Actualidad
Actualidad
Política
Política
Empresa
Empresa
Opinión
Opinión
Inmobiliaria
Inmobiliaria
Agenda Empresarial
Agenda Empresarial

Guatemala en la OEA: condena a Maduro, pero advierte contra intervención estadounidense

.
Luis Gonzalez
06 de enero, 2026

La sesión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), celebrada tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos el 3 de enero de 2026, puso de manifiesto las profundas diferencias entre los países miembros respecto a la crisis venezolana y las formas de abordarla.

Es noticia. Guatemala, Estados Unidos y México expresaron posiciones que, aunque coinciden en la necesidad de una solución democrática para Venezuela, difieren en los medios y en la interpretación de los principios del derecho internacional.

  • La embajadora de Guatemala ante la OEA, Claudia Escobar, reiteró que su país es consistente en rechazar el régimen de Maduro, especialmente después de las elecciones del 28 de julio de 2024, consideradas fraudulentas y violentas.
  • Guatemala no reconoció ni los resultados ni a Maduro como presidente legítimo, y reafirmó que el pueblo venezolano debe decidir su futuro en libertad mediante procesos auténticamente democráticos. Escobar subrayó que cualquier solución debe atender las aspiraciones genuinas de los venezolanos de vivir en democracia, justicia y dignidad.
  • Al mismo tiempo, advirtió que las acciones unilaterales pueden agravar la crisis y reafirmó el compromiso guatemalteco con el multilateralismo, la soberanía y la solución pacífica de controversias. 

Qué destacar. El embajador de Estados Unidos ante la OEA, Leandro Rizzuto, defendió la captura de Maduro como una acción de fuerza pública y no como una invasión.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER DE POLÍTICA
  • Señaló que existen acusaciones formales desde marzo de 2020 que documentan delitos cometidos contra ciudadanos estadounidenses, incluyendo muertes.
  • Rizzuto enfatizó que estas acciones no fueron tomadas a la ligera y que el entonces presidente Trump ofreció salidas a Maduro, las cuales fueron rechazadas. Aseguró que el expresidente destruyó la democracia venezolana y que Estados Unidos actuó para eliminar un obstáculo que impedía su restablecimiento.
  • Además, advirtió sobre la amenaza de que Venezuela se convierta en un centro de operaciones de potencias extranjeras como Rusia, China e Irán, y pidió la liberación inmediata de los presos políticos. El embajador reafirmó que Estados Unidos está del lado del pueblo venezolano y llamó a la OEA a poner sus recursos electorales a disposición de Venezuela, insistiendo en que la acción emprendida responde a la defensa de la democracia en el hemisferio.

Sí, pero. En contraste, el embajador de México ante la OEA, Alejandro Encinas Rodríguez, calificó la captura como una agresión militar unilateral que vulnera principios fundamentales del derecho internacional.

  • México reafirmó su histórica postura de no intervención y recordó que la soberanía y la autodeterminación de los pueblos no son negociables. Encinas sostuvo que la intervención nunca ha traído democracia ni estabilidad duradera en América Latina y que solo los pueblos pueden construir su propio futuro.
  • El diplomático insistió en que América no pertenece a ninguna doctrina ni potencia, sino a los pueblos que la conforman, y reiteró que la crisis venezolana debe resolverse mediante diálogo, negociación y respeto a la voluntad popular.
  • Encinas agregó que solo un proceso inclusivo, liderado por los propios venezolanos, puede conducir a una solución democrática y sostenible. Reiteró la disposición de apoyar cualquier esfuerzo de facilitación, mediación o acompañamiento que contribuya a preservar la paz regional y evitar una confrontación de mayores consecuencias.

En conclusión. Las tres intervenciones reflejan la complejidad del debate hemisférico.

  • Guatemala rechaza a Maduro, pero pide cautela frente a acciones unilaterales.
  • Estados Unidos defiende la captura como un acto judicial legítimo y necesario para proteger la democracia; y México denuncia la operación como una violación del derecho internacional. 
  • La OEA se convierte así en escenario de posiciones encontradas sobre cómo enfrentar la crisis venezolana y sus implicaciones para la estabilidad regional.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER DE POLÍTICA

Guatemala en la OEA: condena a Maduro, pero advierte contra intervención estadounidense

.
Luis Gonzalez
06 de enero, 2026

La sesión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), celebrada tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos el 3 de enero de 2026, puso de manifiesto las profundas diferencias entre los países miembros respecto a la crisis venezolana y las formas de abordarla.

Es noticia. Guatemala, Estados Unidos y México expresaron posiciones que, aunque coinciden en la necesidad de una solución democrática para Venezuela, difieren en los medios y en la interpretación de los principios del derecho internacional.

  • La embajadora de Guatemala ante la OEA, Claudia Escobar, reiteró que su país es consistente en rechazar el régimen de Maduro, especialmente después de las elecciones del 28 de julio de 2024, consideradas fraudulentas y violentas.
  • Guatemala no reconoció ni los resultados ni a Maduro como presidente legítimo, y reafirmó que el pueblo venezolano debe decidir su futuro en libertad mediante procesos auténticamente democráticos. Escobar subrayó que cualquier solución debe atender las aspiraciones genuinas de los venezolanos de vivir en democracia, justicia y dignidad.
  • Al mismo tiempo, advirtió que las acciones unilaterales pueden agravar la crisis y reafirmó el compromiso guatemalteco con el multilateralismo, la soberanía y la solución pacífica de controversias. 

Qué destacar. El embajador de Estados Unidos ante la OEA, Leandro Rizzuto, defendió la captura de Maduro como una acción de fuerza pública y no como una invasión.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER DE POLÍTICA
  • Señaló que existen acusaciones formales desde marzo de 2020 que documentan delitos cometidos contra ciudadanos estadounidenses, incluyendo muertes.
  • Rizzuto enfatizó que estas acciones no fueron tomadas a la ligera y que el entonces presidente Trump ofreció salidas a Maduro, las cuales fueron rechazadas. Aseguró que el expresidente destruyó la democracia venezolana y que Estados Unidos actuó para eliminar un obstáculo que impedía su restablecimiento.
  • Además, advirtió sobre la amenaza de que Venezuela se convierta en un centro de operaciones de potencias extranjeras como Rusia, China e Irán, y pidió la liberación inmediata de los presos políticos. El embajador reafirmó que Estados Unidos está del lado del pueblo venezolano y llamó a la OEA a poner sus recursos electorales a disposición de Venezuela, insistiendo en que la acción emprendida responde a la defensa de la democracia en el hemisferio.

Sí, pero. En contraste, el embajador de México ante la OEA, Alejandro Encinas Rodríguez, calificó la captura como una agresión militar unilateral que vulnera principios fundamentales del derecho internacional.

  • México reafirmó su histórica postura de no intervención y recordó que la soberanía y la autodeterminación de los pueblos no son negociables. Encinas sostuvo que la intervención nunca ha traído democracia ni estabilidad duradera en América Latina y que solo los pueblos pueden construir su propio futuro.
  • El diplomático insistió en que América no pertenece a ninguna doctrina ni potencia, sino a los pueblos que la conforman, y reiteró que la crisis venezolana debe resolverse mediante diálogo, negociación y respeto a la voluntad popular.
  • Encinas agregó que solo un proceso inclusivo, liderado por los propios venezolanos, puede conducir a una solución democrática y sostenible. Reiteró la disposición de apoyar cualquier esfuerzo de facilitación, mediación o acompañamiento que contribuya a preservar la paz regional y evitar una confrontación de mayores consecuencias.

En conclusión. Las tres intervenciones reflejan la complejidad del debate hemisférico.

  • Guatemala rechaza a Maduro, pero pide cautela frente a acciones unilaterales.
  • Estados Unidos defiende la captura como un acto judicial legítimo y necesario para proteger la democracia; y México denuncia la operación como una violación del derecho internacional. 
  • La OEA se convierte así en escenario de posiciones encontradas sobre cómo enfrentar la crisis venezolana y sus implicaciones para la estabilidad regional.

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?