Tras la denuncia de Rodrigo Arenas sobre un plan para asesinarlo y atentar contra integrantes de su equipo editorial, Julio Ligorría plantea una pregunta fundamental: ¿quién debe asumir la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado?
En esta video-columna, Ligorría expresa su solidaridad con Arenas y los periodistas de República y advierte que la prensa no puede quedar sola frente a estructuras criminales capaces de intimidar, secuestrar y asesinar.
El exembajador sostiene que la responsabilidad de enfrentar al crimen organizado corresponde al Estado, a sus fuerzas de seguridad, fiscalías y servicios de inteligencia. También advierte sobre los riesgos de convertir a los periodistas en la primera línea de una guerra que requiere capacidades estatales.
Ligorría hace un llamado al Gobierno de Guatemala para brindar protección inmediata a Arenas y a su equipo, y pide que la cooperación internacional contra el narcotráfico se traduzca en inteligencia y acciones concretas.
Porque si el crimen organizado llega a decidir qué periodista puede hablar y qué investigación puede publicarse, el problema dejará de ser únicamente la libertad de prensa: será una amenaza directa al Estado de derecho.
Tras la denuncia de Rodrigo Arenas sobre un plan para asesinarlo y atentar contra integrantes de su equipo editorial, Julio Ligorría plantea una pregunta fundamental: ¿quién debe asumir la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado?
En esta video-columna, Ligorría expresa su solidaridad con Arenas y los periodistas de República y advierte que la prensa no puede quedar sola frente a estructuras criminales capaces de intimidar, secuestrar y asesinar.
El exembajador sostiene que la responsabilidad de enfrentar al crimen organizado corresponde al Estado, a sus fuerzas de seguridad, fiscalías y servicios de inteligencia. También advierte sobre los riesgos de convertir a los periodistas en la primera línea de una guerra que requiere capacidades estatales.
Ligorría hace un llamado al Gobierno de Guatemala para brindar protección inmediata a Arenas y a su equipo, y pide que la cooperación internacional contra el narcotráfico se traduzca en inteligencia y acciones concretas.
Porque si el crimen organizado llega a decidir qué periodista puede hablar y qué investigación puede publicarse, el problema dejará de ser únicamente la libertad de prensa: será una amenaza directa al Estado de derecho.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: