Actualidad
Actualidad
Política
Política
Empresa
Empresa
Opinión
Opinión
Webinars
Webinars
Inmobiliaria
Inmobiliaria
Eventos
Eventos
Agenda Empresarial
Agenda Empresarial
Descubre
Descubre

Lula corre contra el reloj económico de Brasil

La desaceleración económica erosiona el optimismo en Brasil, pero Lula conserva ventaja en una elección marcada por factores políticos

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, asiste al desfile del Día de la Independencia en Brasilia. Foto: AFP
Isabel Ortiz
17 de septiembre, 2026
A menos de un mes de las elecciones presidenciales de Brasil, la economía pierde impulso bajo el peso de las altas tasas de interés y el creciente endeudamiento de los hogares. La desaceleración ya es visible en el empleo, el consumo y la percepción pública. Sin embargo, los analistas consideran que el desempeño económico aún no parece suficiente para definir la disputa electoral.
 
Por qué importa. Brasil enfrenta un escenario económico más complejo que el de años recientes. El crecimiento se enfría gradualmente, mientras millones de ciudadanos perciben una pérdida de poder adquisitivo y mayores dificultades financieras. Al mismo tiempo, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva busca amortiguar el impacto con medidas de alivio económico adoptadas durante un año electoral.
  • Una encuesta de Quaest mostró que el 49% de los brasileños considera que la economía empeoró en los últimos doce meses. Solo el 19% percibe una mejora, una señal de creciente malestar económico.
  • El PIB creció 1.1% en el primer trimestre y 0.5% en el segundo. Para todo 2026, la firma Tendências proyecta una expansión de 1.9%, inferior al 2.3% registrado en 2025.
  • El gobierno ha impulsado exenciones tributarias, programas de renegociación de deudas y estímulos para vivienda con el objetivo de sostener el consumo y mejorar el clima económico entre los votantes.
Datos clave. El mercado laboral continúa siendo uno de los principales pilares de la economía brasileña. No obstante, los indicadores muestran una pérdida gradual de fuerza, lo que sugiere que el impacto de las elevadas tasas de interés comienza a extenderse hacia la actividad productiva y la contratación de trabajadores.
  • El crecimiento del empleo se redujo a 0.9% en julio, frente al 2.4% observado durante el mismo período del año pasado, reflejando una menor demanda laboral.
  • Brasil creó 921 mil empleos formales durante el primer semestre de 2026. En igual período de 2025 se habían generado 1.2 millones, una diferencia que evidencia la desaceleración.
  • Los salarios reales crecieron 3.3%, por debajo del 3.8% registrado un año antes. Además, la reducción de la informalidad muestra señales de estancamiento tras varios años de mejora.
Punto de fricción. La inflación ofrece algunas noticias positivas, pero el costo del dinero sigue siendo un obstáculo para familias y empresas. La combinación de crédito caro, elevados niveles de endeudamiento y menor crecimiento económico limita la capacidad de recuperación y aumenta la presión sobre los ingresos de los hogares.
  • La inflación anual se moderó a 4.2% en agosto, tras alcanzar 5.5% en abril de 2025. La caída de los precios de alimentos ha contribuido a aliviar temporalmente las presiones inflacionarias.
  • A pesar de los recortes graduales del banco central, la tasa Selic permanece en 14%, un nivel considerado altamente restrictivo para la inversión y el consumo.
  • Tendências estima que el pago de deudas absorbe cerca del 30% del ingreso mensual promedio de los hogares brasileños, el mayor nivel registrado desde 2004.
Lo que sigue. La evaluación de los analistas apunta a que la economía representa un desafío para Lula, pero no el principal factor capaz de definir la elección. La consultora Tendências, una de las firmas de análisis económico más influyentes de Brasil, sostiene que el escenario electoral continúa abierto y depende de variables más amplias que los indicadores económicos.
  • Tendências Consultoria Integrada considera que Lula mantiene una ligera ventaja rumbo a una probable segunda vuelta el 25 de octubre, aunque el margen sigue siendo estrecho.
  • Flávio Bolsonaro enfrenta elevados niveles de rechazo y una oposición fragmentada. La dispersión de candidaturas de derecha dificulta consolidar un bloque competitivo en la primera ronda.
  • “La economía no decidirá sola”, sostienen analistas de Tendências. Temas como la crisis del Supremo Tribunal Federal, casos de corrupción, uso de recursos estatales y la relación con EE.UU. podrían tener un impacto mayor en el voto.
 

Lula corre contra el reloj económico de Brasil

La desaceleración económica erosiona el optimismo en Brasil, pero Lula conserva ventaja en una elección marcada por factores políticos

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, asiste al desfile del Día de la Independencia en Brasilia. Foto: AFP
Isabel Ortiz
17 de septiembre, 2026
A menos de un mes de las elecciones presidenciales de Brasil, la economía pierde impulso bajo el peso de las altas tasas de interés y el creciente endeudamiento de los hogares. La desaceleración ya es visible en el empleo, el consumo y la percepción pública. Sin embargo, los analistas consideran que el desempeño económico aún no parece suficiente para definir la disputa electoral.
 
Por qué importa. Brasil enfrenta un escenario económico más complejo que el de años recientes. El crecimiento se enfría gradualmente, mientras millones de ciudadanos perciben una pérdida de poder adquisitivo y mayores dificultades financieras. Al mismo tiempo, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva busca amortiguar el impacto con medidas de alivio económico adoptadas durante un año electoral.
  • Una encuesta de Quaest mostró que el 49% de los brasileños considera que la economía empeoró en los últimos doce meses. Solo el 19% percibe una mejora, una señal de creciente malestar económico.
  • El PIB creció 1.1% en el primer trimestre y 0.5% en el segundo. Para todo 2026, la firma Tendências proyecta una expansión de 1.9%, inferior al 2.3% registrado en 2025.
  • El gobierno ha impulsado exenciones tributarias, programas de renegociación de deudas y estímulos para vivienda con el objetivo de sostener el consumo y mejorar el clima económico entre los votantes.
Datos clave. El mercado laboral continúa siendo uno de los principales pilares de la economía brasileña. No obstante, los indicadores muestran una pérdida gradual de fuerza, lo que sugiere que el impacto de las elevadas tasas de interés comienza a extenderse hacia la actividad productiva y la contratación de trabajadores.
  • El crecimiento del empleo se redujo a 0.9% en julio, frente al 2.4% observado durante el mismo período del año pasado, reflejando una menor demanda laboral.
  • Brasil creó 921 mil empleos formales durante el primer semestre de 2026. En igual período de 2025 se habían generado 1.2 millones, una diferencia que evidencia la desaceleración.
  • Los salarios reales crecieron 3.3%, por debajo del 3.8% registrado un año antes. Además, la reducción de la informalidad muestra señales de estancamiento tras varios años de mejora.
Punto de fricción. La inflación ofrece algunas noticias positivas, pero el costo del dinero sigue siendo un obstáculo para familias y empresas. La combinación de crédito caro, elevados niveles de endeudamiento y menor crecimiento económico limita la capacidad de recuperación y aumenta la presión sobre los ingresos de los hogares.
  • La inflación anual se moderó a 4.2% en agosto, tras alcanzar 5.5% en abril de 2025. La caída de los precios de alimentos ha contribuido a aliviar temporalmente las presiones inflacionarias.
  • A pesar de los recortes graduales del banco central, la tasa Selic permanece en 14%, un nivel considerado altamente restrictivo para la inversión y el consumo.
  • Tendências estima que el pago de deudas absorbe cerca del 30% del ingreso mensual promedio de los hogares brasileños, el mayor nivel registrado desde 2004.
Lo que sigue. La evaluación de los analistas apunta a que la economía representa un desafío para Lula, pero no el principal factor capaz de definir la elección. La consultora Tendências, una de las firmas de análisis económico más influyentes de Brasil, sostiene que el escenario electoral continúa abierto y depende de variables más amplias que los indicadores económicos.
  • Tendências Consultoria Integrada considera que Lula mantiene una ligera ventaja rumbo a una probable segunda vuelta el 25 de octubre, aunque el margen sigue siendo estrecho.
  • Flávio Bolsonaro enfrenta elevados niveles de rechazo y una oposición fragmentada. La dispersión de candidaturas de derecha dificulta consolidar un bloque competitivo en la primera ronda.
  • “La economía no decidirá sola”, sostienen analistas de Tendências. Temas como la crisis del Supremo Tribunal Federal, casos de corrupción, uso de recursos estatales y la relación con EE.UU. podrían tener un impacto mayor en el voto.
 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?