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Subsidio a combustibles: cálculo político sobre la técnica

El Congreso aprobó un subsidio de Q2,500 millones para contener el alza de los combustibles, una medida que antes cuestionaba el oficialismo. 

Ana González
11 de septiembre, 2026

El presidente Bernardo Arévalo y diputados oficialistas, junto con otros congresistas, aplaudieron la aprobación del Decreto 21-2026, que establece un subsidio para mantener los precios de los combustibles. La medida busca responder a la presión ciudadana ante el alza de la gasolina y el diésel. 

Por qué importa. El subsidio marca un giro en la postura que el ahora oficialismo sostuvo años atrás, cuando cuestionaba este tipo de mecanismos y señalaba que no eran una solución sostenible ante el aumento de los combustibles. Esta vez, el Congreso optó por subsidiar el precio con recursos públicos.

  • Aunque distintos grupos acudieron al Legislativo para plantear una reducción o incluso la eliminación de impuestos a los combustibles, la mayoría optó por subsidiar el precio. La medida tendrá un costo estimado de GTQ 2 500M.
  • Para cubrir el subsidio se contemplan recortes presupuestarios por GTQ 507.6M y una ampliación presupuestaria inicial de GTQ 1 787.6M.
  • También habrá reasignación de recursos. El decreto contempla trasladar recursos vinculados al crédito fiscal del IVA y una reasignación adicional de GTQ 400M del Fondo para Proyectos Viales Prioritarios (FOVIP) al Ministerio de Energía y Minas.

Voces. El analista Francisco Quezada, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), cuestionó el subsidio a los combustibles y consideró que mantener precios artificiales traslada el costo a todos los contribuyentes, además de distorsionar las señales del mercado.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER DE POLÍTICA
  • Quezada señaló que beneficia a quienes consumen combustibles, pero se financia con impuestos que también pagan los guatemaltecos que no utilizan ese producto.
  • A su juicio, los precios transmiten información sobre oferta y demanda. Al intervenir mediante un subsidio, el consumidor deja de reaccionar ante las variaciones y pierde incentivos para ajustar su consumo.
  • Quezada sostuvo que, por el impacto de los combustibles en toda la economía, sería preferible eliminar o reducir su carga tributaria. Advirtió que el subsidio compromete recursos públicos y refleja decisiones del Congreso con un componente populista.

Fisgón histórico. El subsidio aprobado ahora es el segundo que el Congreso autoriza este año para contener el precio de los combustibles. El primero fue aprobado el 14 de abril, de urgencia nacional, con un costo de GTQ 2 000M con cargo al erario.

  • La medida estableció una reducción de Q8 por galón de diésel y de Q5 por galón para las gasolinas superior y regular.
  • El subsidio concluyó el 2 de julio, después de casi tres meses de vigencia.
  • Su ejecución generó cuestionamientos por la transparencia en el uso de los recursos públicos, en particular sobre el destino y control de los fondos utilizados para financiar la medida.

En conclusión. La decisión también deja una señal sobre las prioridades del Congreso: más que una discusión técnica sobre la efectividad y sostenibilidad del subsidio, prevaleció una medida con alto rédito político ante el malestar ciudadano. El riesgo es que esa lógica se traslade a otras decisiones de gasto público, especialmente al presupuesto de 2027.

  • La falta de discusión técnica sobre el subsidio augura un escenario similar en el debate del presupuesto 2027, que contempla más de GTQ 6000M para los Consejos Departamentales de Desarrollo (Codede), mientras aún están pendientes de ejecutar GTQ 11 663.4M y se suma un aporte extraordinario de Q1,200 millones.
  • En lugar de exigir resultados sobre los recursos que ya están disponibles, los diputados abren la puerta a nuevas asignaciones millonarias. Con las elecciones en el horizonte, el riesgo es que los Codede se conviertan en otra herramienta para repartir recursos y construir capital político, aunque la ejecución y los resultados queden en segundo plano.
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Subsidio a combustibles: cálculo político sobre la técnica

El Congreso aprobó un subsidio de Q2,500 millones para contener el alza de los combustibles, una medida que antes cuestionaba el oficialismo. 

Ana González
11 de septiembre, 2026

El presidente Bernardo Arévalo y diputados oficialistas, junto con otros congresistas, aplaudieron la aprobación del Decreto 21-2026, que establece un subsidio para mantener los precios de los combustibles. La medida busca responder a la presión ciudadana ante el alza de la gasolina y el diésel. 

Por qué importa. El subsidio marca un giro en la postura que el ahora oficialismo sostuvo años atrás, cuando cuestionaba este tipo de mecanismos y señalaba que no eran una solución sostenible ante el aumento de los combustibles. Esta vez, el Congreso optó por subsidiar el precio con recursos públicos.

  • Aunque distintos grupos acudieron al Legislativo para plantear una reducción o incluso la eliminación de impuestos a los combustibles, la mayoría optó por subsidiar el precio. La medida tendrá un costo estimado de GTQ 2 500M.
  • Para cubrir el subsidio se contemplan recortes presupuestarios por GTQ 507.6M y una ampliación presupuestaria inicial de GTQ 1 787.6M.
  • También habrá reasignación de recursos. El decreto contempla trasladar recursos vinculados al crédito fiscal del IVA y una reasignación adicional de GTQ 400M del Fondo para Proyectos Viales Prioritarios (FOVIP) al Ministerio de Energía y Minas.

Voces. El analista Francisco Quezada, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), cuestionó el subsidio a los combustibles y consideró que mantener precios artificiales traslada el costo a todos los contribuyentes, además de distorsionar las señales del mercado.

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  • Quezada señaló que beneficia a quienes consumen combustibles, pero se financia con impuestos que también pagan los guatemaltecos que no utilizan ese producto.
  • A su juicio, los precios transmiten información sobre oferta y demanda. Al intervenir mediante un subsidio, el consumidor deja de reaccionar ante las variaciones y pierde incentivos para ajustar su consumo.
  • Quezada sostuvo que, por el impacto de los combustibles en toda la economía, sería preferible eliminar o reducir su carga tributaria. Advirtió que el subsidio compromete recursos públicos y refleja decisiones del Congreso con un componente populista.

Fisgón histórico. El subsidio aprobado ahora es el segundo que el Congreso autoriza este año para contener el precio de los combustibles. El primero fue aprobado el 14 de abril, de urgencia nacional, con un costo de GTQ 2 000M con cargo al erario.

  • La medida estableció una reducción de Q8 por galón de diésel y de Q5 por galón para las gasolinas superior y regular.
  • El subsidio concluyó el 2 de julio, después de casi tres meses de vigencia.
  • Su ejecución generó cuestionamientos por la transparencia en el uso de los recursos públicos, en particular sobre el destino y control de los fondos utilizados para financiar la medida.

En conclusión. La decisión también deja una señal sobre las prioridades del Congreso: más que una discusión técnica sobre la efectividad y sostenibilidad del subsidio, prevaleció una medida con alto rédito político ante el malestar ciudadano. El riesgo es que esa lógica se traslade a otras decisiones de gasto público, especialmente al presupuesto de 2027.

  • La falta de discusión técnica sobre el subsidio augura un escenario similar en el debate del presupuesto 2027, que contempla más de GTQ 6000M para los Consejos Departamentales de Desarrollo (Codede), mientras aún están pendientes de ejecutar GTQ 11 663.4M y se suma un aporte extraordinario de Q1,200 millones.
  • En lugar de exigir resultados sobre los recursos que ya están disponibles, los diputados abren la puerta a nuevas asignaciones millonarias. Con las elecciones en el horizonte, el riesgo es que los Codede se conviertan en otra herramienta para repartir recursos y construir capital político, aunque la ejecución y los resultados queden en segundo plano.

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