Desarrollo sostenible con huella responsable, así trabaja Rosul
Rosul apuesta por una forma de desarrollo urbano que integra sostenibilidad, recursos naturales y espacios pensados para mejorar la vida cotidiana.
Hablar de sostenibilidad en el desarrollo urbano ya no es únicamente una tendencia, sino una responsabilidad. Cada proyecto que se construye tiene el potencial de influir en la manera en que las personas viven, trabajan, se movilizan y se relacionan con su entorno durante décadas.
Para Rosul, desarrollar con visión de largo plazo implica considerar no solo las edificaciones, sino también los recursos, el entorno y la forma en que los proyectos se integran al territorio. Por ello, la compañía ha venido incorporando criterios relacionados con el manejo del agua, el aprovechamiento de energía solar, la conservación de espacios naturales y la planificación urbana, buscando generar entornos más conectados, habitables y con una visión de largo plazo.
Uno de los frentes es el manejo del agua. Actualmente, Rosul administra pozos en funcionamiento que producen más de 3.6M de metros cúbicos de agua al año, como parte de la infraestructura que permite atender las necesidades de sus operaciones y desarrollos.
A esta gestión se suman soluciones orientadas al manejo del agua de lluvia, incluyendo pozos de absorción en aquellos proyectos donde las condiciones técnicas y la planificación lo permiten. Estos sistemas favorecen la infiltración del agua hacia el subsuelo y forman parte de las medidas implementadas para gestionar este recurso de manera más eficiente.
Asimismo, Rosul ha avanzado en el aprovechamiento de energía solar. Actualmente, la compañía cuenta con 13 078 paneles solares instalados, con una producción proyectada superior a 45 millones de kWh anuales.
La incorporación progresiva de energía solar forma parte de las iniciativas que Rosul ha venido implementando para aprovechar fuentes renovables y avanzar hacia un uso más eficiente de los recursos en sus operaciones.
A esto se suma la integración del entorno natural dentro de la planificación de los proyectos. La incorporación de vegetación, áreas verdes y espacios naturales busca que estos elementos formen parte de los desarrollos y de la experiencia cotidiana de quienes los habitan y utilizan.
Una visión que se refleja en Izaya
Estos principios se reflejan a una escala mayor en Izaya, el Master Plan de más de 150 hectáreas que Rosul desarrolla en la región sur de la Ciudad de Guatemala. Su planificación contempla una estructura de espacios abiertos que busca conectar diferentes áreas del desarrollo y generar espacios de convivencia y recreación, incluyendo espacios públicos urbanos, parques lineales, áreas para senderismo, jogging y bicicleta de montaña, miradores y zonas naturales y de conservación.
Estas últimas se ubican en sectores de alta pendiente no urbanizables y en áreas de protección de las riberas del río. Su incorporación dentro del Master Plan responde a criterios de preservación ambiental y protección de riesgos en las porciones no urbanizables del desarrollo.
El Master Plan incorpora también criterios de diseño orientados a generar una identidad propia y favorecer la experiencia peatonal. Entre ellos se encuentran la predominancia peatonal, la incorporación de sombra y árboles, pavimentos diferenciados, mobiliario urbano simple y moderno, iluminación a distintas escalas y tendidos subterráneos.
Todo ello amplía la manera de entender la sostenibilidad dentro del desarrollo urbano. No se trata únicamente de hacer un uso más eficiente de los recursos, sino también de planificar espacios que favorezcan la movilidad peatonal, la convivencia y una mejor relación entre las personas y su entorno.
Izaya ha sido concebido como un proyecto de largo plazo que integrará progresivamente vivienda, actividad económica, servicios, comercio y espacios de convivencia dentro de un mismo territorio. Para Rosul, esta forma de planificar representa una evolución: pasar de pensar únicamente en proyectos individuales a entender cómo cada desarrollo se relaciona con el entorno del que forma parte.
La sostenibilidad es, por lo tanto, un proceso de mejora continua y un criterio que comienza desde la planificación. Cada proyecto representa una oportunidad para incorporar aprendizajes, evaluar nuevas prácticas y buscar formas más eficientes y responsables de utilizar los recursos y relacionarse con el entorno.
Para Rosul, desarrollar con visión de largo plazo implica entender que las decisiones que se toman hoy pueden influir durante décadas en la manera en que las personas viven, trabajan y se relacionan con su ciudad. Bajo esa visión, la compañía continúa evolucionando hacia una forma de desarrollo que busca generar valor a través de sus proyectos y contribuir positivamente a los entornos y comunidades de los que forman parte.
Para conocer más de Rosul y sus proyectos inmobiliarios, visite: https://rosul.com.gt/
Desarrollo sostenible con huella responsable, así trabaja Rosul
Rosul apuesta por una forma de desarrollo urbano que integra sostenibilidad, recursos naturales y espacios pensados para mejorar la vida cotidiana.
Hablar de sostenibilidad en el desarrollo urbano ya no es únicamente una tendencia, sino una responsabilidad. Cada proyecto que se construye tiene el potencial de influir en la manera en que las personas viven, trabajan, se movilizan y se relacionan con su entorno durante décadas.
Para Rosul, desarrollar con visión de largo plazo implica considerar no solo las edificaciones, sino también los recursos, el entorno y la forma en que los proyectos se integran al territorio. Por ello, la compañía ha venido incorporando criterios relacionados con el manejo del agua, el aprovechamiento de energía solar, la conservación de espacios naturales y la planificación urbana, buscando generar entornos más conectados, habitables y con una visión de largo plazo.
Uno de los frentes es el manejo del agua. Actualmente, Rosul administra pozos en funcionamiento que producen más de 3.6M de metros cúbicos de agua al año, como parte de la infraestructura que permite atender las necesidades de sus operaciones y desarrollos.
A esta gestión se suman soluciones orientadas al manejo del agua de lluvia, incluyendo pozos de absorción en aquellos proyectos donde las condiciones técnicas y la planificación lo permiten. Estos sistemas favorecen la infiltración del agua hacia el subsuelo y forman parte de las medidas implementadas para gestionar este recurso de manera más eficiente.
Asimismo, Rosul ha avanzado en el aprovechamiento de energía solar. Actualmente, la compañía cuenta con 13 078 paneles solares instalados, con una producción proyectada superior a 45 millones de kWh anuales.
La incorporación progresiva de energía solar forma parte de las iniciativas que Rosul ha venido implementando para aprovechar fuentes renovables y avanzar hacia un uso más eficiente de los recursos en sus operaciones.
A esto se suma la integración del entorno natural dentro de la planificación de los proyectos. La incorporación de vegetación, áreas verdes y espacios naturales busca que estos elementos formen parte de los desarrollos y de la experiencia cotidiana de quienes los habitan y utilizan.
Una visión que se refleja en Izaya
Estos principios se reflejan a una escala mayor en Izaya, el Master Plan de más de 150 hectáreas que Rosul desarrolla en la región sur de la Ciudad de Guatemala. Su planificación contempla una estructura de espacios abiertos que busca conectar diferentes áreas del desarrollo y generar espacios de convivencia y recreación, incluyendo espacios públicos urbanos, parques lineales, áreas para senderismo, jogging y bicicleta de montaña, miradores y zonas naturales y de conservación.
Estas últimas se ubican en sectores de alta pendiente no urbanizables y en áreas de protección de las riberas del río. Su incorporación dentro del Master Plan responde a criterios de preservación ambiental y protección de riesgos en las porciones no urbanizables del desarrollo.
El Master Plan incorpora también criterios de diseño orientados a generar una identidad propia y favorecer la experiencia peatonal. Entre ellos se encuentran la predominancia peatonal, la incorporación de sombra y árboles, pavimentos diferenciados, mobiliario urbano simple y moderno, iluminación a distintas escalas y tendidos subterráneos.
Todo ello amplía la manera de entender la sostenibilidad dentro del desarrollo urbano. No se trata únicamente de hacer un uso más eficiente de los recursos, sino también de planificar espacios que favorezcan la movilidad peatonal, la convivencia y una mejor relación entre las personas y su entorno.
Izaya ha sido concebido como un proyecto de largo plazo que integrará progresivamente vivienda, actividad económica, servicios, comercio y espacios de convivencia dentro de un mismo territorio. Para Rosul, esta forma de planificar representa una evolución: pasar de pensar únicamente en proyectos individuales a entender cómo cada desarrollo se relaciona con el entorno del que forma parte.
La sostenibilidad es, por lo tanto, un proceso de mejora continua y un criterio que comienza desde la planificación. Cada proyecto representa una oportunidad para incorporar aprendizajes, evaluar nuevas prácticas y buscar formas más eficientes y responsables de utilizar los recursos y relacionarse con el entorno.
Para Rosul, desarrollar con visión de largo plazo implica entender que las decisiones que se toman hoy pueden influir durante décadas en la manera en que las personas viven, trabajan y se relacionan con su ciudad. Bajo esa visión, la compañía continúa evolucionando hacia una forma de desarrollo que busca generar valor a través de sus proyectos y contribuir positivamente a los entornos y comunidades de los que forman parte.
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