Desechos que cuestan: la oportunidad de la economía circular
La economía circular abre una oportunidad para reducir pérdidas, aprovechar mejor los recursos y conservar más valor en las empresas.
Por cada €3 que genera la economía mundial, €1 se pierde por no implementar la economía circular. El Circularity Gap Report 2026, elaborado por Circle Economy y Deloitte, estima esa pérdida evitable en €25.4B al año, equivalente al 30.8 % de un PIB global de €82.6B.
Para una empresa, desechar algo que todavía puede producir valor significa perder parte de una inversión ya realizada. Y las pérdidas inician desde la producción hasta el momento en que un producto se desecha.
La mayor pérdida ocurre al final de la vida útil de un producto: €10B al año. Por otro lado, las pérdidas energéticas suman otros €8.7B. Otros €5.2B corresponden al deterioro de activos de larga duración.
Además, solo durante la fabricación se pierden €904 200M en materiales que no llegan a convertirse en productos. Y en alimentos, otros €650 700M cuando comida apta para consumo no logran aprovecharse.
La pérdida empieza antes de la basura
Las pérdidas se distribuyen durante toda la cadena de producción. €5.3B se pierden durante las primeras etapas de la cadena, €10.1B mientras los activos están en uso y otros €10B después de salir de servicio.
Estas pérdidas se deben a diferentes factores. Según el informe, los gastos innecesarios salen del manejo ineficiente de productos y materiales, al retiro anticipado de activos, el deterioro y costos ambientales.
El reporte plantea la economía circular como una forma de evitar que parte de ese valor se pierda. Prolongar el uso de productos y activos podría servir para dar más tiempo a la inversión realizada en un inicio.
No obstante, aunque el reciclaje recupera una fracción, no necesariamente capta todo el valor que tenía el producto.
Para las empresas, reducir esas pérdidas puede traducirse en menores gastos de materiales, energía y tratamiento de residuos. Además de un mejor uso de los recursos con mejoras en productividad y competitividad.
Dónde está la oportunidad
El reporte advierte que los €25.4B no representan un ahorro que pueda recuperarse de forma automática. La estimación calcula cuánto valor podría conservarse si se reducen pérdidas y se extiende el empleo de recursos y activos bajo condiciones favorables.
Para las empresas, el punto de partida es identificar costos que pueden quedar repartidos entre la producción, el consumo de energía y el desgaste de sus activos. Detectarlos permite evaluar con mayor precisión cuándo conviene reparar, mantener, renovar o reemplazar.
Ese análisis puede convertir pérdidas poco visibles en decisiones concretas sobre costos e inversión. Una empresa que conoce dónde pierde materiales, energía o vida útil también puede identificar dónde tiene margen para recuperar valor.
Desechos que cuestan: la oportunidad de la economía circular
La economía circular abre una oportunidad para reducir pérdidas, aprovechar mejor los recursos y conservar más valor en las empresas.
Por cada €3 que genera la economía mundial, €1 se pierde por no implementar la economía circular. El Circularity Gap Report 2026, elaborado por Circle Economy y Deloitte, estima esa pérdida evitable en €25.4B al año, equivalente al 30.8 % de un PIB global de €82.6B.
Para una empresa, desechar algo que todavía puede producir valor significa perder parte de una inversión ya realizada. Y las pérdidas inician desde la producción hasta el momento en que un producto se desecha.
La mayor pérdida ocurre al final de la vida útil de un producto: €10B al año. Por otro lado, las pérdidas energéticas suman otros €8.7B. Otros €5.2B corresponden al deterioro de activos de larga duración.
Además, solo durante la fabricación se pierden €904 200M en materiales que no llegan a convertirse en productos. Y en alimentos, otros €650 700M cuando comida apta para consumo no logran aprovecharse.
La pérdida empieza antes de la basura
Las pérdidas se distribuyen durante toda la cadena de producción. €5.3B se pierden durante las primeras etapas de la cadena, €10.1B mientras los activos están en uso y otros €10B después de salir de servicio.
Estas pérdidas se deben a diferentes factores. Según el informe, los gastos innecesarios salen del manejo ineficiente de productos y materiales, al retiro anticipado de activos, el deterioro y costos ambientales.
El reporte plantea la economía circular como una forma de evitar que parte de ese valor se pierda. Prolongar el uso de productos y activos podría servir para dar más tiempo a la inversión realizada en un inicio.
No obstante, aunque el reciclaje recupera una fracción, no necesariamente capta todo el valor que tenía el producto.
Para las empresas, reducir esas pérdidas puede traducirse en menores gastos de materiales, energía y tratamiento de residuos. Además de un mejor uso de los recursos con mejoras en productividad y competitividad.
Dónde está la oportunidad
El reporte advierte que los €25.4B no representan un ahorro que pueda recuperarse de forma automática. La estimación calcula cuánto valor podría conservarse si se reducen pérdidas y se extiende el empleo de recursos y activos bajo condiciones favorables.
Para las empresas, el punto de partida es identificar costos que pueden quedar repartidos entre la producción, el consumo de energía y el desgaste de sus activos. Detectarlos permite evaluar con mayor precisión cuándo conviene reparar, mantener, renovar o reemplazar.
Ese análisis puede convertir pérdidas poco visibles en decisiones concretas sobre costos e inversión. Una empresa que conoce dónde pierde materiales, energía o vida útil también puede identificar dónde tiene margen para recuperar valor.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: