios departamentos. Su prioridad es Guatemala, donde el voto metropolitano puede resultar decisivo. 

  • La diputada Ivanna Luján, electa por el Movimiento Semilla, lidera la estrategia. La alcaldesa de Chinautla, Brenda del Cid Medrano, y el alcalde de San Juan Sacatepéquez, Juan Carlos Pellecer, ya pertenecen a Todos. 

  • También hay acercamientos con los alcaldes de San Raymundo, San José del Golfo y Chuarrancho. Es decir, Todos podría construir una estructura en cinco de los 17 municipios del departamento. Su apuesta es tener más de 10 y aún está en negociaciones con otros jefes ediles.  

Sí, pero. La UNE ha recuperado terreno mediante acercamientos con alcaldes en funciones. En Huehuetenango, por ejemplo, el partido incorporó a jefes ediles que llegaron al cargo con otras agrupaciones. El movimiento refleja el peso de los operadores políticos departamentales en la construcción de redes locales. 

  • Cabal recibió a alcaldes que fueron electos con Vamos. Entre los movimientos reportados figuran César Augusto Rodas, alcalde de Sanarate, y Francisco Mejía, alcalde de El Jícaro, ambos municipios de El Progreso.  

  • Estas adhesiones muestran cómo las agrupaciones buscan aprovechar las estructuras municipales que otras organizaciones construyeron en 2023. Deben analizarse como parte de una negociación política y no como una transferencia automática de votos. 

  • Los cambios de partido pueden responder a intereses distintos, como buscar la reelección, mejorar las posibilidades de postulación o acercarse a una organización con mayor capacidad electoral.  

En conclusión. Los alcaldes se convirtieron en activos relevantes del reacomodo político rumbo a 2027. La UNE, Cabal y Todos, entre otras agrupaciones, buscan ampliar sus estructuras con liderazgos que tienen presencia en sus municipios. La apuesta consiste en convertir esa organización local en una ventaja para las candidaturas nacionales. 

  • El número de alcaldes que consiga sumar cada partido será un indicador de su capacidad territorial, pero no anticipa por sí solo el resultado presidencial.  

  • La prueba estará en las urnas, al contabilizar cuánto respaldo logran los binomios y si las redes municipales consiguen movilizar electores más allá de la contienda local. 

  • La disputa por las alcaldías comenzó antes de la convocatoria electoral. En 2027, sumar alcaldes puede ayudar a ganar terreno; convertir ese respaldo en votos presidenciales será el verdadero desafío. 

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