La hora de “El tigre”
Con llamados velados a la insurrección y la cantaleta lastimera de un fraude, Petro termina su mandato como lo que fue durante él, un mentecato.
“No hay fecha que no llegue ni plazo que no se cumpla”, reza el dicho popular; hoy toma posesión como presidente de Colombia Abelardo de la Espriella. Lo hará en Cali, capital del Valle del Cauca, donde Petro ganó en 2022 por más de 30 puntos.
Este año, de la Espriella logró darle vuelta y vencer al candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda. Sin duda, ese es uno de los factores que lo llevó a querer tomar posesión allí. Y si no, bien que resulta, pues como quien toma una plaza luego de una batalla, es una muestra de poder.
El desgobierno de Petro deja un país no solo en desorden y con estructuras de narcotráfico que ganaron terreno durante su mandato, sino que también plagado de escándalos de corrupción, tráfico de influencias y un largo etcétera de malos manejos. No por venganza, sino por rendición de cuentas, Petro, su mujer —no se define aún si es exesposa—, su entorno cercano y demás funcionarios de confianza deberán ser investigados por la Procuraduría (delitos administrativos) como por la Fiscalía (delitos penales). Lo segundo estará un poco más difícil, pues la fiscal general, hasta ahora, ha protegido al régimen que hoy acaba.
Con llamados velados a la insurrección y la cantaleta lastimera de un fraude, Petro termina su mandato como lo que fue durante él, un mentecato.
Solo queda decirle, en palabras del personaje de Betty la Fea, Hugo Lombardy: “¡Flu, flu, voló!”
La hora de “El tigre”
Con llamados velados a la insurrección y la cantaleta lastimera de un fraude, Petro termina su mandato como lo que fue durante él, un mentecato.
“No hay fecha que no llegue ni plazo que no se cumpla”, reza el dicho popular; hoy toma posesión como presidente de Colombia Abelardo de la Espriella. Lo hará en Cali, capital del Valle del Cauca, donde Petro ganó en 2022 por más de 30 puntos.
Este año, de la Espriella logró darle vuelta y vencer al candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda. Sin duda, ese es uno de los factores que lo llevó a querer tomar posesión allí. Y si no, bien que resulta, pues como quien toma una plaza luego de una batalla, es una muestra de poder.
El desgobierno de Petro deja un país no solo en desorden y con estructuras de narcotráfico que ganaron terreno durante su mandato, sino que también plagado de escándalos de corrupción, tráfico de influencias y un largo etcétera de malos manejos. No por venganza, sino por rendición de cuentas, Petro, su mujer —no se define aún si es exesposa—, su entorno cercano y demás funcionarios de confianza deberán ser investigados por la Procuraduría (delitos administrativos) como por la Fiscalía (delitos penales). Lo segundo estará un poco más difícil, pues la fiscal general, hasta ahora, ha protegido al régimen que hoy acaba.
Con llamados velados a la insurrección y la cantaleta lastimera de un fraude, Petro termina su mandato como lo que fue durante él, un mentecato.
Solo queda decirle, en palabras del personaje de Betty la Fea, Hugo Lombardy: “¡Flu, flu, voló!”
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: