Trump endurece sanciones mientras tantea a Putin
La Casa Blanca combina presión económica y posibles acuerdos con Rusia mientras busca destrabar una guerra que sigue sin salida
El presidente de EE. UU., Donald Trump, y el presidente de Rusia, Vladímir Putin. Foto: AFP
23 de septiembre, 2026
Donald Trump enfrenta una decisión que puede definir el rumbo de la guerra en Ucrania y la posición global de EE. UU.. Mientras el Congreso endurece la presión económica contra Rusia, la Casa Blanca explora incentivos comerciales para atraer al Kremlin a una negociación. El debate revela dos estrategias opuestas para intentar frenar un conflicto que supera ya los cuatro años.
Por qué importa. Tras más de 18 meses de contactos diplomáticos entre Washington y Moscú, la administración Trump enfrenta crecientes cuestionamientos sobre la eficacia de una negociación sin mecanismos claros de presión. Mientras Rusia mantiene la iniciativa militar en varios frentes, el Congreso estadounidense aprobó una nueva ley de sanciones que busca modificar los cálculos estratégicos del Kremlin.
- La legislación firmada por Trump permite aplicar aranceles de hasta 100% a países que continúen comprando grandes volúmenes de petróleo o gas ruso, además de ampliar sanciones contra funcionarios, empresarios e instituciones financieras vinculadas al Kremlin.
- El proyecto, impulsado inicialmente por el fallecido senador Lindsey Graham, busca aumentar el costo económico de la guerra para Moscú y fortalecer la posición negociadora de Washington frente a Vladimir Putin.
- Volodímir Zelenski respaldó la medida y pidió una implementación rápida. El mandatario ucraniano sostuvo que la mejor recompensa para quienes presionan a Rusia será alcanzar una paz duradera.
Entre líneas. Aunque la nueva ley endurece el tono de Washington, la Casa Blanca también estudia una vía distinta. Funcionarios cercanos a las conversaciones señalan que Trump evalúa ofrecer incentivos económicos antes del fin de la guerra, con la esperanza de destrabar unas negociaciones estancadas desde hace meses.
- Según fuentes ligadas a los contactos diplomáticos, Estados Unidos considera acuerdos comerciales anticipados que servirían para demostrar a Moscú su disposición a reconstruir relaciones bilaterales una vez exista progreso político.
- La posibilidad representa un cambio respecto a la posición previa de Trump, quien había asegurado que los negocios con Rusia llegarían únicamente después de resolver el conflicto en Ucrania.
- Analistas como Balazs Jarabik, de la firma R. Politik, consideran que Washington parece explorar concesiones más amplias para generar señales de confianza hacia sectores de la élite rusa.
Punto de fricción. Las diferencias sobre cómo terminar la guerra son cada vez más visibles. Mientras legisladores republicanos y demócratas defienden una estrategia basada en mayor presión económica y militar, los enviados de Trump intentan encontrar fórmulas que permitan a ambas partes aceptar algún tipo de compromiso.
- En una reciente reunión en Moscú, Jared Kushner cuestionó los repetidos pronósticos de victoria de Putin y planteó si las posiciones rusas seguirán siendo las mismas dentro de otro año.
- El principal obstáculo continúa siendo la exigencia rusa de controlar completamente territorios que Ucrania considera parte irrenunciable de su soberanía nacional.
- En foros internacionales, declaraciones de Kushner sobre el supuesto compromiso negociador de Putin provocaron escepticismo entre aliados de Ucrania, que cuestionan las verdaderas intenciones del Kremlin.
Ahora qué. Los próximos meses serán decisivos para determinar si Washington apuesta principalmente por la presión o por los incentivos. Las conversaciones trilaterales entre Estados Unidos, Ucrania y Rusia podrían reanudarse en octubre, mientras sobre el terreno continúan los ataques y la incertidumbre.
- Entre los temas previstos para futuras reuniones aparece la posibilidad de un alto al fuego limitado que reduzca ataques contra infraestructura energética y rutas marítimas estratégicas.
- Editorialistas y expertos occidentales sostienen que la reciente escalada rusa demuestra la necesidad de restaurar mecanismos de disuasión y reforzar el apoyo a Kyiv para equilibrar la negociación.
- El riesgo para Trump trasciende Ucrania. Analistas advierten que una percepción de debilidad podría afectar la credibilidad internacional de Estados Unidos y poner a prueba compromisos estratégicos como los de la OTAN.
Trump endurece sanciones mientras tantea a Putin
La Casa Blanca combina presión económica y posibles acuerdos con Rusia mientras busca destrabar una guerra que sigue sin salida
El presidente de EE. UU., Donald Trump, y el presidente de Rusia, Vladímir Putin. Foto: AFP
23 de septiembre, 2026
Donald Trump enfrenta una decisión que puede definir el rumbo de la guerra en Ucrania y la posición global de EE. UU.. Mientras el Congreso endurece la presión económica contra Rusia, la Casa Blanca explora incentivos comerciales para atraer al Kremlin a una negociación. El debate revela dos estrategias opuestas para intentar frenar un conflicto que supera ya los cuatro años.
Por qué importa. Tras más de 18 meses de contactos diplomáticos entre Washington y Moscú, la administración Trump enfrenta crecientes cuestionamientos sobre la eficacia de una negociación sin mecanismos claros de presión. Mientras Rusia mantiene la iniciativa militar en varios frentes, el Congreso estadounidense aprobó una nueva ley de sanciones que busca modificar los cálculos estratégicos del Kremlin.
- La legislación firmada por Trump permite aplicar aranceles de hasta 100% a países que continúen comprando grandes volúmenes de petróleo o gas ruso, además de ampliar sanciones contra funcionarios, empresarios e instituciones financieras vinculadas al Kremlin.
- El proyecto, impulsado inicialmente por el fallecido senador Lindsey Graham, busca aumentar el costo económico de la guerra para Moscú y fortalecer la posición negociadora de Washington frente a Vladimir Putin.
- Volodímir Zelenski respaldó la medida y pidió una implementación rápida. El mandatario ucraniano sostuvo que la mejor recompensa para quienes presionan a Rusia será alcanzar una paz duradera.
Entre líneas. Aunque la nueva ley endurece el tono de Washington, la Casa Blanca también estudia una vía distinta. Funcionarios cercanos a las conversaciones señalan que Trump evalúa ofrecer incentivos económicos antes del fin de la guerra, con la esperanza de destrabar unas negociaciones estancadas desde hace meses.
- Según fuentes ligadas a los contactos diplomáticos, Estados Unidos considera acuerdos comerciales anticipados que servirían para demostrar a Moscú su disposición a reconstruir relaciones bilaterales una vez exista progreso político.
- La posibilidad representa un cambio respecto a la posición previa de Trump, quien había asegurado que los negocios con Rusia llegarían únicamente después de resolver el conflicto en Ucrania.
- Analistas como Balazs Jarabik, de la firma R. Politik, consideran que Washington parece explorar concesiones más amplias para generar señales de confianza hacia sectores de la élite rusa.
Punto de fricción. Las diferencias sobre cómo terminar la guerra son cada vez más visibles. Mientras legisladores republicanos y demócratas defienden una estrategia basada en mayor presión económica y militar, los enviados de Trump intentan encontrar fórmulas que permitan a ambas partes aceptar algún tipo de compromiso.
- En una reciente reunión en Moscú, Jared Kushner cuestionó los repetidos pronósticos de victoria de Putin y planteó si las posiciones rusas seguirán siendo las mismas dentro de otro año.
- El principal obstáculo continúa siendo la exigencia rusa de controlar completamente territorios que Ucrania considera parte irrenunciable de su soberanía nacional.
- En foros internacionales, declaraciones de Kushner sobre el supuesto compromiso negociador de Putin provocaron escepticismo entre aliados de Ucrania, que cuestionan las verdaderas intenciones del Kremlin.
Ahora qué. Los próximos meses serán decisivos para determinar si Washington apuesta principalmente por la presión o por los incentivos. Las conversaciones trilaterales entre Estados Unidos, Ucrania y Rusia podrían reanudarse en octubre, mientras sobre el terreno continúan los ataques y la incertidumbre.
- Entre los temas previstos para futuras reuniones aparece la posibilidad de un alto al fuego limitado que reduzca ataques contra infraestructura energética y rutas marítimas estratégicas.
- Editorialistas y expertos occidentales sostienen que la reciente escalada rusa demuestra la necesidad de restaurar mecanismos de disuasión y reforzar el apoyo a Kyiv para equilibrar la negociación.
- El riesgo para Trump trasciende Ucrania. Analistas advierten que una percepción de debilidad podría afectar la credibilidad internacional de Estados Unidos y poner a prueba compromisos estratégicos como los de la OTAN.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: