Antes de aprobar Q181 mil millones, falta rendir cuentas
Entre 2023 y la previsión vigente para 2026, el tamaño del presupuesto estatal pasó de GTQ 118 624M a GTQ 164 163M, un aumento de GTQ 45 539M, equivalente a un 38.4 %.
La discusión sobre el presupuesto de GTQ 181 563M para 2027 debería comenzar por una pregunta elemental: ¿qué resultados concretos han generado los incrementos presupuestarios de los últimos años?
Qué destacar. Entre 2023 y la previsión vigente para 2026, el tamaño del presupuesto estatal pasó de GTQ 118 624M a GTQ 164 163M, un aumento de GTQ 45 539M, equivalente a un 38.4 %.
- Si el Congreso aprueba el plan para 2027, el gasto público habrá crecido más de GTQ 62 000M en apenas cuatro años.
- La interrogante es si ese crecimiento se refleja en mejores servicios públicos y mejores indicadores sociales. Los datos oficiales sugieren que la respuesta no es concluyente.
Datos clave. En 2023, el presupuesto vigente fue de GTQ 118 624M y se ejecutaron GTQ 115 032M.
- En 2024 el techo subió a GTQ 131 214M y se ejecutaron GTQ 120 577M. Para 2025, el presupuesto vigente llegó a GTQ 154 837M y el gasto ejecutado cerró en GTQ 140 340M.
- En 2026, el presupuesto aprobado ronda los GTQ 164 163M.
- Paralelamente, la deuda pública pasó de GTQ 222 576M en 2023 a más de GTQ 231 324M en 2024, mientras el déficit fiscal aumentó de un 1.3 % del PIB en 2023 a una proyección cercana al 3.3 % del PIB para 2026.
Sí, pero. Sin embargo, los resultados sociales no muestran una mejora proporcional al aumento del gasto.
- La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI 2023) reveló que el 56 % de los guatemaltecos vive en pobreza y que el 16.2 % se encuentra en pobreza extrema.
- Más preocupante aún, departamentos como Alta Verapaz, Quiché y Huehuetenango continúan registrando niveles de pobreza superiores al 80 %.
- Es decir, pese a que el Estado dispone hoy de decenas de miles de millones adicionales respecto a años anteriores, los indicadores estructurales continúan mostrando rezagos históricos.
En el radar. En educación ocurre algo similar. El Ministerio de Educación concentra el mayor presupuesto del Estado y para 2026 supera los GTQ 26 900M.
- Sin embargo, el FMI señala que Guatemala continúa exhibiendo deficiencias importantes en educación y capital humano.
- El problema no parece ser únicamente cuánto se gasta, sino cómo se gasta.
- Una parte relevante de los recursos se destina a funcionamiento y remuneraciones, mientras los indicadores de calidad educativa, permanencia escolar y aprendizaje siguen siendo insuficientes.
Lo que sigue. En salud, el presupuesto también ha aumentado de forma sostenida, pero los indicadores continúan reflejando limitaciones en cobertura y acceso.
- El propio FMI advierte que Guatemala mantiene debilidades en servicios públicos esenciales y en sus indicadores sociales, a pesar del crecimiento reciente del gasto público.
- La percepción ciudadana sobre escasez de medicamentos, saturación hospitalaria y dificultades de atención continúa siendo recurrente.
Entre líneas. En seguridad, los datos muestran una realidad mixta.
- La tasa de homicidios bajó de 16.7 por cada 100 mil habitantes en 2023 a 16.1 en 2024, un avance positivo.
- Sin embargo, otros fenómenos como extorsiones, hacinamiento carcelario y criminalidad organizada siguen representando desafíos importantes.
- Esto evidencia que mayores recursos no necesariamente se traducen en transformaciones estructurales sostenidas.
Punto de fricción. En infraestructura es donde surge una de las principales críticas.
- El FMI identifica la deficiente infraestructura pública como uno de los principales obstáculos para el crecimiento económico de Guatemala.
- A pesar del incremento presupuestario, las carreteras continúan deterioradas.
- Persisten problemas logísticos y muchas obras avanzan lentamente por problemas de ejecución.
Voces. Precisamente sobre este punto ha insistido el economista Sigfrido Lee. Señala que hace dos décadas alrededor del 40 % del presupuesto correspondía a inversión; actualmente representa menos del 20 %.
- Además, advierte que el gasto que suele quedar sin ejecutar es precisamente la inversión, mientras salarios y funcionamiento se pagan íntegramente.
- En su opinión, el país ha duplicado el tamaño del presupuesto en menos de una década sin que la calidad de los servicios públicos se haya duplicado.
- También cuestiona que no existan indicadores claros que permitan demostrar que aumentos presupuestarios en áreas como desarrollo social hayan reducido efectivamente la pobreza.
En conclusión. La preocupación crece al observar el financiamiento. El FMI aceptó déficits superiores al 3 % del PIB bajo condiciones específicas: que los recursos se orienten a inversión, que el aumento sea temporal y que exista una mejora sustancial en la calidad y supervisión de la ejecución.
- Sin embargo, Lee destaca que una parte creciente de la deuda está financiando gasto corriente más que inversión productiva.
- Por ello, antes de aprobar un presupuesto de GTQ 181 563M para 2027, el Congreso debería exigir evidencia verificable de resultados. La discusión no debería centrarse únicamente en cuánto dinero necesita el Estado, sino en qué metas concretas alcanzó con los GTQ 164 000M ya asignados.
- De lo contrario, el riesgo es seguir ampliando una burocracia cada vez más costosa, financiada con más deuda y más déficit, sin mejoras proporcionales en educación, salud, seguridad, infraestructura o reducción de la pobreza.
Antes de aprobar Q181 mil millones, falta rendir cuentas
Entre 2023 y la previsión vigente para 2026, el tamaño del presupuesto estatal pasó de GTQ 118 624M a GTQ 164 163M, un aumento de GTQ 45 539M, equivalente a un 38.4 %.
La discusión sobre el presupuesto de GTQ 181 563M para 2027 debería comenzar por una pregunta elemental: ¿qué resultados concretos han generado los incrementos presupuestarios de los últimos años?
Qué destacar. Entre 2023 y la previsión vigente para 2026, el tamaño del presupuesto estatal pasó de GTQ 118 624M a GTQ 164 163M, un aumento de GTQ 45 539M, equivalente a un 38.4 %.
- Si el Congreso aprueba el plan para 2027, el gasto público habrá crecido más de GTQ 62 000M en apenas cuatro años.
- La interrogante es si ese crecimiento se refleja en mejores servicios públicos y mejores indicadores sociales. Los datos oficiales sugieren que la respuesta no es concluyente.
Datos clave. En 2023, el presupuesto vigente fue de GTQ 118 624M y se ejecutaron GTQ 115 032M.
- En 2024 el techo subió a GTQ 131 214M y se ejecutaron GTQ 120 577M. Para 2025, el presupuesto vigente llegó a GTQ 154 837M y el gasto ejecutado cerró en GTQ 140 340M.
- En 2026, el presupuesto aprobado ronda los GTQ 164 163M.
- Paralelamente, la deuda pública pasó de GTQ 222 576M en 2023 a más de GTQ 231 324M en 2024, mientras el déficit fiscal aumentó de un 1.3 % del PIB en 2023 a una proyección cercana al 3.3 % del PIB para 2026.
Sí, pero. Sin embargo, los resultados sociales no muestran una mejora proporcional al aumento del gasto.
- La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI 2023) reveló que el 56 % de los guatemaltecos vive en pobreza y que el 16.2 % se encuentra en pobreza extrema.
- Más preocupante aún, departamentos como Alta Verapaz, Quiché y Huehuetenango continúan registrando niveles de pobreza superiores al 80 %.
- Es decir, pese a que el Estado dispone hoy de decenas de miles de millones adicionales respecto a años anteriores, los indicadores estructurales continúan mostrando rezagos históricos.
En el radar. En educación ocurre algo similar. El Ministerio de Educación concentra el mayor presupuesto del Estado y para 2026 supera los GTQ 26 900M.
- Sin embargo, el FMI señala que Guatemala continúa exhibiendo deficiencias importantes en educación y capital humano.
- El problema no parece ser únicamente cuánto se gasta, sino cómo se gasta.
- Una parte relevante de los recursos se destina a funcionamiento y remuneraciones, mientras los indicadores de calidad educativa, permanencia escolar y aprendizaje siguen siendo insuficientes.
Lo que sigue. En salud, el presupuesto también ha aumentado de forma sostenida, pero los indicadores continúan reflejando limitaciones en cobertura y acceso.
- El propio FMI advierte que Guatemala mantiene debilidades en servicios públicos esenciales y en sus indicadores sociales, a pesar del crecimiento reciente del gasto público.
- La percepción ciudadana sobre escasez de medicamentos, saturación hospitalaria y dificultades de atención continúa siendo recurrente.
Entre líneas. En seguridad, los datos muestran una realidad mixta.
- La tasa de homicidios bajó de 16.7 por cada 100 mil habitantes en 2023 a 16.1 en 2024, un avance positivo.
- Sin embargo, otros fenómenos como extorsiones, hacinamiento carcelario y criminalidad organizada siguen representando desafíos importantes.
- Esto evidencia que mayores recursos no necesariamente se traducen en transformaciones estructurales sostenidas.
Punto de fricción. En infraestructura es donde surge una de las principales críticas.
- El FMI identifica la deficiente infraestructura pública como uno de los principales obstáculos para el crecimiento económico de Guatemala.
- A pesar del incremento presupuestario, las carreteras continúan deterioradas.
- Persisten problemas logísticos y muchas obras avanzan lentamente por problemas de ejecución.
Voces. Precisamente sobre este punto ha insistido el economista Sigfrido Lee. Señala que hace dos décadas alrededor del 40 % del presupuesto correspondía a inversión; actualmente representa menos del 20 %.
- Además, advierte que el gasto que suele quedar sin ejecutar es precisamente la inversión, mientras salarios y funcionamiento se pagan íntegramente.
- En su opinión, el país ha duplicado el tamaño del presupuesto en menos de una década sin que la calidad de los servicios públicos se haya duplicado.
- También cuestiona que no existan indicadores claros que permitan demostrar que aumentos presupuestarios en áreas como desarrollo social hayan reducido efectivamente la pobreza.
En conclusión. La preocupación crece al observar el financiamiento. El FMI aceptó déficits superiores al 3 % del PIB bajo condiciones específicas: que los recursos se orienten a inversión, que el aumento sea temporal y que exista una mejora sustancial en la calidad y supervisión de la ejecución.
- Sin embargo, Lee destaca que una parte creciente de la deuda está financiando gasto corriente más que inversión productiva.
- Por ello, antes de aprobar un presupuesto de GTQ 181 563M para 2027, el Congreso debería exigir evidencia verificable de resultados. La discusión no debería centrarse únicamente en cuánto dinero necesita el Estado, sino en qué metas concretas alcanzó con los GTQ 164 000M ya asignados.
- De lo contrario, el riesgo es seguir ampliando una burocracia cada vez más costosa, financiada con más deuda y más déficit, sin mejoras proporcionales en educación, salud, seguridad, infraestructura o reducción de la pobreza.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: