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El tango argentino se baila en estadías cortas

.
Alicia Utrera
29 de agosto, 2025

Buenos Aires se consolida como uno de los polos turísticos más dinámicos de Latinoamérica, de la mano del fenómeno Airbnb. El impacto no se limita al turismo, atraviesa la economía urbana, influye en el mercado inmobiliario y abre interrogantes sobre sostenibilidad y desarrollo local.

Por qué importa. El auge de Airbnb en Buenos Aires no solo refleja un cambio en las preferencias de los viajeros, sino también en la manera en que la ciudad gestiona su parque habitacional y su modelo económico.

  • En 2024, la plataforma generó más de USD 1100M, un impulso equivalente al 1 % del PBI porteño.

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  • El 45 % del gasto de los huéspedes se realizó en barrios donde se ubican los alojamientos, fortaleciendo economías barriales.

  • Su modelo consolida un turismo descentralizado, que desplaza ingresos hacia zonas no tradicionales y amplía el radio de atracción cultural.

Sí, pero. El fenómeno no está exento de tensiones. El impacto económico es incuestionable, pero también reconfigura la oferta de vivienda. El dilema es cómo aprovechar el dinamismo turístico sin comprometer la asequibilidad para los residentes permanentes.

  • La ciudad superó los 30M de búsquedas en Airbnb en el primer semestre de 2025, duplicando el registro de 2024.

  • La demanda creciente incentiva a propietarios a destinar unidades al alquiler turístico, reduciendo la oferta tradicional.

  • Expertos advierten que la presión sobre precios de arriendo podría generar una gentrificación acelerada en barrios atractivos para extranjeros.

Datos clave. Los números dimensionan el fenómeno y muestran por qué Buenos Aires es un caso testigo en la región.

  • La plataforma sostuvo 58 000 empleos directos e indirectos en la capital argentina, según cifras de la compañía.

  • Por cada dólar invertido en hospedaje, los turistas gastaron siete en consumo local: restaurantes, transporte y entretenimiento.

  • El gasto de huéspedes en 2024 alcanzó los USD 438M, con picos vinculados a espectáculos masivos como los conciertos de Dua Lipa y Katy Perry. 

Ecos regionales. El crecimiento de Airbnb no es exclusivo de Argentina, pero su intensidad revela particularidades del mercado local.

  • En metrópolis latinoamericanas como la Ciudad de México, Medellín y Lima también registran aumentos, aunque con menor impacto económico agregado.

  • En Buenos Aires, la volatilidad cambiaria y la amplia oferta cultural potencian la demanda internacional.

  • Por su parte, Centroamérica tiene una adopción más lenta: factores como inseguridad jurídica y menor conectividad aérea limitan la expansión a gran escala.

Punto de fricción. El caso argentino abre un debate sobre regulación y planificación urbana. El turismo digital genera beneficios económicos inmediatos, pero también tensiona la infraestructura habitacional y redefine el uso del suelo en áreas residenciales.

  • “No se trata de prohibir, sino de equilibrar derechos”, opinan urbanistas locales sobre la necesidad de reglas claras.

  • Gobiernos municipales evalúan exigir licencias específicas a anfitriones para controlar la concentración de unidades.

  • El riesgo es que políticas restrictivas limiten el atractivo de la ciudad frente a destinos más flexibles en la región.

Lo que sigue. La expansión de Airbnb en Buenos Aires anticipa un escenario de oportunidades y desafíos para el sector inmobiliario regional.

  • La clave estará en compatibilizar el dinamismo turístico con un marco regulatorio que proteja la oferta de vivienda.

  • Inversores inmobiliarios ya exploran modelos híbridos de edificios “Airbnb-friendly”, con áreas destinadas al alquiler temporal y otras al uso residencial.

  • Para Latinoamérica, el caso porteño será un laboratorio sobre cómo integrar el turismo digital en la planificación urbana sin sacrificar competitividad.

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Alicia Utrera
29 de agosto, 2025

Buenos Aires se consolida como uno de los polos turísticos más dinámicos de Latinoamérica, de la mano del fenómeno Airbnb. El impacto no se limita al turismo, atraviesa la economía urbana, influye en el mercado inmobiliario y abre interrogantes sobre sostenibilidad y desarrollo local.

Por qué importa. El auge de Airbnb en Buenos Aires no solo refleja un cambio en las preferencias de los viajeros, sino también en la manera en que la ciudad gestiona su parque habitacional y su modelo económico.

  • En 2024, la plataforma generó más de USD 1100M, un impulso equivalente al 1 % del PBI porteño.

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  • El 45 % del gasto de los huéspedes se realizó en barrios donde se ubican los alojamientos, fortaleciendo economías barriales.

  • Su modelo consolida un turismo descentralizado, que desplaza ingresos hacia zonas no tradicionales y amplía el radio de atracción cultural.

Sí, pero. El fenómeno no está exento de tensiones. El impacto económico es incuestionable, pero también reconfigura la oferta de vivienda. El dilema es cómo aprovechar el dinamismo turístico sin comprometer la asequibilidad para los residentes permanentes.

  • La ciudad superó los 30M de búsquedas en Airbnb en el primer semestre de 2025, duplicando el registro de 2024.

  • La demanda creciente incentiva a propietarios a destinar unidades al alquiler turístico, reduciendo la oferta tradicional.

  • Expertos advierten que la presión sobre precios de arriendo podría generar una gentrificación acelerada en barrios atractivos para extranjeros.

Datos clave. Los números dimensionan el fenómeno y muestran por qué Buenos Aires es un caso testigo en la región.

  • La plataforma sostuvo 58 000 empleos directos e indirectos en la capital argentina, según cifras de la compañía.

  • Por cada dólar invertido en hospedaje, los turistas gastaron siete en consumo local: restaurantes, transporte y entretenimiento.

  • El gasto de huéspedes en 2024 alcanzó los USD 438M, con picos vinculados a espectáculos masivos como los conciertos de Dua Lipa y Katy Perry. 

Ecos regionales. El crecimiento de Airbnb no es exclusivo de Argentina, pero su intensidad revela particularidades del mercado local.

  • En metrópolis latinoamericanas como la Ciudad de México, Medellín y Lima también registran aumentos, aunque con menor impacto económico agregado.

  • En Buenos Aires, la volatilidad cambiaria y la amplia oferta cultural potencian la demanda internacional.

  • Por su parte, Centroamérica tiene una adopción más lenta: factores como inseguridad jurídica y menor conectividad aérea limitan la expansión a gran escala.

Punto de fricción. El caso argentino abre un debate sobre regulación y planificación urbana. El turismo digital genera beneficios económicos inmediatos, pero también tensiona la infraestructura habitacional y redefine el uso del suelo en áreas residenciales.

  • “No se trata de prohibir, sino de equilibrar derechos”, opinan urbanistas locales sobre la necesidad de reglas claras.

  • Gobiernos municipales evalúan exigir licencias específicas a anfitriones para controlar la concentración de unidades.

  • El riesgo es que políticas restrictivas limiten el atractivo de la ciudad frente a destinos más flexibles en la región.

Lo que sigue. La expansión de Airbnb en Buenos Aires anticipa un escenario de oportunidades y desafíos para el sector inmobiliario regional.

  • La clave estará en compatibilizar el dinamismo turístico con un marco regulatorio que proteja la oferta de vivienda.

  • Inversores inmobiliarios ya exploran modelos híbridos de edificios “Airbnb-friendly”, con áreas destinadas al alquiler temporal y otras al uso residencial.

  • Para Latinoamérica, el caso porteño será un laboratorio sobre cómo integrar el turismo digital en la planificación urbana sin sacrificar competitividad.

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