El delito de inflar
Los ingredientes del fiambre se encarecen en octubre. Sequías e inundaciones son naturales; pero la inflación no.
En octubre los guatemaltecos hacemos previsiones para la preparación del fiambre, plato tradicional que es una combinación armoniosa de verduras, carnes y embutidos. Nunca es un plato barato; pero en tiempos de sequías, o de inundaciones y en tiempos de inflación, el fiambre puede ponerse muy caro.
Las sequías y las lluvias excesivas son hechos naturales; pero la inflación es consecuencia de decisiones políticas deliberadas. Mis estudiantes saben diferenciar entre el alza en los precios y la inflación. ¿Tú sabes? El alza de precios es un efecto de la inflación; porque lo que se infla es la cantidad de dinero que hay en el mercado, lo que mina el poder adquisitivo de los billetes y es por eso que necesitas más billetes para comprar la misma cantidad de bienes.
La inflación es empobrecedora. Le roba valor a los sueldos que recibe la gente, destruye los ahorros y el valor de las pensiones y corroe las posibilidades de formación de capital y por lo tanto hace estragos en la productividad. Mina la confianza y la estabilidad. De ahí que es genial que Ricardo Manuel Rojas -ex juez penal argentino- haya escrito el libro titulado “La inflación como delito”.
¿Quiénes son los únicos que pueden inflar la cantidad de dinero que hay en el mercado? Los políticos y funcionarios que dirigen la política monetaria desde el último piso del Banco de Guatemala ya que son los únicos que pueden ordenar la impresión de más dinero. ¿Por qué los políticos y burócratas suelen imprimir dinero? Para tapar los agujeros en sus presupuestos deliberadamente desbalanceados y desfinanciados. No es casualidad, es causalidad. En Guatemala, con la finalidad de garantizar la estabilidad monetaria, cambiaria y crediticia, la Junta Monetaria no puede autorizar que el Banguat otorgue financiamiento, o aval al gobierno. Con ese mismo fin, el banco central no puede adquirir los valores que emita el gobierno. A los políticos y burócratas no les gusta esa prohibición constitucional; pero, a los habitantes de Guatemala nos protege contra la emisión caprichosa e irracional de billetes… y de la inflación.
En su libro, el profesor Rojas explica la naturaleza del dinero, su origen y evolución; la relación que hay entre el dinero y los precios; la naturaleza de la inflación; la relación entre la inflación y el crédito; la responsabilidad de los políticos y burócratas por la inflación y cómo eliminar esta última; la naturaleza de la responsabilidad de los políticos y burócratas del gobierno por sus actos; y explica por qué hay que sancionar penalmente a los políticos y burócratas que producen la inflación. Al final explica la necesidad de crear un nuevo tipo penal en esa dirección; y hace una propuesta concreta.
Si eres abogado, economista, político, funcionario, juez, fiscal, profesor, estudiante, y si tu familia depende de tus ingresos, deberías leer este libro que está escrito de forma didáctica, sencilla y contundente.
Claro que el camino para crear aquel nuevo tipo penal no es fácil porque los políticos y burócratas no van a renunciar a sus facultades inflacionarias sólo porque sí. A Juan de Mariana el corruptísimo duque de Lerma y Felipe III no lo metieron preso por decir que el pueblo tenía derecho a matar al tirano; sino por cuestionar las facultades inflacionarias del Rey.
Hace falta una ola arrasadora de opinión pública y de ahí que es importante que tú -como elector, mandante y tributario- te enteres de qué es la inflación porque, si los que tienen el poder de emitir moneda imprimen en exceso, roban tu propiedad de forma perversa, dañan la administración pública y minan la fe pública. Por ello, los fabricantes de la inflación deberían ser responsables penalmente y el principal interesado en que eso ocurra deberías ser tú, que eres el que paga las cuentas.
Si te interesan estos temas visita luisfi61.com
El delito de inflar
Los ingredientes del fiambre se encarecen en octubre. Sequías e inundaciones son naturales; pero la inflación no.
En octubre los guatemaltecos hacemos previsiones para la preparación del fiambre, plato tradicional que es una combinación armoniosa de verduras, carnes y embutidos. Nunca es un plato barato; pero en tiempos de sequías, o de inundaciones y en tiempos de inflación, el fiambre puede ponerse muy caro.
Las sequías y las lluvias excesivas son hechos naturales; pero la inflación es consecuencia de decisiones políticas deliberadas. Mis estudiantes saben diferenciar entre el alza en los precios y la inflación. ¿Tú sabes? El alza de precios es un efecto de la inflación; porque lo que se infla es la cantidad de dinero que hay en el mercado, lo que mina el poder adquisitivo de los billetes y es por eso que necesitas más billetes para comprar la misma cantidad de bienes.
La inflación es empobrecedora. Le roba valor a los sueldos que recibe la gente, destruye los ahorros y el valor de las pensiones y corroe las posibilidades de formación de capital y por lo tanto hace estragos en la productividad. Mina la confianza y la estabilidad. De ahí que es genial que Ricardo Manuel Rojas -ex juez penal argentino- haya escrito el libro titulado “La inflación como delito”.
¿Quiénes son los únicos que pueden inflar la cantidad de dinero que hay en el mercado? Los políticos y funcionarios que dirigen la política monetaria desde el último piso del Banco de Guatemala ya que son los únicos que pueden ordenar la impresión de más dinero. ¿Por qué los políticos y burócratas suelen imprimir dinero? Para tapar los agujeros en sus presupuestos deliberadamente desbalanceados y desfinanciados. No es casualidad, es causalidad. En Guatemala, con la finalidad de garantizar la estabilidad monetaria, cambiaria y crediticia, la Junta Monetaria no puede autorizar que el Banguat otorgue financiamiento, o aval al gobierno. Con ese mismo fin, el banco central no puede adquirir los valores que emita el gobierno. A los políticos y burócratas no les gusta esa prohibición constitucional; pero, a los habitantes de Guatemala nos protege contra la emisión caprichosa e irracional de billetes… y de la inflación.
En su libro, el profesor Rojas explica la naturaleza del dinero, su origen y evolución; la relación que hay entre el dinero y los precios; la naturaleza de la inflación; la relación entre la inflación y el crédito; la responsabilidad de los políticos y burócratas por la inflación y cómo eliminar esta última; la naturaleza de la responsabilidad de los políticos y burócratas del gobierno por sus actos; y explica por qué hay que sancionar penalmente a los políticos y burócratas que producen la inflación. Al final explica la necesidad de crear un nuevo tipo penal en esa dirección; y hace una propuesta concreta.
Si eres abogado, economista, político, funcionario, juez, fiscal, profesor, estudiante, y si tu familia depende de tus ingresos, deberías leer este libro que está escrito de forma didáctica, sencilla y contundente.
Claro que el camino para crear aquel nuevo tipo penal no es fácil porque los políticos y burócratas no van a renunciar a sus facultades inflacionarias sólo porque sí. A Juan de Mariana el corruptísimo duque de Lerma y Felipe III no lo metieron preso por decir que el pueblo tenía derecho a matar al tirano; sino por cuestionar las facultades inflacionarias del Rey.
Hace falta una ola arrasadora de opinión pública y de ahí que es importante que tú -como elector, mandante y tributario- te enteres de qué es la inflación porque, si los que tienen el poder de emitir moneda imprimen en exceso, roban tu propiedad de forma perversa, dañan la administración pública y minan la fe pública. Por ello, los fabricantes de la inflación deberían ser responsables penalmente y el principal interesado en que eso ocurra deberías ser tú, que eres el que paga las cuentas.
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