Guatemala corre contra el tiempo para evitar apagones
La demanda crece, pero generación y transmisión se rezagan. Sin energía peligran inversión, industrialización y empleo, advierte el sector industrial.
Guatemala tiene cada vez menos margen para atender una demanda de electricidad que crece de forma acelerada.
- La generación local se quedó rezagada, el país depende de importaciones y la red de transmisión comienza a congestionarse. El panorama puede complicarse en los próximos años si las inversiones necesarias no entran a tiempo.
Qué destacar. Ese fue el diagnóstico presentado por Jorge Álvarez, gerente general del Administrador del Mercado Mayorista (AMM), durante el XXI Congreso Industrial, organizado por la Cámara de Industria de Guatemala (CIG). Álvarez advirtió que el sistema ha llegado por momentos a utilizar toda la energía disponible.
- Una de las cifras de su presentación dimensiona la presión. Entre enero y julio de 2026, la demanda del Sistema Nacional Interconectado alcanzó 9057 gigavatios hora (GWh), mientras la generación fue de 8319 GWh. La diferencia fue cubierta con importaciones de electricidad.
- Son 738 GWh de diferencia, alrededor del 8 % de la demanda de esos siete meses. Álvarez explicó que desde 2020 la demanda comenzó a superar la generación nacional. Guatemala pasó así de disponer de excedentes a depender principalmente de México y, en menor medida, de Centroamérica para completar su abastecimiento.
- La aparente abundancia tampoco debe confundir. El país dispone de 4099 megavatios de capacidad instalada efectiva, pero Álvarez explicó que eso no significa que toda pueda utilizarse simultáneamente. La producción depende de cada tecnología, del clima y de la hora.
Datos clave. El problema se gestó durante varios años. Según Álvarez, alrededor de 2015 ocurrió la última incorporación importante de plantas en cantidad suficiente para acompañar la demanda. Entre 2020 y 2024 no se agregó nueva generación, mientras el consumo siguió creciendo.
- Ahora están entrando principalmente plantas solares. Álvarez reportó cerca de 700 MW de capacidad solar y un aumento de un 121 % durante el último año. Sin embargo, buena parte está concentrada en una misma zona, mientras la infraestructura para transportar esa electricidad no ha crecido al mismo ritmo.
- La presentación del AMM apunta precisamente a una “necesidad urgente de ampliar el sistema de transmisión”. Álvarez advirtió que las siguientes plantas podrían causar mayor congestión. Incluso podría existir energía solar disponible que no pueda ser incorporada por falta de capacidad para transportarla.
- A la presión se suma un crecimiento del consumo muy superior al proyectado. El AMM trabajó con un escenario conservador de 3.9 % anual, pero Álvarez aseguró que este año la demanda ronda un crecimiento de un 10 %.
En el radar. Además, los caudales hidroeléctricos han estado entre un 30 % y un 35 % por debajo de años anteriores. Si el embalse de la Hidroeléctrica Chixoy no logra recuperarse este año, habrá menos respaldo para enfrentar la siguiente época seca.
- El período especialmente delicado está entre 2026 y 2030 o 2031, antes de la incorporación plena de las nuevas inversiones adjudicadas. Álvarez aclaró que todavía no se ha llegado a aplicar cortes programados, aunque reconoció que es un riesgo que el sector observa.
- Las otras voces reforzaron esa preocupación. Alfonso González, presidente de AGER, sostuvo que deben acelerarse los proyectos adjudicados y comenzar a pensar en una nueva licitación. Luis Ortiz, presidente de la CNEE, identificó permisos, licencias municipales y derechos de vía como obstáculos capaces de retrasar nueva generación y transmisión.
- Rudolf Jacobs, directivo de la CIG, coincidió en el punto de fondo: la creciente demanda refleja mayor actividad económica, pero generación y transmisión quedaron atrás. Sin electricidad suficiente, advirtió, también se comprometen nuevas inversiones, industrialización y empleo.
En conclusión. El mensaje del AMM es una carrera contra el tiempo: la demanda sigue creciendo, mientras las soluciones requieren inversiones y años para concretarse.
Foto de Claudio Schwarz en Unsplash
Guatemala corre contra el tiempo para evitar apagones
La demanda crece, pero generación y transmisión se rezagan. Sin energía peligran inversión, industrialización y empleo, advierte el sector industrial.
Guatemala tiene cada vez menos margen para atender una demanda de electricidad que crece de forma acelerada.
- La generación local se quedó rezagada, el país depende de importaciones y la red de transmisión comienza a congestionarse. El panorama puede complicarse en los próximos años si las inversiones necesarias no entran a tiempo.
Qué destacar. Ese fue el diagnóstico presentado por Jorge Álvarez, gerente general del Administrador del Mercado Mayorista (AMM), durante el XXI Congreso Industrial, organizado por la Cámara de Industria de Guatemala (CIG). Álvarez advirtió que el sistema ha llegado por momentos a utilizar toda la energía disponible.
- Una de las cifras de su presentación dimensiona la presión. Entre enero y julio de 2026, la demanda del Sistema Nacional Interconectado alcanzó 9057 gigavatios hora (GWh), mientras la generación fue de 8319 GWh. La diferencia fue cubierta con importaciones de electricidad.
- Son 738 GWh de diferencia, alrededor del 8 % de la demanda de esos siete meses. Álvarez explicó que desde 2020 la demanda comenzó a superar la generación nacional. Guatemala pasó así de disponer de excedentes a depender principalmente de México y, en menor medida, de Centroamérica para completar su abastecimiento.
- La aparente abundancia tampoco debe confundir. El país dispone de 4099 megavatios de capacidad instalada efectiva, pero Álvarez explicó que eso no significa que toda pueda utilizarse simultáneamente. La producción depende de cada tecnología, del clima y de la hora.
Datos clave. El problema se gestó durante varios años. Según Álvarez, alrededor de 2015 ocurrió la última incorporación importante de plantas en cantidad suficiente para acompañar la demanda. Entre 2020 y 2024 no se agregó nueva generación, mientras el consumo siguió creciendo.
- Ahora están entrando principalmente plantas solares. Álvarez reportó cerca de 700 MW de capacidad solar y un aumento de un 121 % durante el último año. Sin embargo, buena parte está concentrada en una misma zona, mientras la infraestructura para transportar esa electricidad no ha crecido al mismo ritmo.
- La presentación del AMM apunta precisamente a una “necesidad urgente de ampliar el sistema de transmisión”. Álvarez advirtió que las siguientes plantas podrían causar mayor congestión. Incluso podría existir energía solar disponible que no pueda ser incorporada por falta de capacidad para transportarla.
- A la presión se suma un crecimiento del consumo muy superior al proyectado. El AMM trabajó con un escenario conservador de 3.9 % anual, pero Álvarez aseguró que este año la demanda ronda un crecimiento de un 10 %.
En el radar. Además, los caudales hidroeléctricos han estado entre un 30 % y un 35 % por debajo de años anteriores. Si el embalse de la Hidroeléctrica Chixoy no logra recuperarse este año, habrá menos respaldo para enfrentar la siguiente época seca.
- El período especialmente delicado está entre 2026 y 2030 o 2031, antes de la incorporación plena de las nuevas inversiones adjudicadas. Álvarez aclaró que todavía no se ha llegado a aplicar cortes programados, aunque reconoció que es un riesgo que el sector observa.
- Las otras voces reforzaron esa preocupación. Alfonso González, presidente de AGER, sostuvo que deben acelerarse los proyectos adjudicados y comenzar a pensar en una nueva licitación. Luis Ortiz, presidente de la CNEE, identificó permisos, licencias municipales y derechos de vía como obstáculos capaces de retrasar nueva generación y transmisión.
- Rudolf Jacobs, directivo de la CIG, coincidió en el punto de fondo: la creciente demanda refleja mayor actividad económica, pero generación y transmisión quedaron atrás. Sin electricidad suficiente, advirtió, también se comprometen nuevas inversiones, industrialización y empleo.
En conclusión. El mensaje del AMM es una carrera contra el tiempo: la demanda sigue creciendo, mientras las soluciones requieren inversiones y años para concretarse.
Foto de Claudio Schwarz en Unsplash
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: