Ratas
A pesar de la voracidad de los políticos y del peso del aparato estatal, los ciudadanos deben seguir denunciando y proponiendo para mover al país
Estos animalitos cumplen algunas funciones importantes en el ecosistem. Proveen beneficios al equilibrio ecológico en la naturaleza y en los entornos humanos. Sin embargo, suelen ser vistas como una plaga porque lo son, a pesar de los beneficios que proveen.
Veo una gran similitud con las ratas humanas. Éstas se comportan de igual forma que las del reino animal. Resulta que son un eslabón en la cadena alimenticia pues esparcen semillas en el suelo. Controlan algunas plagas, pero ellas mismaslo son. ¡Resulta que estos animalitos tienen una similitud genética con los humanos!
Me parece que hay muchos humanos que se acercan más a esa especie, que otros. Solo hay que ver la conducta y acciones de muchos políticos. Pareciera que se esfuerzan en lograr, cada vez más, parecerse a ellas. .
La razón de esto es lo que le llaman “las mieles del poder”. Una vez juranetatados en el cargo, sea por elección o por nombramiento, se convierten en esos despreciables animales.
En cuestión de minutos se olvidan cuál es el propósito de asumir ese cargo. Se les abren las puertas del dinero, el poder y los compadrazgos.
El resto de nosotros nos quedamos,” con las canillas destempladas”, como decía mi padre.
Lo peor de este panorama es que no hay forma de cambiarlo. Definitivamente hay excepciones en los diferentes organismos gubernamentales, pero, lamentablemente, son minoría.
Seguiremos con nuestro sistema democrático funcionando a medias, como con muchísimas falencias pues las ratas, con algunas excepciones, que sí las hay, continuarán carcomiendo todo lo que esté a su alcance.
Debemos recordar esto para no pretender que algún día cambiará. El “Estado” es excesivamente grande, haciendo imposible modificarlo. Ningún gobierno reducirá su tamaño ni buscará mejorarlo pues se acabarían las “oportunidades de dinero extra y poder. (Definitivamente hay excepciones, aunque pocas).
Nos toca seguir alimentando a estos roedores (con las pocas excepciones que sí las hay). También nos toca exigir, criticar y, sobre todo, sugerir, acción muy importante y fundamental para lograr cambios positivos, aunque sean pequeños. Recordemos que nosotros les pagamos sus salarios con nuestros impuestos. Tenemos derecho a exigir y a denunciar.
Guatemala es un gran país. Ha sobrevivido a esto y lo seguirá haciendo, a pesar de todo. Sin embargo, ¡cuata más riqueza se generaría, para todos, si no fuera así. Se vale criticar y denunciar
Ratas
A pesar de la voracidad de los políticos y del peso del aparato estatal, los ciudadanos deben seguir denunciando y proponiendo para mover al país
Estos animalitos cumplen algunas funciones importantes en el ecosistem. Proveen beneficios al equilibrio ecológico en la naturaleza y en los entornos humanos. Sin embargo, suelen ser vistas como una plaga porque lo son, a pesar de los beneficios que proveen.
Veo una gran similitud con las ratas humanas. Éstas se comportan de igual forma que las del reino animal. Resulta que son un eslabón en la cadena alimenticia pues esparcen semillas en el suelo. Controlan algunas plagas, pero ellas mismaslo son. ¡Resulta que estos animalitos tienen una similitud genética con los humanos!
Me parece que hay muchos humanos que se acercan más a esa especie, que otros. Solo hay que ver la conducta y acciones de muchos políticos. Pareciera que se esfuerzan en lograr, cada vez más, parecerse a ellas. .
La razón de esto es lo que le llaman “las mieles del poder”. Una vez juranetatados en el cargo, sea por elección o por nombramiento, se convierten en esos despreciables animales.
En cuestión de minutos se olvidan cuál es el propósito de asumir ese cargo. Se les abren las puertas del dinero, el poder y los compadrazgos.
El resto de nosotros nos quedamos,” con las canillas destempladas”, como decía mi padre.
Lo peor de este panorama es que no hay forma de cambiarlo. Definitivamente hay excepciones en los diferentes organismos gubernamentales, pero, lamentablemente, son minoría.
Seguiremos con nuestro sistema democrático funcionando a medias, como con muchísimas falencias pues las ratas, con algunas excepciones, que sí las hay, continuarán carcomiendo todo lo que esté a su alcance.
Debemos recordar esto para no pretender que algún día cambiará. El “Estado” es excesivamente grande, haciendo imposible modificarlo. Ningún gobierno reducirá su tamaño ni buscará mejorarlo pues se acabarían las “oportunidades de dinero extra y poder. (Definitivamente hay excepciones, aunque pocas).
Nos toca seguir alimentando a estos roedores (con las pocas excepciones que sí las hay). También nos toca exigir, criticar y, sobre todo, sugerir, acción muy importante y fundamental para lograr cambios positivos, aunque sean pequeños. Recordemos que nosotros les pagamos sus salarios con nuestros impuestos. Tenemos derecho a exigir y a denunciar.
Guatemala es un gran país. Ha sobrevivido a esto y lo seguirá haciendo, a pesar de todo. Sin embargo, ¡cuata más riqueza se generaría, para todos, si no fuera así. Se vale criticar y denunciar