30 de julio, 2026
EE. UU. está cerca de lograr algo que parecía improbable tras la pandemia: llevar los homicidios a su nivel más bajo en más de un siglo. La caída del 18% registrada durante el primer semestre de 2026 no solo refleja una mejora en la seguridad pública. También desafía uno de los debates más repetidos de la política estadounidense: la idea de que existe una única fórmula para combatir el crimen.
Por qué importa. La reducción de homicidios es una de las señales más claras para medir si una sociedad es más segura. Según el Council on Criminal Justice (CCJ), los asesinatos disminuyeron 18 % durante la primera mitad de 2026 frente al mismo período de 2025, una caída equivalente a 215 víctimas menos.
- Si la tendencia se mantiene, EE. UU. podría cerrar el año con la tasa de homicidios más baja registrada en más de cien años, un resultado impensable durante los peores momentos de violencia posteriores a la pandemia.
- El estudio analizó 13 categorías delictivas en 30 ciudades y encontró descensos en nueve de ellas, incluyendo robos de vehículos, robos residenciales y asaltos agravados.
- El dato más relevante es que el retroceso no se limita a una ciudad o región específica. La mejora aparece en lugares con realidades económicas, sociales y políticas muy diferentes.
Datos clave. La caída de la violencia no se concentra en una sola zona del país. Por el contrario, el informe muestra reducciones en ciudades grandes, medianas y pequeñas, lo que fortalece la tesis de una tendencia nacional.
- Lincoln, Nebraska, registró una reducción del 100% en homicidios. También destacaron Rochester (76 %), Little Rock (61 %), Arlington (60 %), Colorado Springs (53%) y Washington D. C. (41 %).
- Entre las mayores ciudades del país, Nueva York redujo los homicidios en 22 %, Los Ángeles en 18 % y Detroit en 16 %, una señal importante por el peso que tienen en las estadísticas nacionales.
- Además de caer los homicidios, disminuyó 23 % la letalidad de los delitos violentos. En otras palabras, una menor proporción de los crímenes graves terminó en muerte.
Entre líneas. Aquí aparece el dato más interesante del informe. La mejora se observa en ciudades administradas por demócratas y republicanos, con estrategias policiales muy distintas. Eso hace difícil atribuir el resultado a una sola política pública.
- Adam Gelb, presidente del CCJ, sostiene que los delitos están bajando en entornos muy distintos, lo que apunta a cambios de alcance nacional más que a decisiones específicas de gobiernos locales.
- John Roman, investigador de la Universidad de Chicago, relaciona la tendencia con una menor actividad en mercados ilegales de drogas y con programas sociales financiados tras la pandemia.
- El hallazgo desafía el discurso partidista. Mientras ambos partidos intentan adjudicarse el mérito, los datos sugieren que la explicación es más compleja y menos ideológica de lo que suele presentarse.
Ahora qué. La caída de homicidios es una buena noticia, pero no significa que el problema esté resuelto. Algunos delitos siguen creciendo y varias ciudades continúan registrando aumentos de violencia letal.
- Norfolk encabezó los incrementos con 64%, seguida por San Francisco con 55 %, Dallas con 30 %, Salt Lake City con 20 % y Denver con 6 %.
- Los hurtos en comercios aumentaron 5 %, mientras que la violencia doméstica, las agresiones sexuales y ciertos delitos relacionados con drogas también registraron pequeños repuntes.
- La principal lección del informe es que la seguridad pública puede mejorar incluso sin una única receta política. Como resumió Gelb, se trata de "uno de los avances más significativos en décadas", una tendencia que ahora deberá demostrar que puede sostenerse en el tiempo.
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30 de julio, 2026
EE. UU. está cerca de lograr algo que parecía improbable tras la pandemia: llevar los homicidios a su nivel más bajo en más de un siglo. La caída del 18% registrada durante el primer semestre de 2026 no solo refleja una mejora en la seguridad pública. También desafía uno de los debates más repetidos de la política estadounidense: la idea de que existe una única fórmula para combatir el crimen.
Por qué importa. La reducción de homicidios es una de las señales más claras para medir si una sociedad es más segura. Según el Council on Criminal Justice (CCJ), los asesinatos disminuyeron 18 % durante la primera mitad de 2026 frente al mismo período de 2025, una caída equivalente a 215 víctimas menos.
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Datos clave. La caída de la violencia no se concentra en una sola zona del país. Por el contrario, el informe muestra reducciones en ciudades grandes, medianas y pequeñas, lo que fortalece la tesis de una tendencia nacional.
- Lincoln, Nebraska, registró una reducción del 100% en homicidios. También destacaron Rochester (76 %), Little Rock (61 %), Arlington (60 %), Colorado Springs (53%) y Washington D. C. (41 %).
- Entre las mayores ciudades del país, Nueva York redujo los homicidios en 22 %, Los Ángeles en 18 % y Detroit en 16 %, una señal importante por el peso que tienen en las estadísticas nacionales.
- Además de caer los homicidios, disminuyó 23 % la letalidad de los delitos violentos. En otras palabras, una menor proporción de los crímenes graves terminó en muerte.
Entre líneas. Aquí aparece el dato más interesante del informe. La mejora se observa en ciudades administradas por demócratas y republicanos, con estrategias policiales muy distintas. Eso hace difícil atribuir el resultado a una sola política pública.
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Ahora qué. La caída de homicidios es una buena noticia, pero no significa que el problema esté resuelto. Algunos delitos siguen creciendo y varias ciudades continúan registrando aumentos de violencia letal.
- Norfolk encabezó los incrementos con 64%, seguida por San Francisco con 55 %, Dallas con 30 %, Salt Lake City con 20 % y Denver con 6 %.
- Los hurtos en comercios aumentaron 5 %, mientras que la violencia doméstica, las agresiones sexuales y ciertos delitos relacionados con drogas también registraron pequeños repuntes.
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