República Dominicana deja atrás el hambre, no el desafío
La FAO reconoce el hambre cero, pero la inseguridad alimentaria y el acceso a alimentos siguen pendientes
27 de agosto, 2026
Latinoamérica redujo el hambre por quinto año consecutivo y República Dominicana se convirtió en el país más reciente en alcanzar la meta de hambre cero reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El resultado corona más de dos décadas de crecimiento económico, políticas sociales y apoyo a la producción agrícola. Sin embargo, el logro también deja al descubierto un desafío pendiente: garantizar acceso permanente a alimentos nutritivos y de calidad.
Por qué importa. La salida de República Dominicana del mapa mundial del hambre representa uno de los avances sociales más relevantes registrados en Latinoamérica durante los últimos años. El país redujo la subalimentación a menos del 2.5% de la población y se sumó a Brasil, Costa Rica, Uruguay, Chile y Guyana entre las naciones que alcanzaron la meta de hambre cero reconocida por la FAO.
- Latinoamérica mantiene una tendencia positiva: la subalimentación disminuyó durante cinco años consecutivos y actualmente afecta a poco más de 30 millones de personas, aunque la región todavía presenta fuertes contrastes entre países.
- Según la FAO, el hambre cero se alcanza cuando menos del 2.5% de la población padece subalimentación crónica. República Dominicana logró cruzar ese umbral en 2026 tras dos décadas de mejoras sostenidas.
- Argentina y México aparecen entre los países más cercanos a cumplir la meta, mientras Bolivia continúa registrando uno de los mayores niveles de hambre en la región.
Datos clave. El caso dominicano no responde a una medida aislada ni a una sola administración. El avance comenzó después de la crisis bancaria de 2003, cuando alrededor del 21% de la población sufría hambre. Desde entonces, distintos gobiernos mantuvieron políticas enfocadas en crecimiento económico, seguridad alimentaria y apoyo a sectores vulnerables.
- Entre 2004 y 2026, el país consolidó una expansión impulsada por turismo, construcción, zonas francas, remesas y producción agropecuaria, factores que ampliaron ingresos y oportunidades económicas.
- Máximo Torero, economista jefe de la FAO, sostiene que "las políticas agrícolas, económicas y sociales" deben reforzarse mutuamente para reducir el hambre de forma sostenible.
- La continuidad institucional permitió que estrategias iniciadas bajo distintas administraciones sobrevivieran a los cambios políticos y produjeran resultados medibles a largo plazo.
Detrás de escena. Las cifras están respaldadas por una amplia red de programas sociales y productivos. Lejos de depender únicamente de subsidios, la estrategia combinó asistencia focalizada con incentivos para aumentar la producción nacional de alimentos y fortalecer a pequeños y medianos productores.
- El Programa de Alimentación Escolar beneficia a cerca de 2.1 millones de estudiantes con desayuno, almuerzo y merienda, además de incorporar a productores locales dentro de su cadena de abastecimiento.
- El programa Aliméntate llega a aproximadamente 1.49 millones de hogares mediante transferencias destinadas a la compra de alimentos, mientras Bono Gas y los Comedores Económicos complementan la red de apoyo social.
- Créditos agrícolas preferenciales, tecnificación del campo, entrega de títulos de propiedad e inversiones en infraestructura ayudaron a elevar la producción agropecuaria hasta 347 millones de quintales en 2025.
Balance. El reconocimiento internacional no implica el final de los problemas alimentarios. Aunque la subalimentación cayó por debajo del umbral definido por la FAO, millones de dominicanos siguen enfrentando dificultades para acceder regularmente a alimentos nutritivos y variados.
- Luis Abinader, presidente de República Dominicana, afirmó que "este es un logro de todos", al destacar el papel conjunto de productores, instituciones y políticas públicas.
- El informe señala que 41.3% de la población enfrenta inseguridad alimentaria moderada o severa, una medición distinta al hambre, enfocada en calidad y acceso constante a los alimentos.
- La experiencia dominicana sugiere que el crecimiento económico, acompañado por instituciones estables y producción agrícola competitiva, puede generar avances duraderos, aunque la meta de una alimentación plena continúa siendo un desafío abierto.
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Por qué importa. La salida de República Dominicana del mapa mundial del hambre representa uno de los avances sociales más relevantes registrados en Latinoamérica durante los últimos años. El país redujo la subalimentación a menos del 2.5% de la población y se sumó a Brasil, Costa Rica, Uruguay, Chile y Guyana entre las naciones que alcanzaron la meta de hambre cero reconocida por la FAO.
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- Según la FAO, el hambre cero se alcanza cuando menos del 2.5% de la población padece subalimentación crónica. República Dominicana logró cruzar ese umbral en 2026 tras dos décadas de mejoras sostenidas.
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Datos clave. El caso dominicano no responde a una medida aislada ni a una sola administración. El avance comenzó después de la crisis bancaria de 2003, cuando alrededor del 21% de la población sufría hambre. Desde entonces, distintos gobiernos mantuvieron políticas enfocadas en crecimiento económico, seguridad alimentaria y apoyo a sectores vulnerables.
- Entre 2004 y 2026, el país consolidó una expansión impulsada por turismo, construcción, zonas francas, remesas y producción agropecuaria, factores que ampliaron ingresos y oportunidades económicas.
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- El programa Aliméntate llega a aproximadamente 1.49 millones de hogares mediante transferencias destinadas a la compra de alimentos, mientras Bono Gas y los Comedores Económicos complementan la red de apoyo social.
- Créditos agrícolas preferenciales, tecnificación del campo, entrega de títulos de propiedad e inversiones en infraestructura ayudaron a elevar la producción agropecuaria hasta 347 millones de quintales en 2025.
Balance. El reconocimiento internacional no implica el final de los problemas alimentarios. Aunque la subalimentación cayó por debajo del umbral definido por la FAO, millones de dominicanos siguen enfrentando dificultades para acceder regularmente a alimentos nutritivos y variados.
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- El informe señala que 41.3% de la población enfrenta inseguridad alimentaria moderada o severa, una medición distinta al hambre, enfocada en calidad y acceso constante a los alimentos.
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