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¿Carros Eléctricos?

Han pasado 141 años desde que Karl Benz fabricó el primer automóvil de gasolina.                                                

 

 

Amilcar R. Álvarez |
15 de octubre, 2026

Desde niño me han apasionado los autos. Crecí viendo caricaturas de carreras, Speed Racer, El Auto Fantástico y, por supuesto, las carreras de Fórmula 1. Tuve muchos carros a control remoto y todos, literalmente todos, terminaron desarmados. Les quitaba los motores, les colocaba unas hélices y los aseguraba a pedazos de duroport para fabricar pequeñas lanchas.

A los diez años ya quería aprender a manejar y no desaprovechaba ninguna oportunidad para pedirle a alguien que me dejara probar su carro. Con el tiempo, manejarlos no era suficiente: quería saber de motores, de los carburados, los de inyección, los diésel y los rotativos Wankel. Me apasionaban las máquinas, el ruido de los motores, la potencia, el torque y esa sensación de fuerza al acelerar. Compraba cuanta revista de automóviles encontraba y, entre ellas, nunca podía faltar Mecánica Popular.

Para quienes disfrutamos del automovilismo, escuchar un V10 o un V8 a toda velocidad en la Fórmula 1 era parte del espectáculo. En 2013 asistí al Gran Premio de Austin, en Texas, y vi ganar a Sebastian Vettel. Fue la última temporada en la que la Fórmula 1 utilizó motores V8. Todavía recuerdo el ruido de los motores al pasar por la recta principal y las compresiones antes de entrar a las curvas. Verlos correr a esas velocidades, con ese sonido, es algo difícil de olvidar.

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El comentarista deportivo Jorge Koechling decía que el invento del starter evitó que la industria automovilística evolucionara hacia los motores eléctricos. Los primeros carros a gasolina se arrancaban manualmente: había que colocarse frente al vehículo y girar una manivela para poner en marcha el motor. La llegada del arranque eléctrico, que Cadillac incorporó en 1912, eliminó una de las grandes desventajas de los motores de combustión.

Sin embargo, en los últimos años los autos eléctricos han resurgido, en buena medida gracias al impulso de Elon Musk. Tesla comenzó a fabricar el Roadster en 2008 y después lanzó el Model S, demostrando que un automóvil eléctrico también podía ofrecer potencia, velocidad y buenas prestaciones. Las grandes marcas decidieron seguir ese camino. Porsche, Ford, Mercedes-Benz y Audi, entre otras, invirtieron enormes cantidades de dinero en desarrollar vehículos eléctricos, mientras otras, como Toyota, continuaron apostando por los híbridos.

Pero la gran incógnita es si realmente el futuro pertenece exclusivamente a los autos eléctricos o si todavía queda mucho camino por recorrer para los motores de combustión. Se dijo que los eléctricos eran más amigables con el medioambiente, y los estudios indican que, durante su vida útil, generalmente producen menos emisiones que los de gasolina. Pero ¿qué vamos a hacer con las baterías cuando llegue el momento de reemplazarlas? ¿Tenemos suficiente capacidad para reciclarlas? ¿Y cuánto le costará al propietario de un carro eléctrico sustituir una batería que ya no funcione?

Donald Trump llegó a bromear con que los autos eléctricos eran buenos para quienes tenían empresas de grúas, por las dificultades que podían presentar al quedarse sin carga. Su discurso cambió cuando recibió el respaldo de Elon Musk, aunque siguió defendiendo que los consumidores pudieran escoger entre distintas tecnologías.

También se dijo que los autos eléctricos ayudarían a reducir nuestra dependencia del petróleo. Sin embargo, el petróleo sigue teniendo una enorme influencia en los costos del transporte, la producción y los precios que pagamos todos los días. Y aunque los vehículos eléctricos pueden reducir el consumo de gasolina, su expansión depende también de cómo se produce la electricidad con la que se recargan.

Mientras tanto, algunas de las grandes fábricas han tenido que reconsiderar sus planes. Porsche, que apostó fuertemente por la electrificación, sufrió una caída importante de sus ganancias y ha decidido mantener una oferta que combine motores de combustión, híbridos y eléctricos. Ford también ha tenido que revisar inversiones multimillonarias ante una demanda de vehículos eléctricos inferior a la que esperaba.

¿Significa esto que los autos eléctricos han fracasado? No necesariamente. Han pasado 141 años desde que Karl Benz fabricó el primer automóvil de gasolina, lo cual me lleva a una pregunta: ¿será que hoy prevalece el motor de combustión porque nacimos y crecimos con esos motores? ¿Qué pasará dentro de cincuenta años, cuando las nuevas generaciones no hayan tenido esa experiencia? ¿Desaparecerá el motor de combustión y el invento de Karl Benz quedará en el olvido? 

 

¿Carros Eléctricos?

Han pasado 141 años desde que Karl Benz fabricó el primer automóvil de gasolina.                                                

 

 

Amilcar R. Álvarez |
15 de octubre, 2026

Desde niño me han apasionado los autos. Crecí viendo caricaturas de carreras, Speed Racer, El Auto Fantástico y, por supuesto, las carreras de Fórmula 1. Tuve muchos carros a control remoto y todos, literalmente todos, terminaron desarmados. Les quitaba los motores, les colocaba unas hélices y los aseguraba a pedazos de duroport para fabricar pequeñas lanchas.

A los diez años ya quería aprender a manejar y no desaprovechaba ninguna oportunidad para pedirle a alguien que me dejara probar su carro. Con el tiempo, manejarlos no era suficiente: quería saber de motores, de los carburados, los de inyección, los diésel y los rotativos Wankel. Me apasionaban las máquinas, el ruido de los motores, la potencia, el torque y esa sensación de fuerza al acelerar. Compraba cuanta revista de automóviles encontraba y, entre ellas, nunca podía faltar Mecánica Popular.

Para quienes disfrutamos del automovilismo, escuchar un V10 o un V8 a toda velocidad en la Fórmula 1 era parte del espectáculo. En 2013 asistí al Gran Premio de Austin, en Texas, y vi ganar a Sebastian Vettel. Fue la última temporada en la que la Fórmula 1 utilizó motores V8. Todavía recuerdo el ruido de los motores al pasar por la recta principal y las compresiones antes de entrar a las curvas. Verlos correr a esas velocidades, con ese sonido, es algo difícil de olvidar.

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Sin embargo, en los últimos años los autos eléctricos han resurgido, en buena medida gracias al impulso de Elon Musk. Tesla comenzó a fabricar el Roadster en 2008 y después lanzó el Model S, demostrando que un automóvil eléctrico también podía ofrecer potencia, velocidad y buenas prestaciones. Las grandes marcas decidieron seguir ese camino. Porsche, Ford, Mercedes-Benz y Audi, entre otras, invirtieron enormes cantidades de dinero en desarrollar vehículos eléctricos, mientras otras, como Toyota, continuaron apostando por los híbridos.

Pero la gran incógnita es si realmente el futuro pertenece exclusivamente a los autos eléctricos o si todavía queda mucho camino por recorrer para los motores de combustión. Se dijo que los eléctricos eran más amigables con el medioambiente, y los estudios indican que, durante su vida útil, generalmente producen menos emisiones que los de gasolina. Pero ¿qué vamos a hacer con las baterías cuando llegue el momento de reemplazarlas? ¿Tenemos suficiente capacidad para reciclarlas? ¿Y cuánto le costará al propietario de un carro eléctrico sustituir una batería que ya no funcione?

Donald Trump llegó a bromear con que los autos eléctricos eran buenos para quienes tenían empresas de grúas, por las dificultades que podían presentar al quedarse sin carga. Su discurso cambió cuando recibió el respaldo de Elon Musk, aunque siguió defendiendo que los consumidores pudieran escoger entre distintas tecnologías.

También se dijo que los autos eléctricos ayudarían a reducir nuestra dependencia del petróleo. Sin embargo, el petróleo sigue teniendo una enorme influencia en los costos del transporte, la producción y los precios que pagamos todos los días. Y aunque los vehículos eléctricos pueden reducir el consumo de gasolina, su expansión depende también de cómo se produce la electricidad con la que se recargan.

Mientras tanto, algunas de las grandes fábricas han tenido que reconsiderar sus planes. Porsche, que apostó fuertemente por la electrificación, sufrió una caída importante de sus ganancias y ha decidido mantener una oferta que combine motores de combustión, híbridos y eléctricos. Ford también ha tenido que revisar inversiones multimillonarias ante una demanda de vehículos eléctricos inferior a la que esperaba.

¿Significa esto que los autos eléctricos han fracasado? No necesariamente. Han pasado 141 años desde que Karl Benz fabricó el primer automóvil de gasolina, lo cual me lleva a una pregunta: ¿será que hoy prevalece el motor de combustión porque nacimos y crecimos con esos motores? ¿Qué pasará dentro de cincuenta años, cuando las nuevas generaciones no hayan tenido esa experiencia? ¿Desaparecerá el motor de combustión y el invento de Karl Benz quedará en el olvido? 

 

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