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El nica se quitó la máscara

Warren Orbaugh |
27 de julio, 2026

El tirano nica se quitó la máscara. Ya sabemos que los socialistas son deshonestos y actúan de mala fe. Tienen por costumbre fingir que los hechos son y serán distintos de como en realidad son. Les gusta pretender que están de lado de lo justo, de lo correcto, de lo moral, cuando en realidad es todo lo contrario.

Siempre acusan a sus oponentes de corruptos y causantes de los desastres que ellos mismos causan. Tan sólo ahora, el bribón de Petro acaba de culpar a Abelardo de la Espriella de ser causante del aumento arancelario estadounidense al 12.5%. El majadero pretende distorsionar la realidad y dar por hecho que todos le creeremos. Supone que no hemos advertido que Abelardo de la Espriella aún no ha llegado al poder. El león juzga por su condición.

Pues ahora que el gobierno republicano ha develado que las elecciones en Venezuela y en Estados Unidos en el 2020, han sido fraudulentas, que los socialistas, llámense demócratas o socialistas del siglo XXI, se las robaron modificando los resultados para aparentar haber sido los electos, que han hecho cuanta trampa uno pueda imaginar para afianzarse al poder, fingiendo respetar el sufragio del pueblo, simulando ser defensores de la democracia, mostrándose como los seres más corruptos y bribones que hay sobre el planeta, uno de estos socialistas ha decidido que ya es tiempo de dejar de aparentar. Daniel Ortega, el tirano nicaragüense anunció recientemente que en Nicaragua ya no habrá más elecciones para que la oposición no intente regresar al poder. Si ya todo el mundo sabe cómo se comportan los socialistas, ¿para qué disfrazar las cosas?

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En un raro momento de aparente honestidad, el senil tirano ha confesado que trabajará con la asamblea nacional (todos simpatizantes de la dictadura), y con las organizaciones correspondientes para hacer las “leyes” que impidan que tome el poder la oposición, a quien llama, como típico socialista, «vendepatrias y golpistas».

Pero, aunque intente esconder su esencia, ‘su deshonestidad’ exuda a través de cuanto dice y hace. Quiere simular que todo se hará en un clima de legalidad. Llama ‘leyes’ a los mandatos que quiere decretar para impedir que el pueblo nicaragüense decida sobre su futuro político. Pretende hacer desaparecer la diferencia entre ley y mandato. Mientras la ley es universal, general y abstracta cuyo propósito es la defensa de los derechos individuales, el mandato es particular, específico y concreto cuyo propósito es la imposición de la voluntad del regente violando los derechos individuales de los gobernados.

Y es que este es el ‘modus operandi’ de todos estos necios socialistas, que saben cómo usar las instituciones democráticas para infiltrarse y penetrar poco a poco los sistemas de salud, educación, cultura y elección para luego destruirlos. Primero se valen de la democracia para llegar al poder; luego modifican la constitución para quitarse los frenos al abuso del poder; y, por último, crean mandatos disfrazados de legalidad para eliminar la democracia y así aferrarse al poder por siempre.

Es por más evidente, que los socialistas actúan de mala fe (pretendiendo engañarse a sí mismos), deshonestamente (fingiendo que la realidad es otra) y, con mala voluntad (usando a los demás como meros objetos para alcanzar sus fines). Su mala voluntad se hace patente con el silencio cómplice e hipócrita de los presidentes socialistas ante el tremendo abuso del nica.

¿Pero qué hay de quienes son usados por los socialistas? ¿Acaso son como los ‘tres monos’ – Mizaru, Kikazaru e Iwazaru- que significan «no ver, no oír, no decir»? Entre el pueblo japonés el sentido era «rendirse» al sistema, un código de conducta que recomendaba no ver ni oír la injusticia, ni expresar la propia insatisfacción.

¿Y qué hay de ti? ¿Eres quizá, uno de esos que prefiere no ver, no oír, no denunciar? La evasión no cambia la realidad que tarde o temprano siempre te alcanza.

El socialismo es la más grande de todas las corrupciones imaginables. La última de las corrupciones posibles. Nada ha dejado el socialismo de tocar con su corrupción, de todo valor ha hecho un no valor, de toda verdad, una mentira, de toda honestidad, una bajeza del alma.

El nica se quitó la máscara

Warren Orbaugh |
27 de julio, 2026

El tirano nica se quitó la máscara. Ya sabemos que los socialistas son deshonestos y actúan de mala fe. Tienen por costumbre fingir que los hechos son y serán distintos de como en realidad son. Les gusta pretender que están de lado de lo justo, de lo correcto, de lo moral, cuando en realidad es todo lo contrario.

Siempre acusan a sus oponentes de corruptos y causantes de los desastres que ellos mismos causan. Tan sólo ahora, el bribón de Petro acaba de culpar a Abelardo de la Espriella de ser causante del aumento arancelario estadounidense al 12.5%. El majadero pretende distorsionar la realidad y dar por hecho que todos le creeremos. Supone que no hemos advertido que Abelardo de la Espriella aún no ha llegado al poder. El león juzga por su condición.

Pues ahora que el gobierno republicano ha develado que las elecciones en Venezuela y en Estados Unidos en el 2020, han sido fraudulentas, que los socialistas, llámense demócratas o socialistas del siglo XXI, se las robaron modificando los resultados para aparentar haber sido los electos, que han hecho cuanta trampa uno pueda imaginar para afianzarse al poder, fingiendo respetar el sufragio del pueblo, simulando ser defensores de la democracia, mostrándose como los seres más corruptos y bribones que hay sobre el planeta, uno de estos socialistas ha decidido que ya es tiempo de dejar de aparentar. Daniel Ortega, el tirano nicaragüense anunció recientemente que en Nicaragua ya no habrá más elecciones para que la oposición no intente regresar al poder. Si ya todo el mundo sabe cómo se comportan los socialistas, ¿para qué disfrazar las cosas?

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Pero, aunque intente esconder su esencia, ‘su deshonestidad’ exuda a través de cuanto dice y hace. Quiere simular que todo se hará en un clima de legalidad. Llama ‘leyes’ a los mandatos que quiere decretar para impedir que el pueblo nicaragüense decida sobre su futuro político. Pretende hacer desaparecer la diferencia entre ley y mandato. Mientras la ley es universal, general y abstracta cuyo propósito es la defensa de los derechos individuales, el mandato es particular, específico y concreto cuyo propósito es la imposición de la voluntad del regente violando los derechos individuales de los gobernados.

Y es que este es el ‘modus operandi’ de todos estos necios socialistas, que saben cómo usar las instituciones democráticas para infiltrarse y penetrar poco a poco los sistemas de salud, educación, cultura y elección para luego destruirlos. Primero se valen de la democracia para llegar al poder; luego modifican la constitución para quitarse los frenos al abuso del poder; y, por último, crean mandatos disfrazados de legalidad para eliminar la democracia y así aferrarse al poder por siempre.

Es por más evidente, que los socialistas actúan de mala fe (pretendiendo engañarse a sí mismos), deshonestamente (fingiendo que la realidad es otra) y, con mala voluntad (usando a los demás como meros objetos para alcanzar sus fines). Su mala voluntad se hace patente con el silencio cómplice e hipócrita de los presidentes socialistas ante el tremendo abuso del nica.

¿Pero qué hay de quienes son usados por los socialistas? ¿Acaso son como los ‘tres monos’ – Mizaru, Kikazaru e Iwazaru- que significan «no ver, no oír, no decir»? Entre el pueblo japonés el sentido era «rendirse» al sistema, un código de conducta que recomendaba no ver ni oír la injusticia, ni expresar la propia insatisfacción.

¿Y qué hay de ti? ¿Eres quizá, uno de esos que prefiere no ver, no oír, no denunciar? La evasión no cambia la realidad que tarde o temprano siempre te alcanza.

El socialismo es la más grande de todas las corrupciones imaginables. La última de las corrupciones posibles. Nada ha dejado el socialismo de tocar con su corrupción, de todo valor ha hecho un no valor, de toda verdad, una mentira, de toda honestidad, una bajeza del alma.

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