En 1960, Guatemala era la economía número 11 en riqueza por persona dentro del bloque de Centroamérica y el Caribe. En 2024, cayó al puesto 27 de 30.
Sin embargo, durante las primeras semanas del mes de febrero, varios medios gubernamentales –empezando por el Diario de Centro América– celebraron la proyección del FMI según la cual Guatemala se posicionaría en 2026 como la segunda economía más grande de la región, un conjunto que incluye a países de Centroamérica y del Caribe insular y continental. Voceros, cuentas afines al gobierno, think tanks, consultoras en incluso algunas instituciones se sumaron al festejo. Y claro ¿quién no querría aplaudir un “segundo lugar”?
El problema es que esa narrativa confunde lo que crece en tamaño con lo que progresa en riqueza por persona. Ese “ascenso” ocurre, en buena medida, porque Puerto Rico se estanca. En la práctica, celebramos que superamos a una economía insular con menos de 3 millones de habitantes y crecimiento débil. No es un logro estructural: es un espejismo estadístico.
La medición del FMI se construye en valores nominales, es decir, mezcla crecimiento real con inflación y efectos de precios. En cambio, cuando utilizamos los datos del Banco Mundial en valores constantes, podemos comparar la producción real a través del tiempo y observar cuánto se genera efectivamente, más allá del efecto inflacionario. Es allí donde el espejismo se disuelve: confundimos tamaño con prosperidad, población con productividad, volumen con avance.
Y lo que realmente define el desarrollo no es el volumen, sino la velocidad. La velocidad determina la acumulación de riqueza, el combate sostenido a la pobreza y la creación de oportunidades para millones de personas.
En términos reales, Guatemala ha sido durante décadas una de las economías más grandes del bloque. En 1960 aparecía en segundo lugar en tamaño, detrás de Puerto Rico. Más adelante, con la incorporación de Cuba en la serie, pasamos al tercer lugar. En 2006 descendimos al cuarto cuando República Dominicana nos superó, y en 2024 recuperamos el tercer puesto al pasar a Cuba. Pero fijar la mirada en Cuba y Puerto Rico —economías insulares, con menor población y, en distintos grados, estancadas— nos distrae del indicador que revela nuestro verdadero desempeño.
Cuando medimos producción real por persona, Guatemala cae al puesto 27 de 30. Y al observar la trayectoria reciente, la diferencia se vuelve aún más evidente. Entre 2010 y 2024, República Dominicana creció en promedio 3.3% anual por persona; Panamá 3.2%; Costa Rica 2.5%; El Salvador 2.0%; mientras Guatemala apenas alcanzó 1.7%. Dicho sin tecnicismos: mientras algunos avanzan al doble de velocidad, nosotros caminamos. Y en décadas, esa diferencia no solo se nota; se acumula.
La caída histórica es dramática. En 1960 ocupábamos la posición 11 en riqueza por persona. Treinta años después habíamos descendido al puesto 20. Para 2010 ya estábamos en la posición 26, y en 2023 caímos al 27, superando únicamente a Honduras, Nicaragua y Haití en toda la región. Es decir, pese a nuestro celebrado crecimiento macroeconómico, nos hemos quedado en el grupo rezagado en términos de generación de riqueza por persona.
La riqueza por persona es el reflejo acumulado de décadas de decisiones institucionales. A lo largo del tiempo, la velocidad cambia los resultados. Hoy por hoy, Panamá tiene un PIB per cápita casi 4 veces el nuestro, Costa Rica 3 veces, Dominicana el doble, Belice 40% más y El Salvador ya nos pasó. Solo seguimos superando a Honduras, Nicaragua y Haití en toda la región. Guatemala está atrapada en un régimen de crecimiento bajo por persona. Estos resultados no son casualidad, son estructura.
Cuando otros crecen al doble de nuestro ritmo, la brecha se vuelve exponencial. Alcanzar a Panamá no es cuestión de entusiasmo, sino de matemática. Si Panamá mantiene un crecimiento real por persona cercano al 3.2% anual, Guatemala tendría que sostener durante quince años un crecimiento per cápita del orden de 11–12% anual para alcanzarla. Incluso en un horizonte de veinte años necesitaríamos cerca de 10% anual. Son ritmos excepcionales. Singapur, Corea del Sur o Irlanda los lograron en períodos determinados, pero con transformaciones profundas de su modelo productivo. Aun si Guatemala creciera al 6% anual por persona —más de tres veces nuestro promedio reciente— tardaríamos entre 45 y 50 años en converger con Panamá.
Y esto no es un ejercicio académico. La riqueza por persona se traduce en realidades concretas. En turismo, República Dominicana recibió 11.2 millones de visitantes en 2024; El Salvador 3.9 millones; Guatemala alrededor de 3 millones. Panamá mueve casi tres veces más carga portuaria que nosotros y registra múltiples veces más pasajeros en su principal aeropuerto. Costa Rica exporta más, atrae más inversión extranjera y consolida sectores de mayor valor agregado. No es una cuestión de tamaño poblacional; es eficiencia económica. Y en eficiencia, los países con mayor riqueza por persona nos han ido dejando atrás.
La divergencia también se traduce en desarrollo humano. Panamá se ubica muy por encima de Guatemala en el ranking global. En escolaridad, la diferencia es contundente: mientras ellos se acercan a los 11 años promedio de educación, Guatemala no alcanza los seis. Esa brecha condiciona el destino. En el quintil más pobre, completar la secundaria sigue siendo excepción en Guatemala y norma en las economías más dinámicas del bloque. En salud ocurre algo similar: la mortalidad infantil en Costa Rica y Panamá se mueve en rangos cercanos a países desarrollados, mientras Guatemala permanece significativamente más arriba.
En pobreza, las diferencias son aún más elocuentes. Costa Rica prácticamente erradicó la pobreza extrema medida bajo estándares internacionales; República Dominicana y Panamá la reducen de forma sostenida; Guatemala mantiene cifras que duplican o triplican las de los países líderes de la región. En desnutrición crónica infantil, mientras Costa Rica, Panamá y Dominicana están por debajo del 10%, Guatemala ronda el 46%. Estas cifras no son ideológicas: describen condiciones de vida.
A ello se suma una realidad imposible de ignorar: más de tres millones de guatemaltecos han migrado en busca de oportunidades, la inversión extranjera directa sigue siendo baja en comparación regional y más del 70% de nuestra población económicamente activa prefiere operar en la informalidad. La gente no migra por estadísticas; migra por falta de velocidad en la creación de oportunidades.
Guatemala no necesita más aplausos por su tamaño. Necesita velocidad. Necesita productividad. Necesita instituciones capaces de multiplicar oportunidades por persona, no titulares que inflen cifras agregadas.
Porque al final, no compiten los territorios: compiten las trayectorias. Y la nuestra, desde hace décadas, ha sido de desaceleración relativa.
En Factoría Libertatis hemos estudiado lo que hicieron los países que lograron cambiar esa trayectoria y acelerar su PIB per cápita durante generaciones completas. De ese análisis surge “La receta para el liderazgo regional Guatemala 2040”, un marco de 14 estrategias orientadas a romper el régimen de bajo crecimiento por persona. En las próximas columnas compartiré esas experiencias —no como fórmulas mágicas, sino como decisiones institucionales que transformaron destinos— para que dejemos de celebrar posiciones nominales y empecemos a construir prosperidad real.
Ramiro Bolaños, PhD. / Presidente del Centro de Pensamiento y Acción: Factoría Libertatis.
Referencias
Diario de Centro América. 2026. “Guatemala será segunda economía en la región”. Diario de Centro América, 19 febrero 2026. https://dca.gob.gt/noticias-guatemala-diario-centro-america/guatemala-sera-segunda-economia-en-la-region/ [Consultado el 22 de febrero de 2026].
Infobae Guatemala. 2026. “FMI: Guatemala consolidará su posición como segunda economía de Centroamérica y el Caribe”. Infobae Guatemala, 20 de febrero de 2026. https://www.infobae.com/guatemala/2026/02/21/fmi-guatemala-consolidara-su-posicion-como-segunda-economia-de-centroamerica-y-caribe/ [Consultado el 22 de febrero de 2026].
IMF. 2025. “World Economic Outlook (October 2025) – Real GDP Growth”. DataMapper/NGDP_RPCH. https://www.imf.org/external/datamapper/NGDP_RPCH@WEO/OEMDC/ADVEC/WEOWORLD/MEQ [Consultado el 22 de febrero de 2026].
World Bank. 2025. World Development Indicators: GDP (constant 2015 US$), indicator code NY.GDP.MKTP.KD. World Bank, Washington, DC. Disponible en: World Development Indicators (WDI). https://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.MKTP.KD [Consultado el 22 de febrero de 2026].
World Bank. 2025. World Development Indicators: GDP per capita (constant 2015 US$), indicator code NY.GDP.PCAP.KD. World Bank, Washington, DC. Disponible en: World Development Indicators (WDI). https://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.PCAP.KD [Consultado el 22 de febrero de 2026].
Organización Mundial del Turismo (UNWTO). (2025). UNWTO Tourism Statistics Database. Madrid: UNWTO. (Datos de llegadas de turistas internacionales 2024 para República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Panamá y Costa Rica).
Autoridad de Aviación Civil de Panamá. (2025). Estadísticas de tráfico de pasajeros 2024. Ciudad de Panamá: AAC.
Dirección General de Aeronáutica Civil de Guatemala. (2025). Boletín estadístico de transporte aéreo 2024. Guatemala: DGAC.
UNCTAD. (2024). Review of Maritime Transport 2024. Ginebra: United Nations Conference on Trade and Development. (Indicador: Container port throughput, TEU para Panamá, Costa Rica, República Dominicana y otros).
World Bank. (2025). World Development Indicators. Washington, DC: The World Bank. Exports of goods and services (current US$), código NE.EXP.GNFS.CD (Costa Rica y Guatemala, últimos datos disponibles).
World Bank. (2025). World Development Indicators. Washington, DC: The World Bank. Foreign direct investment, net inflows (BoP, current US$), código BX.KLT.DINV.CD.WD (Guatemala, Costa Rica, Panamá y R. Dominicana, 2016–2023).
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD. (2024). Informe sobre Desarrollo Humano 2024. Datos de país. Nueva York: PNUD.
(Indicadores: Índice de Desarrollo Humano y ranking; años esperados de escolaridad y escolaridad promedio; mortalidad infantil por 1.000 nacidos vivos).
UNESCO Institute for Statistics. (2024). UIS.Stat – Education Database. Montreal: UNESCO.
(Indicadores: completion rate, lower and upper secondary, por quintiles de ingreso, último año disponible para Guatemala, Panamá, Costa Rica, República Dominicana y El Salvador).
UNICEF. (2024). State of the World’s Children 2024 – Statistical Tables. Nueva York: UNICEF.
(Indicador: Under-five mortality rate e infant mortality rate para Costa Rica, Panamá, Guatemala y El Salvador).
World Bank. (2025). Poverty and Inequality Platform (PIP). Washington, DC: The World Bank.
(Indicador: Poverty headcount ratio at US$6.85 a day (2017 PPP) (% of population) para Costa Rica, República Dominicana, Panamá, El Salvador y Guatemala, últimos años disponibles).
Naciones Unidas / FAO / IFAD / UNICEF / WFP / WHO. (2024). The State of Food Security and Nutrition in the World 2024. Roma: FAO.
(Indicador: Prevalence of undernourishment (% of population) para Costa Rica, Panamá, R. Dominicana, Belice, El Salvador y Guatemala).
International Organization for Migration – IOM. (2024). Migration Profile: Guatemala 2023. Ginebra: IOM.
Organización Internacional del Trabajo – OIT. (2023). Panorama Laboral de América Latina y el Caribe 2023. Lima: OIT. (Indicador: Tasa de empleo informal como porcentaje del empleo total, Guatemala).
Factoría Libertatis. (2025). La receta para el liderazgo regional: Guatemala 2040. Catorce estrategias para crecer al 7% anual
. Guatemala: Centro de Pensamiento y Acción Factoría Libertatis.El espejismo del segundo lugar: tamaño no es prosperidad
En 1960, Guatemala era la economía número 11 en riqueza por persona dentro del bloque de Centroamérica y el Caribe. En 2024, cayó al puesto 27 de 30.
Sin embargo, durante las primeras semanas del mes de febrero, varios medios gubernamentales –empezando por el Diario de Centro América– celebraron la proyección del FMI según la cual Guatemala se posicionaría en 2026 como la segunda economía más grande de la región, un conjunto que incluye a países de Centroamérica y del Caribe insular y continental. Voceros, cuentas afines al gobierno, think tanks, consultoras en incluso algunas instituciones se sumaron al festejo. Y claro ¿quién no querría aplaudir un “segundo lugar”?
El problema es que esa narrativa confunde lo que crece en tamaño con lo que progresa en riqueza por persona. Ese “ascenso” ocurre, en buena medida, porque Puerto Rico se estanca. En la práctica, celebramos que superamos a una economía insular con menos de 3 millones de habitantes y crecimiento débil. No es un logro estructural: es un espejismo estadístico.
La medición del FMI se construye en valores nominales, es decir, mezcla crecimiento real con inflación y efectos de precios. En cambio, cuando utilizamos los datos del Banco Mundial en valores constantes, podemos comparar la producción real a través del tiempo y observar cuánto se genera efectivamente, más allá del efecto inflacionario. Es allí donde el espejismo se disuelve: confundimos tamaño con prosperidad, población con productividad, volumen con avance.
Y lo que realmente define el desarrollo no es el volumen, sino la velocidad. La velocidad determina la acumulación de riqueza, el combate sostenido a la pobreza y la creación de oportunidades para millones de personas.
En términos reales, Guatemala ha sido durante décadas una de las economías más grandes del bloque. En 1960 aparecía en segundo lugar en tamaño, detrás de Puerto Rico. Más adelante, con la incorporación de Cuba en la serie, pasamos al tercer lugar. En 2006 descendimos al cuarto cuando República Dominicana nos superó, y en 2024 recuperamos el tercer puesto al pasar a Cuba. Pero fijar la mirada en Cuba y Puerto Rico —economías insulares, con menor población y, en distintos grados, estancadas— nos distrae del indicador que revela nuestro verdadero desempeño.
Cuando medimos producción real por persona, Guatemala cae al puesto 27 de 30. Y al observar la trayectoria reciente, la diferencia se vuelve aún más evidente. Entre 2010 y 2024, República Dominicana creció en promedio 3.3% anual por persona; Panamá 3.2%; Costa Rica 2.5%; El Salvador 2.0%; mientras Guatemala apenas alcanzó 1.7%. Dicho sin tecnicismos: mientras algunos avanzan al doble de velocidad, nosotros caminamos. Y en décadas, esa diferencia no solo se nota; se acumula.
La caída histórica es dramática. En 1960 ocupábamos la posición 11 en riqueza por persona. Treinta años después habíamos descendido al puesto 20. Para 2010 ya estábamos en la posición 26, y en 2023 caímos al 27, superando únicamente a Honduras, Nicaragua y Haití en toda la región. Es decir, pese a nuestro celebrado crecimiento macroeconómico, nos hemos quedado en el grupo rezagado en términos de generación de riqueza por persona.
La riqueza por persona es el reflejo acumulado de décadas de decisiones institucionales. A lo largo del tiempo, la velocidad cambia los resultados. Hoy por hoy, Panamá tiene un PIB per cápita casi 4 veces el nuestro, Costa Rica 3 veces, Dominicana el doble, Belice 40% más y El Salvador ya nos pasó. Solo seguimos superando a Honduras, Nicaragua y Haití en toda la región. Guatemala está atrapada en un régimen de crecimiento bajo por persona. Estos resultados no son casualidad, son estructura.
Cuando otros crecen al doble de nuestro ritmo, la brecha se vuelve exponencial. Alcanzar a Panamá no es cuestión de entusiasmo, sino de matemática. Si Panamá mantiene un crecimiento real por persona cercano al 3.2% anual, Guatemala tendría que sostener durante quince años un crecimiento per cápita del orden de 11–12% anual para alcanzarla. Incluso en un horizonte de veinte años necesitaríamos cerca de 10% anual. Son ritmos excepcionales. Singapur, Corea del Sur o Irlanda los lograron en períodos determinados, pero con transformaciones profundas de su modelo productivo. Aun si Guatemala creciera al 6% anual por persona —más de tres veces nuestro promedio reciente— tardaríamos entre 45 y 50 años en converger con Panamá.
Y esto no es un ejercicio académico. La riqueza por persona se traduce en realidades concretas. En turismo, República Dominicana recibió 11.2 millones de visitantes en 2024; El Salvador 3.9 millones; Guatemala alrededor de 3 millones. Panamá mueve casi tres veces más carga portuaria que nosotros y registra múltiples veces más pasajeros en su principal aeropuerto. Costa Rica exporta más, atrae más inversión extranjera y consolida sectores de mayor valor agregado. No es una cuestión de tamaño poblacional; es eficiencia económica. Y en eficiencia, los países con mayor riqueza por persona nos han ido dejando atrás.
La divergencia también se traduce en desarrollo humano. Panamá se ubica muy por encima de Guatemala en el ranking global. En escolaridad, la diferencia es contundente: mientras ellos se acercan a los 11 años promedio de educación, Guatemala no alcanza los seis. Esa brecha condiciona el destino. En el quintil más pobre, completar la secundaria sigue siendo excepción en Guatemala y norma en las economías más dinámicas del bloque. En salud ocurre algo similar: la mortalidad infantil en Costa Rica y Panamá se mueve en rangos cercanos a países desarrollados, mientras Guatemala permanece significativamente más arriba.
En pobreza, las diferencias son aún más elocuentes. Costa Rica prácticamente erradicó la pobreza extrema medida bajo estándares internacionales; República Dominicana y Panamá la reducen de forma sostenida; Guatemala mantiene cifras que duplican o triplican las de los países líderes de la región. En desnutrición crónica infantil, mientras Costa Rica, Panamá y Dominicana están por debajo del 10%, Guatemala ronda el 46%. Estas cifras no son ideológicas: describen condiciones de vida.
A ello se suma una realidad imposible de ignorar: más de tres millones de guatemaltecos han migrado en busca de oportunidades, la inversión extranjera directa sigue siendo baja en comparación regional y más del 70% de nuestra población económicamente activa prefiere operar en la informalidad. La gente no migra por estadísticas; migra por falta de velocidad en la creación de oportunidades.
Guatemala no necesita más aplausos por su tamaño. Necesita velocidad. Necesita productividad. Necesita instituciones capaces de multiplicar oportunidades por persona, no titulares que inflen cifras agregadas.
Porque al final, no compiten los territorios: compiten las trayectorias. Y la nuestra, desde hace décadas, ha sido de desaceleración relativa.
En Factoría Libertatis hemos estudiado lo que hicieron los países que lograron cambiar esa trayectoria y acelerar su PIB per cápita durante generaciones completas. De ese análisis surge “La receta para el liderazgo regional Guatemala 2040”, un marco de 14 estrategias orientadas a romper el régimen de bajo crecimiento por persona. En las próximas columnas compartiré esas experiencias —no como fórmulas mágicas, sino como decisiones institucionales que transformaron destinos— para que dejemos de celebrar posiciones nominales y empecemos a construir prosperidad real.
Ramiro Bolaños, PhD. / Presidente del Centro de Pensamiento y Acción: Factoría Libertatis.
Referencias
Diario de Centro América. 2026. “Guatemala será segunda economía en la región”. Diario de Centro América, 19 febrero 2026. https://dca.gob.gt/noticias-guatemala-diario-centro-america/guatemala-sera-segunda-economia-en-la-region/ [Consultado el 22 de febrero de 2026].
Infobae Guatemala. 2026. “FMI: Guatemala consolidará su posición como segunda economía de Centroamérica y el Caribe”. Infobae Guatemala, 20 de febrero de 2026. https://www.infobae.com/guatemala/2026/02/21/fmi-guatemala-consolidara-su-posicion-como-segunda-economia-de-centroamerica-y-caribe/ [Consultado el 22 de febrero de 2026].
IMF. 2025. “World Economic Outlook (October 2025) – Real GDP Growth”. DataMapper/NGDP_RPCH. https://www.imf.org/external/datamapper/NGDP_RPCH@WEO/OEMDC/ADVEC/WEOWORLD/MEQ [Consultado el 22 de febrero de 2026].
World Bank. 2025. World Development Indicators: GDP (constant 2015 US$), indicator code NY.GDP.MKTP.KD. World Bank, Washington, DC. Disponible en: World Development Indicators (WDI). https://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.MKTP.KD [Consultado el 22 de febrero de 2026].
World Bank. 2025. World Development Indicators: GDP per capita (constant 2015 US$), indicator code NY.GDP.PCAP.KD. World Bank, Washington, DC. Disponible en: World Development Indicators (WDI). https://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.PCAP.KD [Consultado el 22 de febrero de 2026].
Organización Mundial del Turismo (UNWTO). (2025). UNWTO Tourism Statistics Database. Madrid: UNWTO. (Datos de llegadas de turistas internacionales 2024 para República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Panamá y Costa Rica).
Autoridad de Aviación Civil de Panamá. (2025). Estadísticas de tráfico de pasajeros 2024. Ciudad de Panamá: AAC.
Dirección General de Aeronáutica Civil de Guatemala. (2025). Boletín estadístico de transporte aéreo 2024. Guatemala: DGAC.
UNCTAD. (2024). Review of Maritime Transport 2024. Ginebra: United Nations Conference on Trade and Development. (Indicador: Container port throughput, TEU para Panamá, Costa Rica, República Dominicana y otros).
World Bank. (2025). World Development Indicators. Washington, DC: The World Bank. Exports of goods and services (current US$), código NE.EXP.GNFS.CD (Costa Rica y Guatemala, últimos datos disponibles).
World Bank. (2025). World Development Indicators. Washington, DC: The World Bank. Foreign direct investment, net inflows (BoP, current US$), código BX.KLT.DINV.CD.WD (Guatemala, Costa Rica, Panamá y R. Dominicana, 2016–2023).
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD. (2024). Informe sobre Desarrollo Humano 2024. Datos de país. Nueva York: PNUD.
(Indicadores: Índice de Desarrollo Humano y ranking; años esperados de escolaridad y escolaridad promedio; mortalidad infantil por 1.000 nacidos vivos).
UNESCO Institute for Statistics. (2024). UIS.Stat – Education Database. Montreal: UNESCO.
(Indicadores: completion rate, lower and upper secondary, por quintiles de ingreso, último año disponible para Guatemala, Panamá, Costa Rica, República Dominicana y El Salvador).
UNICEF. (2024). State of the World’s Children 2024 – Statistical Tables. Nueva York: UNICEF.
(Indicador: Under-five mortality rate e infant mortality rate para Costa Rica, Panamá, Guatemala y El Salvador).
World Bank. (2025). Poverty and Inequality Platform (PIP). Washington, DC: The World Bank.
(Indicador: Poverty headcount ratio at US$6.85 a day (2017 PPP) (% of population) para Costa Rica, República Dominicana, Panamá, El Salvador y Guatemala, últimos años disponibles).
Naciones Unidas / FAO / IFAD / UNICEF / WFP / WHO. (2024). The State of Food Security and Nutrition in the World 2024. Roma: FAO.
(Indicador: Prevalence of undernourishment (% of population) para Costa Rica, Panamá, R. Dominicana, Belice, El Salvador y Guatemala).
International Organization for Migration – IOM. (2024). Migration Profile: Guatemala 2023. Ginebra: IOM.
Organización Internacional del Trabajo – OIT. (2023). Panorama Laboral de América Latina y el Caribe 2023. Lima: OIT. (Indicador: Tasa de empleo informal como porcentaje del empleo total, Guatemala).
Factoría Libertatis. (2025). La receta para el liderazgo regional: Guatemala 2040. Catorce estrategias para crecer al 7% anual
. Guatemala: Centro de Pensamiento y Acción Factoría Libertatis.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: