El Fondo para la Preinversión de Proyectos de Infraestructura (FIP) busca ser aliado de la DIPP. No se trata de financiar construcción, sino el paso previo, porque el retraso en las obras viales empieza antes de colocar el asfalto: faltan estudios de preinversión.
El FIP parte de una idea menos visible, pero vital para una licitación: sin estudios no hay expediente sólido. Con el objetivo de acelerar infraestructura prioritaria, se cuenta con USD 7M que, durante tres años, pueden utilizarse para preparar expedientes junto a la DIPP.
La apuesta es financiar estudios previos que hoy frenan ejecución. Cecilia Pivaral, directora del FIP, lo resume así: planos sin estudios no equivalen a construcción.
La meta es recortar el tiempo muerto entre la idea, la estructuración y la entrega final del proyecto para que se concreten las propuestas: “No es ser igual a Suiza o EE. UU. Es competir con nuestros vecinos”, comentó José Miguel Torrebiarte, presidente de FUNDESA, durante el reciente República Summit Infraestructura.
Proyectos
El mapa está trazado: son 284 km que agrupan anillos, corredores y libramientos ubicados en el departamento de Guatemala y Sacatepéquez, según la Municipalidad de Guatemala. Dentro de ese rompecabezas, la Vía Exprés es pieza central.
La Vía Exprés aparece bajo la jurisdicción de la DIPP y como prioridad para el FIP. El trazado uniría el km 23 de la CA-01 Oriente con el km 10 de la ruta al Atlántico. “La actualización es clave para adaptar el producto final a la demanda actual”, señala Pivaral, al recordar que los estudios originales datan de 2017.
La lectura incómoda que asoma es que, a pesar de los esfuerzos por cubrir la preinversión, el Estado atrasa con normativa y discrecionalidad en la priorización.
Oportunidades
El Fondo no se limita a un proyecto. Durante el Summit, Torrebiarte habló de 15 priorizados con el potencial —a partir de nueva infraestructura— de crear 455 000 nuevos empleos.
Los proyectos generan, en promedio, 82 empleos por cada millón de dólares invertido, una cifra que coincide con la revelada por el presidente de FUNDESA. Algunos de los proyectos incluidos son las ampliaciones en la CA-02 y CA-09, la construcción del Puente Belice II, la conexión CENMA–Petapa y la Radial 6 del Plan KOICA.
Otro caso es el Puente El Frutal, cuyos estudios registran un avance de entre 45 % y 50 %, según Pivaral. En esa fase, el FIP podría contribuir a completar el expediente.
Acciones clave
La oportunidad de acelerar proyectos viales prioritarios ya tiene financiamiento y proyectos sobre la mesa. Lo que todavía no tiene es una DIPP plenamente operativa, con reglamento aprobado y capacidad para evaluar la red existente y fijar prioridades.
Torrebiarte reafirmó la meta de generar 250 000 empleos anuales. Pero esto exige una red logística que actualmente no se tiene en Guatemala.
El inicio es financiar proyectos como la Vía Exprés. El propósito del FIP es ser una bolsa rotativa para financiar más estudios que sean un escalón para la meta final.
Si el FIP acelera estudios y la DIPP ejecuta, la movilidad deja de ser un problema de tránsito y se convierte en plataforma para inversión, exportaciones y empleo.
El Fondo para la Preinversión de Proyectos de Infraestructura (FIP) busca ser aliado de la DIPP. No se trata de financiar construcción, sino el paso previo, porque el retraso en las obras viales empieza antes de colocar el asfalto: faltan estudios de preinversión.
El FIP parte de una idea menos visible, pero vital para una licitación: sin estudios no hay expediente sólido. Con el objetivo de acelerar infraestructura prioritaria, se cuenta con USD 7M que, durante tres años, pueden utilizarse para preparar expedientes junto a la DIPP.
La apuesta es financiar estudios previos que hoy frenan ejecución. Cecilia Pivaral, directora del FIP, lo resume así: planos sin estudios no equivalen a construcción.
La meta es recortar el tiempo muerto entre la idea, la estructuración y la entrega final del proyecto para que se concreten las propuestas: “No es ser igual a Suiza o EE. UU. Es competir con nuestros vecinos”, comentó José Miguel Torrebiarte, presidente de FUNDESA, durante el reciente República Summit Infraestructura.
Proyectos
El mapa está trazado: son 284 km que agrupan anillos, corredores y libramientos ubicados en el departamento de Guatemala y Sacatepéquez, según la Municipalidad de Guatemala. Dentro de ese rompecabezas, la Vía Exprés es pieza central.
La Vía Exprés aparece bajo la jurisdicción de la DIPP y como prioridad para el FIP. El trazado uniría el km 23 de la CA-01 Oriente con el km 10 de la ruta al Atlántico. “La actualización es clave para adaptar el producto final a la demanda actual”, señala Pivaral, al recordar que los estudios originales datan de 2017.
La lectura incómoda que asoma es que, a pesar de los esfuerzos por cubrir la preinversión, el Estado atrasa con normativa y discrecionalidad en la priorización.
Oportunidades
El Fondo no se limita a un proyecto. Durante el Summit, Torrebiarte habló de 15 priorizados con el potencial —a partir de nueva infraestructura— de crear 455 000 nuevos empleos.
Los proyectos generan, en promedio, 82 empleos por cada millón de dólares invertido, una cifra que coincide con la revelada por el presidente de FUNDESA. Algunos de los proyectos incluidos son las ampliaciones en la CA-02 y CA-09, la construcción del Puente Belice II, la conexión CENMA–Petapa y la Radial 6 del Plan KOICA.
Otro caso es el Puente El Frutal, cuyos estudios registran un avance de entre 45 % y 50 %, según Pivaral. En esa fase, el FIP podría contribuir a completar el expediente.
Acciones clave
La oportunidad de acelerar proyectos viales prioritarios ya tiene financiamiento y proyectos sobre la mesa. Lo que todavía no tiene es una DIPP plenamente operativa, con reglamento aprobado y capacidad para evaluar la red existente y fijar prioridades.
Torrebiarte reafirmó la meta de generar 250 000 empleos anuales. Pero esto exige una red logística que actualmente no se tiene en Guatemala.
El inicio es financiar proyectos como la Vía Exprés. El propósito del FIP es ser una bolsa rotativa para financiar más estudios que sean un escalón para la meta final.
Si el FIP acelera estudios y la DIPP ejecuta, la movilidad deja de ser un problema de tránsito y se convierte en plataforma para inversión, exportaciones y empleo.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: