Actualidad
Actualidad
Política
Política
Empresa
Empresa
Opinión
Opinión
Inmobiliaria
Inmobiliaria
Agenda Empresarial
Agenda Empresarial

El ladrillo hondureño no aflojará en 2026

 

 

.
Ximena Fernández
06 de enero, 2026

San Pedro Sula llega a 2026 con nuevas construcciones: la edificación sigue y la cartera empuja torres y comercio. El Banco Central de Honduras registra una inclinación hacia la vivienda y servicios. El reto no es levantar edificios sino sostener créditos, permisos y la ciudad.

Por qué importa. La construcción funciona como un termómetro: si se mueve, aumenta el empleo, el consumo y el crédito. Este año, San Pedro Sula y Tegucigalpa concentran 43.5 % de las obras privadas en proceso, una señal de inversión urbana.

  • El sector aporta el 6.8 % del PIB y fue clave para generar más de 390 000 empleos directos durante el 2024; 83 % fueron asalariados privados. Por esta razón, un paro golpea primero los ingresos.
  • El déficit habitacional ronda 1.6 M de viviendas. En 2025, no construir 15 000 unidades implicó pérdida de empleo y más presión sobre alquileres y suelo.
  • San Pedro Sula suma torres, plazas y restaurantes. Ese crecimiento exige reglas claras, licencias ágiles y respeto a la inversión.

Datos clave. En el tercer trimestre de 2025 se edificaron 509 400 m² en obras privadas techadas, con predominio residencial. El total fue 8.9 % menor que en el trimestre previo, pero comercio y servicios crecieron.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER DE INMOBILIARIA
  • El sector construcción generó 315 900 m² residenciales y 131 400 m² comerciales. El resto se distribuyó entre industria y servicios.
  • El área comercial subió 5.0 %, con 6 200 m² y los espacios de servicios aumentaron 41.6%, con 10 700 m².
  • En vivienda se construyeron 273 300 m²,  con proyectos en San Pedro Sula, Danlí, Juticalpa y Siguatepeque. Los apartamentos sumaron 42 600 m², clave para el aumento de las obras verticales.

Punto de fricción. La continuidad no es automática: la inversión se decide según tasas, crédito, remesas y velocidad de permisos. En San Pedro Sula, la alcaldía reportó 10 permisos para edificios verticales en 2025, pero la ciudad debe sostener este salto.

  • Alejandro Puerto, directivo del Cich, indicó que el ritmo dependerá del comportamiento de la economía. Remesas y crédito bancario son el semáforo para torres y plazas.
  • Osmin Bautista, experto en desarrollo urbano, señaló que  los servicios deben acompañar el crecimiento. Energía, agua, desechos, alcantarillado y movilidad definen si hay valor o congestión.
  • También pesa la falta de empleo: más de 150 000 trabajadores siguen en informalidad, con impacto en productividad y recaudación.

Lo que sigue. En 2026 la cartera apuesta por más verticalidad y comercio, con proyectos iniciados en 2024-2025. Una torre suele tomar dos años entre permisos y obra; este año pone a prueba la confianza privada.

  • Una torre comercial puede costar de 400 a 800 M de lempiras; una habitacional, de 400 a 500 M. Sin seguridad jurídica, la inversión se aplaza.
  • Samuel Rodríguez, experto en energía: “Habrá que ampliar subestaciones y construir nuevos circuitos”. La demanda futura requiere capacidad instalada.
  • En 2026 se verá si el crédito y las remesas sostienen la demanda y el pipeline avanza. Si los permisos se entrampan o los servicios fallan, la verticalidad se encarece.
SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER DE INMOBILIARIA

El ladrillo hondureño no aflojará en 2026

 

 

.
Ximena Fernández
06 de enero, 2026

San Pedro Sula llega a 2026 con nuevas construcciones: la edificación sigue y la cartera empuja torres y comercio. El Banco Central de Honduras registra una inclinación hacia la vivienda y servicios. El reto no es levantar edificios sino sostener créditos, permisos y la ciudad.

Por qué importa. La construcción funciona como un termómetro: si se mueve, aumenta el empleo, el consumo y el crédito. Este año, San Pedro Sula y Tegucigalpa concentran 43.5 % de las obras privadas en proceso, una señal de inversión urbana.

  • El sector aporta el 6.8 % del PIB y fue clave para generar más de 390 000 empleos directos durante el 2024; 83 % fueron asalariados privados. Por esta razón, un paro golpea primero los ingresos.
  • El déficit habitacional ronda 1.6 M de viviendas. En 2025, no construir 15 000 unidades implicó pérdida de empleo y más presión sobre alquileres y suelo.
  • San Pedro Sula suma torres, plazas y restaurantes. Ese crecimiento exige reglas claras, licencias ágiles y respeto a la inversión.

Datos clave. En el tercer trimestre de 2025 se edificaron 509 400 m² en obras privadas techadas, con predominio residencial. El total fue 8.9 % menor que en el trimestre previo, pero comercio y servicios crecieron.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER DE INMOBILIARIA
  • El sector construcción generó 315 900 m² residenciales y 131 400 m² comerciales. El resto se distribuyó entre industria y servicios.
  • El área comercial subió 5.0 %, con 6 200 m² y los espacios de servicios aumentaron 41.6%, con 10 700 m².
  • En vivienda se construyeron 273 300 m²,  con proyectos en San Pedro Sula, Danlí, Juticalpa y Siguatepeque. Los apartamentos sumaron 42 600 m², clave para el aumento de las obras verticales.

Punto de fricción. La continuidad no es automática: la inversión se decide según tasas, crédito, remesas y velocidad de permisos. En San Pedro Sula, la alcaldía reportó 10 permisos para edificios verticales en 2025, pero la ciudad debe sostener este salto.

  • Alejandro Puerto, directivo del Cich, indicó que el ritmo dependerá del comportamiento de la economía. Remesas y crédito bancario son el semáforo para torres y plazas.
  • Osmin Bautista, experto en desarrollo urbano, señaló que  los servicios deben acompañar el crecimiento. Energía, agua, desechos, alcantarillado y movilidad definen si hay valor o congestión.
  • También pesa la falta de empleo: más de 150 000 trabajadores siguen en informalidad, con impacto en productividad y recaudación.

Lo que sigue. En 2026 la cartera apuesta por más verticalidad y comercio, con proyectos iniciados en 2024-2025. Una torre suele tomar dos años entre permisos y obra; este año pone a prueba la confianza privada.

  • Una torre comercial puede costar de 400 a 800 M de lempiras; una habitacional, de 400 a 500 M. Sin seguridad jurídica, la inversión se aplaza.
  • Samuel Rodríguez, experto en energía: “Habrá que ampliar subestaciones y construir nuevos circuitos”. La demanda futura requiere capacidad instalada.
  • En 2026 se verá si el crédito y las remesas sostienen la demanda y el pipeline avanza. Si los permisos se entrampan o los servicios fallan, la verticalidad se encarece.

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?