Latinoamérica amplió su cobertura móvil durante la última década. El informe The Mobile Economy Latin America 2026 de la Global System for Mobile Communications Association (GSMA) midió cuánto valor económico genera esa conectividad cuando entra en la operación de empresas, gobiernos y sectores productivos.
En 2025, las tecnologías y servicios móviles aportaron USD 600 000M a la economía regional, equivalentes al 8.6 % del PIB, según el documento. Además, generaron cerca de 3M de empleos y USD 50 000M en ingresos públicos.
El dato muestra el peso que ya tiene la conectividad en la economía latinoamericana, y marca una diferencia respecto de la discusión tradicional del sector: el valor ya no se mide únicamente por cuántas personas tienen cobertura, sino por cuántas usan la red para pagar, vender, producir, automatizar procesos o gestionar información.
La brecha que queda es de uso
A inicios de 2024, el 63 % de la población latinoamericana estaba conectada a internet móvil. La brecha de cobertura era del 5 %, según GSMA.
El rezago más grande está en el uso. Un 32 % de la población vive dentro de la huella de cobertura, pero no utiliza internet móvil. Esa brecha responde a barreras como asequibilidad de dispositivos, falta de habilidades digitales y desigualdad socioeconómica.
Para la economía regional, eso significa que la red ya está disponible para más personas que las que la utilizan. La región volvió a crecer cerca de su tendencia prepandémica, alrededor de un 2.4 % anual, por debajo del crecimiento global. GSMA identifica problemas persistentes: baja productividad, informalidad, presiones y dependencia de materias primas.
El valor económico viene de la productividad
Los mayores beneficios económicos de las tecnologías móviles en 2025 provinieron de incrementos de productividad, con USD 450 000M. La contribución directa del ecosistema móvil fue de USD 120 000M: la mayor parte del valor generado está fuera del sector telecom en sí.
La conectividad permite que empresas cobren de forma digital, registren transacciones, atiendan clientes con herramientas automatizadas, monitoreen activos, administren inventarios y usen datos para tomar decisiones operativas.
La mitad de las conexiones móviles regionales serán 5G para 2030. Brasil lideraría la adopción, con el 74 % de sus conexiones bajo esa tecnología; México alcanzaría un 54 % y Chile el 60 %.
Sin embargo, el informe advierte que el impacto económico de 5G no saldrá solo del despliegue de red. La región necesitará infraestructura, habilidades digitales, capacidad de innovación e incorporación de tecnologías avanzadas dentro de los procesos productivos.
Entre 2025 y 2030, servicios y manufactura representarían más de la mitad del impacto económico incremental atribuido a las tecnologías móviles.
El informe cierra con una reflexión: para sostener inversión, Latinoamérica necesita políticas de espectro con condiciones razonables, reglas previsibles, trámites más simples para desplegar infraestructura y estrategias de ciberseguridad.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: