Las cinco batallas clave de las primarias en Florida
Hoy se deciden las candidaturas a gobernador, Senado y distritos congresionales en un estado decisivo para las midterms
Foto: archivo
18 de agosto, 2026
Hoy martes los electores de Florida acuden a las urnas en unas primarias que van mucho más allá de una simple formalidad interna. Se eligen candidatos a gobernador, al Senado y a los 28 escaños de la Cámara de Representantes bajo un nuevo mapa electoral. En un estado que ha girado con fuerza hacia los republicanos en los últimos años, estas votaciones sirven para medir el pulso real de ambos partidos de cara a noviembre.
Hay cinco batallas que concentran la atención.
La primera es el Distrito 27. En la primaria demócrata se enfrentan el expresentador de televisión Eliott Rodriguez y el exfiscal Robin Peguero. El ganador se medirá en noviembre con la congresista republicana María Elvira Salazar, una de las figuras más visibles del sur de Florida. Rodriguez parte como favorito por su reconocimiento de nombre entre el electorado hispano, aunque Peguero ha recaudado más fondos y se presenta con un perfil más combativo. Es una de las pocas oportunidades reales que tienen los demócratas de competir en un distrito de Miami-Dade.
La segunda es la primaria republicana a gobernador. Byron Donalds, con el respaldo explícito de Donald Trump, llega como claro favorito para suceder a Ron DeSantis. Sus principales rivales son el teniente gobernador Jay Collins y el empresario James Fishback. Más que una pelea abierta, se trata de una disputa por el control del relato dentro del Partido Republicano: si prevalece la línea más cercana a Trump o si el legado de DeSantis logra mantener peso propio.
La tercera es la primaria demócrata a gobernador. David Jolly, un excongresista republicano que cambió de partido, lidera la contienda. Los demócratas llevan más de tres décadas sin ganar la gobernación de Florida. Aunque parten con una desventaja estructural importante, esta primaria define si el partido presenta un candidato con capacidad de dialogar con el centro o si se inclina hacia posiciones más ideológicas.
La cuarta es la ofensiva del ala más progresista contra dos congresistas judíos. Rashida Tlaib ha respaldado abiertamente a candidatos vinculados a los Socialistas Democráticos de América que buscan desalojar a Jared Moskowitz y Debbie Wasserman Schultz. La polémica ha generado un intenso debate interno en el Partido Demócrata, con acusaciones de sectarismo y de introducir tensiones innecesarias en un estado donde el voto judío e hispano tiene un peso relevante. Es la expresión local de una batalla nacional entre el centro demócrata y su izquierda más radical.
La quinta es la primaria demócrata al Senado. Alex Vindman, el militar que testificó en el primer juicio político contra Trump, se enfrenta a la representante estatal progresista
Angie Nixon. Quien gane competirá contra Ashley Moody, la senadora designada por DeSantis tras la salida de Marco Rubio. Es una contienda cargada de simbolismo: el establishment moderado frente al activismo de izquierda.
Estas cinco batallas no se agotan en sí mismas. En conjunto dibujan el escenario de las midterms en Florida. Un estado que ha sido laboratorio de políticas conservadoras, que concentra una de las comunidades hispanas más influyentes del país y que puede decidir el control del Senado. Hoy se eligen nombres. En noviembre se medirá si el electorado confirma o corrige el rumbo de los últimos años.
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La cuarta es la ofensiva del ala más progresista contra dos congresistas judíos. Rashida Tlaib ha respaldado abiertamente a candidatos vinculados a los Socialistas Democráticos de América que buscan desalojar a Jared Moskowitz y Debbie Wasserman Schultz. La polémica ha generado un intenso debate interno en el Partido Demócrata, con acusaciones de sectarismo y de introducir tensiones innecesarias en un estado donde el voto judío e hispano tiene un peso relevante. Es la expresión local de una batalla nacional entre el centro demócrata y su izquierda más radical.
La quinta es la primaria demócrata al Senado. Alex Vindman, el militar que testificó en el primer juicio político contra Trump, se enfrenta a la representante estatal progresista
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Estas cinco batallas no se agotan en sí mismas. En conjunto dibujan el escenario de las midterms en Florida. Un estado que ha sido laboratorio de políticas conservadoras, que concentra una de las comunidades hispanas más influyentes del país y que puede decidir el control del Senado. Hoy se eligen nombres. En noviembre se medirá si el electorado confirma o corrige el rumbo de los últimos años.
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