Actualidad
Actualidad
Política
Política
Empresa
Empresa
Opinión
Opinión
Webinars
Webinars
Inmobiliaria
Inmobiliaria
Eventos
Eventos
Agenda Empresarial
Agenda Empresarial
Descubre
Descubre

La apuesta de EE. UU. contra el narco

El partido Morena nació y creció al amparo del narco; la presidenta, Claudia Sheinbaum, es una rehén de lo que el capo, Andrés Manuel López Obrador, construyó en su ansia de poder.

Alejandro Palmieri
06 de agosto, 2026

Ayer, el Departamento de Estado anunció una recompensa global de USD 100M para quienes deseen dar información —“sapear”— sobre integrantes de las organizaciones narcoterroristas que operan en México y Centroamérica ligadas al cártel Jalisco Nueva Generación. No está limitada a las operaciones propiamente dichas, sino a toda la estructura que le da soporte a su funcionamiento. En otras palabras: lavadores de dinero y autoridades políticas que protegen al cártel. 

En México, la cosa es bastante clara: el partido Morena nació y creció al amparo del narco; la presidenta, Claudia Sheinbaum, es una rehén de lo que el capo, Andrés Manuel López Obrador, construyó en su ansia de poder. Pactó con lo peor de lo peor. Más pronto que tarde enfrentará la justicia. 

Pero también en Guatemala, políticos y candidatos deberán rendir cuentas ante la justicia estadounidense por sus vínculos con ese y otros cárteles. Aunque hay pocos —o ningún— partido que se salve, hay otros que pareciese que activamente buscan la participación y financiamiento del narco. No es sorpresa que sean los que puntean en las mediciones; el narco tiene mucho dinero que está a disposición de politiqueros corruptos dispuestos a servir al mal. 

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER DE POLÍTICA

Ojalá y la iniciativa de la administración Trump logre ser efectiva; lo deleznable de las instituciones guatemaltecas no soporta un embate como el del narco.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER DE POLÍTICA

La apuesta de EE. UU. contra el narco

El partido Morena nació y creció al amparo del narco; la presidenta, Claudia Sheinbaum, es una rehén de lo que el capo, Andrés Manuel López Obrador, construyó en su ansia de poder.

Alejandro Palmieri
06 de agosto, 2026

Ayer, el Departamento de Estado anunció una recompensa global de USD 100M para quienes deseen dar información —“sapear”— sobre integrantes de las organizaciones narcoterroristas que operan en México y Centroamérica ligadas al cártel Jalisco Nueva Generación. No está limitada a las operaciones propiamente dichas, sino a toda la estructura que le da soporte a su funcionamiento. En otras palabras: lavadores de dinero y autoridades políticas que protegen al cártel. 

En México, la cosa es bastante clara: el partido Morena nació y creció al amparo del narco; la presidenta, Claudia Sheinbaum, es una rehén de lo que el capo, Andrés Manuel López Obrador, construyó en su ansia de poder. Pactó con lo peor de lo peor. Más pronto que tarde enfrentará la justicia. 

Pero también en Guatemala, políticos y candidatos deberán rendir cuentas ante la justicia estadounidense por sus vínculos con ese y otros cárteles. Aunque hay pocos —o ningún— partido que se salve, hay otros que pareciese que activamente buscan la participación y financiamiento del narco. No es sorpresa que sean los que puntean en las mediciones; el narco tiene mucho dinero que está a disposición de politiqueros corruptos dispuestos a servir al mal. 

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER DE POLÍTICA

Ojalá y la iniciativa de la administración Trump logre ser efectiva; lo deleznable de las instituciones guatemaltecas no soporta un embate como el del narco.

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?