Las midterm se juegan en seis estados y en la Cámara
Senado: Michigan, Georgia, Ohio, Texas, Maine y Carolina del Norte. Cámara: 40-50 distritos. Los demócratas necesitan +4 en ambas
A ocho días de la votación, el mapa está claro. Los republicanos defienden una mayoría de 53-47 en el Senado y una ventaja estrecha en la Cámara (218-214 con dos vacantes). Los demócratas necesitan un neto de cuatro escaños en cada cámara para tomar el control. Un empate 50-50 en el Senado lo desempata el vicepresidente Vance. El ambiente nacional favorece a los demócratas: la media de RealClearPolitics les da unos ocho puntos en la papeleta genérica. El costo de la vida es el tema dominante.
Por qué importa. En el Senado hay seis carreras que deciden. Michigan es escaño abierto (Peters se retira). Georgia tiene a Jon Ossoff con ventaja sobre Mike Collins. Ohio enfrenta a Sherrod Brown contra Jon Husted.
- Texas enfrenta a James Talarico contra Ken Paxton; los republicanos han gastado más de 210 millones en Paxton en medio de controversias. Maine tiene a Susan Collins defendiendo su escaño.
- Carolina del Norte enfrenta a Roy Cooper contra Michael Whatley por el escaño de Tillis. Kansas y Alaska también están más apretadas de lo habitual. En la Cámara hay entre 40 y 50 distritos realmente competitivos.
- Los republicanos están retirando dinero de zonas difíciles (algunos distritos de Nueva Jersey e Iowa) y reforzando otros (Pennsylvania, Wisconsin). El mapa se ha movido hacia territorio más rojo, pero el ambiente nacional empuja en sentido contrario.
Lo indispensable. El control del Senado depende de cuatro o cinco de esas seis carreras. Si los demócratas ganan Michigan, Georgia, Ohio y Carolina del Norte, se acercan al control.
- Si pierden dos de ellas, los republicanos mantienen la mayoría.
- En la Cámara el margen es más fino: cuatro escaños netos bastan. La redistribución de distritos y la polarización limitan los cambios grandes, pero 40-50 escaños en juego dan margen.
- El gasto republicano se está concentrando. El de los demócratas se reparte más. Trump sigue haciendo mítines en estados que ganó con margen (Ohio, Mississippi) porque la desaprobación nacional le obliga a defender territorio propio.
Datos clave. Senado: 53-47 republicano. Demócratas necesitan +4. Carreras clave: Michigan (abierto), Georgia (Ossoff), Ohio (Brown-Husted), Texas (Talarico-Paxton), Maine (Collins), Carolina del Norte (Cooper-Whatley).
- Cámara: 218-214 republicano. Demócratas necesitan +4. Distritos competitivos: 40-50. Genérica: demócratas +8 (RCP). Ambiente: costo de la vida dominante.
Ahora qué. Las midterm se deciden en seis estados del Senado y en unas decenas de distritos de la Cámara. Los demócratas parten con ventaja en el ambiente nacional y necesitan cuatro escaños netos en cada cámara.
- Los republicanos defienden mayoría en ambas y están concentrando el gasto en las carreras que aún pueden salvar.
- El 3 de noviembre se verá si el costo de la vida y la desaprobación de Trump bastan para cambiar el control del Congreso o si los republicanos resisten en los estados y distritos que todavía pueden defender.
- El mapa está dibujado. Solo faltan los votos.
Las midterm se juegan en seis estados y en la Cámara
Senado: Michigan, Georgia, Ohio, Texas, Maine y Carolina del Norte. Cámara: 40-50 distritos. Los demócratas necesitan +4 en ambas
A ocho días de la votación, el mapa está claro. Los republicanos defienden una mayoría de 53-47 en el Senado y una ventaja estrecha en la Cámara (218-214 con dos vacantes). Los demócratas necesitan un neto de cuatro escaños en cada cámara para tomar el control. Un empate 50-50 en el Senado lo desempata el vicepresidente Vance. El ambiente nacional favorece a los demócratas: la media de RealClearPolitics les da unos ocho puntos en la papeleta genérica. El costo de la vida es el tema dominante.
Por qué importa. En el Senado hay seis carreras que deciden. Michigan es escaño abierto (Peters se retira). Georgia tiene a Jon Ossoff con ventaja sobre Mike Collins. Ohio enfrenta a Sherrod Brown contra Jon Husted.
- Texas enfrenta a James Talarico contra Ken Paxton; los republicanos han gastado más de 210 millones en Paxton en medio de controversias. Maine tiene a Susan Collins defendiendo su escaño.
- Carolina del Norte enfrenta a Roy Cooper contra Michael Whatley por el escaño de Tillis. Kansas y Alaska también están más apretadas de lo habitual. En la Cámara hay entre 40 y 50 distritos realmente competitivos.
- Los republicanos están retirando dinero de zonas difíciles (algunos distritos de Nueva Jersey e Iowa) y reforzando otros (Pennsylvania, Wisconsin). El mapa se ha movido hacia territorio más rojo, pero el ambiente nacional empuja en sentido contrario.
Lo indispensable. El control del Senado depende de cuatro o cinco de esas seis carreras. Si los demócratas ganan Michigan, Georgia, Ohio y Carolina del Norte, se acercan al control.
- Si pierden dos de ellas, los republicanos mantienen la mayoría.
- En la Cámara el margen es más fino: cuatro escaños netos bastan. La redistribución de distritos y la polarización limitan los cambios grandes, pero 40-50 escaños en juego dan margen.
- El gasto republicano se está concentrando. El de los demócratas se reparte más. Trump sigue haciendo mítines en estados que ganó con margen (Ohio, Mississippi) porque la desaprobación nacional le obliga a defender territorio propio.
Datos clave. Senado: 53-47 republicano. Demócratas necesitan +4. Carreras clave: Michigan (abierto), Georgia (Ossoff), Ohio (Brown-Husted), Texas (Talarico-Paxton), Maine (Collins), Carolina del Norte (Cooper-Whatley).
- Cámara: 218-214 republicano. Demócratas necesitan +4. Distritos competitivos: 40-50. Genérica: demócratas +8 (RCP). Ambiente: costo de la vida dominante.
Ahora qué. Las midterm se deciden en seis estados del Senado y en unas decenas de distritos de la Cámara. Los demócratas parten con ventaja en el ambiente nacional y necesitan cuatro escaños netos en cada cámara.
- Los republicanos defienden mayoría en ambas y están concentrando el gasto en las carreras que aún pueden salvar.
- El 3 de noviembre se verá si el costo de la vida y la desaprobación de Trump bastan para cambiar el control del Congreso o si los republicanos resisten en los estados y distritos que todavía pueden defender.
- El mapa está dibujado. Solo faltan los votos.