Se mire por donde se mire
En 30 años, el Presupuesto se ha multiplicado casi 25 veces; creciendo desde 2024 a una velocidad mayor a los promedios de los 7 gobiernos anteriores.
Cuando se quiere analizar objetivamente qué significan Q192,000 millones para los guatemaltecos, incluso se vuelve complicado ingresar el número en la calculadora. Por tal razón, creo que es importante poder dimensionar esta cifra respecto de algunos indicadores que son más fáciles de digerir y que permiten hacer una comparación histórica sobre el presupuesto de egresos del Estado.
Viendo números planos y llanos, desde la firma de los Acuerdos de Paz en 1996, el presupuesto se ha incrementado en 24.5 veces, o lo que equivale a un ritmo de crecimiento del 10.5% anual en términos nominales. Ahora bien, esta realidad está compuesta por un período de 26 años (entre 1996 y 2023) en el que el presupuesto creció al 10.0% anual, y un período de 4 años (entre 2024 y 2027) en el que se espera que el presupuesto crezca al 14.4% anual.
No obstante, al ver estos números aislados, poco se puede decir sobre su impacto sobre la economía o sobre la población. Empecemos por un cálculo muy sencillo, ¿cuál es la relación del presupuesto con el PIB? En 1996, el Presupuesto de Egresos representaba el 9.8% del PIB, y durante 25 años el promedio se mantuvo en 13.4% del PIB. Sorpresivamente, en ocasión de la pandemia, en 2020 los egresos representaron el 15.6% del PIB, cifra que rápidamente regresó al promedio histórico en los años posteriores. ¿Qué cambia para 2027? El presupuesto, en caso de ser aprobado, llegará a representar el 17.6% del PIB.
¿Y si tomamos en cuenta la población? Un argumento válido para demandar un mayor presupuesto es que la población ha crecido a lo largo del tiempo. Pues bien, mientras que la población ha crecido a un ritmo anual de 1.9% en los últimos 30 años, el presupuesto crece 5.7 veces más rápido. Para referencia, en 1996 el presupuesto era poco más de Q820 por habitante, mientras que para 2027 se espera que sea casi Q10,400 por habitante.
Finalmente, cualquier análisis económico serio debería ajustar estas cifras por la pérdida de poder adquisitivo de la moneda, para ver si en términos reales hay algún tipo de crecimiento significativo. Descontando el efecto de la inflación, el presupuesto real per cápita ha crecido 158.7% en 30 años, a una tasa de 2.07% anual entre 1996 y 2023, pero a una tasa de 9.85% entre 2024 y 2027.
Y si esta última cifra la comparamos respecto de los gobiernos anteriores, para el 2027 tendremos un presupuesto per cápita, en términos reales, que es 45.6% más grande que el que se tenía en el último año del gobierno anterior. Para referencia, si tomamos el último año de
cada Gobierno y lo comparamos respecto del último año del Gobierno anterior, el presupuesto per cápita, en términos reales, tuvo los siguientes incrementos:
· +3.66%: último año de FRG respecto del último año de PAN
· –4.15%: último año de GANA respecto del último año de FRG
· +8.80%: último año de UNE respecto del último año de GANA
· –8.89%: último año de PP respecto del último año de UNE
· +7.24%: último año de FCN respecto del último año de PP
· +7.86%: último año de VAMOS respecto del último año de FCN
· +45.62%: último año de SEMILLA respecto del último año de VAMOS
Hacer este tipo de análisis brinda herramientas a la población para poder comprender mejor si la solicitud del Ejecutivo es razonable respecto de la realidad que los guatemaltecos vivimos día a día. Para citar un ejemplo más: para finales del año 2026, probablemente se registren alrededor de 1.5 millones de contribuyentes efectivos reportados por SAT (al mes de julio, la cifra es de 1.3 millones), sobre los cuales recaerá una deuda que superará los Q320,000 millones de acuerdo al presupuesto 2027. Puesto en términos relativos, eso significará más de Q202,000 por habitante; un monto que se ha duplicado en 20 años (en 2006, esta cifra era alrededor de Q99,800 por habitante).
Se mire por donde se mire, el presupuesto para 2027 desborda las expectativas de un Gobierno austero, eficiente y pertinente en la asignación de recursos. Y si se compara respecto de resultados en la calidad de vida de los ciudadanos, dudo mucho que la velocidad a la que nos desarrollamos tenga relación alguna con la velocidad a la que se gastan los fondos públicos.
Se mire por donde se mire
En 30 años, el Presupuesto se ha multiplicado casi 25 veces; creciendo desde 2024 a una velocidad mayor a los promedios de los 7 gobiernos anteriores.
Cuando se quiere analizar objetivamente qué significan Q192,000 millones para los guatemaltecos, incluso se vuelve complicado ingresar el número en la calculadora. Por tal razón, creo que es importante poder dimensionar esta cifra respecto de algunos indicadores que son más fáciles de digerir y que permiten hacer una comparación histórica sobre el presupuesto de egresos del Estado.
Viendo números planos y llanos, desde la firma de los Acuerdos de Paz en 1996, el presupuesto se ha incrementado en 24.5 veces, o lo que equivale a un ritmo de crecimiento del 10.5% anual en términos nominales. Ahora bien, esta realidad está compuesta por un período de 26 años (entre 1996 y 2023) en el que el presupuesto creció al 10.0% anual, y un período de 4 años (entre 2024 y 2027) en el que se espera que el presupuesto crezca al 14.4% anual.
No obstante, al ver estos números aislados, poco se puede decir sobre su impacto sobre la economía o sobre la población. Empecemos por un cálculo muy sencillo, ¿cuál es la relación del presupuesto con el PIB? En 1996, el Presupuesto de Egresos representaba el 9.8% del PIB, y durante 25 años el promedio se mantuvo en 13.4% del PIB. Sorpresivamente, en ocasión de la pandemia, en 2020 los egresos representaron el 15.6% del PIB, cifra que rápidamente regresó al promedio histórico en los años posteriores. ¿Qué cambia para 2027? El presupuesto, en caso de ser aprobado, llegará a representar el 17.6% del PIB.
¿Y si tomamos en cuenta la población? Un argumento válido para demandar un mayor presupuesto es que la población ha crecido a lo largo del tiempo. Pues bien, mientras que la población ha crecido a un ritmo anual de 1.9% en los últimos 30 años, el presupuesto crece 5.7 veces más rápido. Para referencia, en 1996 el presupuesto era poco más de Q820 por habitante, mientras que para 2027 se espera que sea casi Q10,400 por habitante.
Finalmente, cualquier análisis económico serio debería ajustar estas cifras por la pérdida de poder adquisitivo de la moneda, para ver si en términos reales hay algún tipo de crecimiento significativo. Descontando el efecto de la inflación, el presupuesto real per cápita ha crecido 158.7% en 30 años, a una tasa de 2.07% anual entre 1996 y 2023, pero a una tasa de 9.85% entre 2024 y 2027.
Y si esta última cifra la comparamos respecto de los gobiernos anteriores, para el 2027 tendremos un presupuesto per cápita, en términos reales, que es 45.6% más grande que el que se tenía en el último año del gobierno anterior. Para referencia, si tomamos el último año de
cada Gobierno y lo comparamos respecto del último año del Gobierno anterior, el presupuesto per cápita, en términos reales, tuvo los siguientes incrementos:
· +3.66%: último año de FRG respecto del último año de PAN
· –4.15%: último año de GANA respecto del último año de FRG
· +8.80%: último año de UNE respecto del último año de GANA
· –8.89%: último año de PP respecto del último año de UNE
· +7.24%: último año de FCN respecto del último año de PP
· +7.86%: último año de VAMOS respecto del último año de FCN
· +45.62%: último año de SEMILLA respecto del último año de VAMOS
Hacer este tipo de análisis brinda herramientas a la población para poder comprender mejor si la solicitud del Ejecutivo es razonable respecto de la realidad que los guatemaltecos vivimos día a día. Para citar un ejemplo más: para finales del año 2026, probablemente se registren alrededor de 1.5 millones de contribuyentes efectivos reportados por SAT (al mes de julio, la cifra es de 1.3 millones), sobre los cuales recaerá una deuda que superará los Q320,000 millones de acuerdo al presupuesto 2027. Puesto en términos relativos, eso significará más de Q202,000 por habitante; un monto que se ha duplicado en 20 años (en 2006, esta cifra era alrededor de Q99,800 por habitante).
Se mire por donde se mire, el presupuesto para 2027 desborda las expectativas de un Gobierno austero, eficiente y pertinente en la asignación de recursos. Y si se compara respecto de resultados en la calidad de vida de los ciudadanos, dudo mucho que la velocidad a la que nos desarrollamos tenga relación alguna con la velocidad a la que se gastan los fondos públicos.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: