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La Fed pisa el freno mientras la inflación acelera

La Fed desafía las presiones de Trump y sube tasas ante una inflación persistente impulsada por la energía, la guerra y la IA

Kevin M. Warsh, presidente de la Reserva Federal. Foto: AFP
Isabel Ortiz
17 de septiembre, 2026
La Reserva Federal elevó las tasas de interés por primera vez desde 2023 y reabrió el debate sobre cuánto daño está dispuesta a tolerar para devolver la inflación a su meta del 2%. La decisión llega en un contexto marcado por la guerra con Irán, el auge de la inteligencia artificial y crecientes tensiones con la Casa Blanca. Más que un ajuste monetario, la medida pone a prueba la independencia del banco central.
 
Por qué importa. La decisión de la Fed representa un cambio de rumbo respecto a los recortes aplicados en 2025. Después de más de un año sin avances significativos contra la inflación, los funcionarios concluyeron que los riesgos de actuar tarde son mayores que los de endurecer nuevamente las condiciones financieras.
  • La Fed elevó su tasa de referencia a un rango de 3.75%-4%, con apoyo unánime. La decisión revierte parcialmente los recortes del año pasado y refleja preocupación por una inflación que continúa muy por encima del objetivo oficial.
  • Kevin Warsh llegó a la presidencia de la Fed prometiendo recuperar el control de los precios. Tras advertir en Jackson Hole que aún había "trabajo por hacer", una pausa habría puesto a prueba la credibilidad de esa postura.
  • El movimiento también contradice los deseos de Donald Trump, quien ha reclamado tasas más bajas y llegó a presionar públicamente al banco central para flexibilizar su política monetaria.
Entre líneas. La subida de tasas no responde únicamente a los datos de inflación de agosto. Detrás de la decisión existe una preocupación más amplia sobre factores que podrían mantener elevadas las presiones sobre los precios durante los próximos meses, incluso si algunos indicadores muestran mejoras parciales.
  • La guerra entre Estados Unidos e Irán elevó los precios de la energía. El petróleo Brent superó los USD 100 por barril y el diésel alcanzó niveles récord, encareciendo transporte, logística y producción en múltiples sectores.
  • El auge de la inteligencia artificial también comienza a influir en la discusión monetaria. La expansión de centros de datos y la fuerte demanda de financiamiento han impulsado el crecimiento económico y aumentado la competencia por capital.
  • William Dudley, expresidente de la Fed de Nueva York, sostiene que el principal cambio en el panorama económico es el nuevo choque energético. Para varios analistas, ese factor podría prolongar las presiones inflacionarias.
Punto de fricción. El aumento de tasas revela una tensión creciente entre la independencia de la Reserva Federal y las prioridades políticas de la Casa Blanca. La decisión llega pocas semanas antes de las elecciones de medio mandato y amenaza con reabrir un conflicto que Trump ya tuvo con Jerome Powell.
  • Trump insiste en que Estados Unidos debería tener algunas de las tasas más bajas del mundo. Su equipo llegó a advertir que una subida difícilmente sería bien recibida por el presidente.
  • Roger Ferguson, exvicepresidente de la Fed, argumentó que la institución debía actuar para preservar su credibilidad. JPMorgan y Goldman Sachs coincidieron en que los mercados ya esperaban una respuesta tras las señales enviadas por Warsh.
  • Algunos economistas sostienen que la inflación muestra una desaceleración gradual y cuestionan la necesidad de endurecer la política monetaria ahora. Otros creen que esperar habría debilitado la confianza en el compromiso antiinflacionario de la Fed.
Lo que sigue. La atención de los mercados se concentra ahora en una pregunta: si esta subida es un ajuste puntual o el inicio de un nuevo ciclo restrictivo. Por ahora, los pronósticos de la propia Fed sugieren que el endurecimiento monetario aún no ha terminado.
 

La Fed pisa el freno mientras la inflación acelera

La Fed desafía las presiones de Trump y sube tasas ante una inflación persistente impulsada por la energía, la guerra y la IA

Kevin M. Warsh, presidente de la Reserva Federal. Foto: AFP
Isabel Ortiz
17 de septiembre, 2026
La Reserva Federal elevó las tasas de interés por primera vez desde 2023 y reabrió el debate sobre cuánto daño está dispuesta a tolerar para devolver la inflación a su meta del 2%. La decisión llega en un contexto marcado por la guerra con Irán, el auge de la inteligencia artificial y crecientes tensiones con la Casa Blanca. Más que un ajuste monetario, la medida pone a prueba la independencia del banco central.
 
Por qué importa. La decisión de la Fed representa un cambio de rumbo respecto a los recortes aplicados en 2025. Después de más de un año sin avances significativos contra la inflación, los funcionarios concluyeron que los riesgos de actuar tarde son mayores que los de endurecer nuevamente las condiciones financieras.
  • La Fed elevó su tasa de referencia a un rango de 3.75%-4%, con apoyo unánime. La decisión revierte parcialmente los recortes del año pasado y refleja preocupación por una inflación que continúa muy por encima del objetivo oficial.
  • Kevin Warsh llegó a la presidencia de la Fed prometiendo recuperar el control de los precios. Tras advertir en Jackson Hole que aún había "trabajo por hacer", una pausa habría puesto a prueba la credibilidad de esa postura.
  • El movimiento también contradice los deseos de Donald Trump, quien ha reclamado tasas más bajas y llegó a presionar públicamente al banco central para flexibilizar su política monetaria.
Entre líneas. La subida de tasas no responde únicamente a los datos de inflación de agosto. Detrás de la decisión existe una preocupación más amplia sobre factores que podrían mantener elevadas las presiones sobre los precios durante los próximos meses, incluso si algunos indicadores muestran mejoras parciales.
  • La guerra entre Estados Unidos e Irán elevó los precios de la energía. El petróleo Brent superó los USD 100 por barril y el diésel alcanzó niveles récord, encareciendo transporte, logística y producción en múltiples sectores.
  • El auge de la inteligencia artificial también comienza a influir en la discusión monetaria. La expansión de centros de datos y la fuerte demanda de financiamiento han impulsado el crecimiento económico y aumentado la competencia por capital.
  • William Dudley, expresidente de la Fed de Nueva York, sostiene que el principal cambio en el panorama económico es el nuevo choque energético. Para varios analistas, ese factor podría prolongar las presiones inflacionarias.
Punto de fricción. El aumento de tasas revela una tensión creciente entre la independencia de la Reserva Federal y las prioridades políticas de la Casa Blanca. La decisión llega pocas semanas antes de las elecciones de medio mandato y amenaza con reabrir un conflicto que Trump ya tuvo con Jerome Powell.
  • Trump insiste en que Estados Unidos debería tener algunas de las tasas más bajas del mundo. Su equipo llegó a advertir que una subida difícilmente sería bien recibida por el presidente.
  • Roger Ferguson, exvicepresidente de la Fed, argumentó que la institución debía actuar para preservar su credibilidad. JPMorgan y Goldman Sachs coincidieron en que los mercados ya esperaban una respuesta tras las señales enviadas por Warsh.
  • Algunos economistas sostienen que la inflación muestra una desaceleración gradual y cuestionan la necesidad de endurecer la política monetaria ahora. Otros creen que esperar habría debilitado la confianza en el compromiso antiinflacionario de la Fed.
Lo que sigue. La atención de los mercados se concentra ahora en una pregunta: si esta subida es un ajuste puntual o el inicio de un nuevo ciclo restrictivo. Por ahora, los pronósticos de la propia Fed sugieren que el endurecimiento monetario aún no ha terminado.
 

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