Benjamín Bloom, psicólogo educacional del siglo pasado, estableció la clasificación de los objetivos educacionales, y la herramienta docente más utilizada, que es la Taxonomía de Bloom.
Esta taxonomía organiza y establece una jerarquía de competencias, si no nombradas así en su inicio, por el desarrollo de nuevas terminologías, así se determina ahora, y ha sufrido algunas modificaciones por la influencia de la tecnología que afecta a los procesos de aprendizaje, por medio de la velocidad del acceso a la información, la creciente necesidad del discernimiento, para así determinar la veracidad y aplicabilidad de la conocimiento . Las competencias son objetivos cognoscitivos, que aumentan en complejidad en cuanto a la adquisición de los inferiores.
La planificación docente se realiza en distintos parámetros temporales; anual, bimestral, semanal y diaria y todas ellas enfocadas a las competencias que deban alcanzar los alumnos. La gran meta se establece en competencias marco, y se re construyen retroactivamente, así desglosando los pasos a seguir, los peldaños de la escalera. Estas competencias no son aisladas ni exclusivas a una disciplina, una asignatura sino que son destreza y habilidades de pensamiento y análisis que se adquieren multidisciplinariamente.
Se desglosan en seis niveles; y los verbos que se usan en la planificación docente implican las competencias que los estudiantes habrán logrado en algún nivel anterior. El primer nivel, es recordar: se demuestra un conocimiento sin necesariamente comprenderlo, se evidencia por recordar datos, términos conceptos básicos, y se define por cómo el alumno demuestra la comprensión: escoge, recuerda, define, relata, memoriza, nombra, como ejemplos, pues hay una cantidad importante para este, y todos los niveles. El segundo nivel implica la comprensión. El alumno debe demostrar el conocimiento de la información, demostrándolo en su organización, su comparación y contrastación, su ilustración ,y poder resumirlo y/o traducirlo en sus propias palabras así demostrando su comprensión. Luego estas competencias se aplican, el tercer nivel. Se resuelven problemas a situaciones por medio de la aplicación del conocimiento adquirido, aplicando de manera práctica las competencias logradas. La cuarta etapa incluye el análisis, una examinación y contemplación profunda de los integrantes de un problema , un reconocimiento de cómo influyen las partes del misma, y la posibilidad de un cambio por medio de modificar un elemento del total, con conocer el efecto de la inclusión de aspectos, y se logra hacer inferencias de causas y efectos. Se continúa con la evaluación, que el alumno pueda expresar opiniones propias y defenderlas, basadas estas en las experiencias vividas a través de la adquisición de las competencias, y por último se arriba a la competencia de la creación, la posibilidad de ver en un aspecto distinto, todos los elementos de un problema, un reto, un procedimiento, resolverlo, y a la vez plantear una novedad, una idea revolucionaria, ser innovadores.
Ejemplos de los verbos, como se crecen en dificultad y por ende, la adquisición de la competencia para su aplicación son: etapa de recordar-“escoger”; etapa de comprender-“clasificar”; etapa de aplicar-“construir”; etapa de analizar-“clasificar”; etapa de evaluar-“acordar”; etapa de creación-“adaptar”. Como se puede observar, se va aumentando en complejidad.
El docente comprende que el camino al conocimiento es estructurado; los verbos de recorrer la ruta a su adquisición tienen jerarquía, un camino lógico que encamina al estudiante a arribar. No es simplemente planificada una actividad porque fuese lúdica; tiene una secuencia lógica en el desarrollo del la carrera académica del alumno, de su grupo, de su clase, del centro educativo y del país.
El recién pasado Día del Maestro celebra la vocación del docente; es importante y admirable la utilización de esta herramienta; que la aparente clase simple, implica una organización a largo plazo, pues una clase aislada, comparte la planificación mensual y la anual, y el lograr la adquisición de la competencia. Pero no solo es una competencia sola, son varias que se deben adquirir los alumnos. Estas pueden ser compartidas dentro de una actividad. La obra maravillosa del docente es tejer las competencias, combinar las habilidad e instar el crecimiento en el aprendizaje, de acuerdo a las capacidades, talentos y dones de los alumnos, evidenciado por el dominio de las actividades de los verbos usados en las competencias a perfeccionar.
¡Felicitaciones a los docentes en su día! Su entrega es extraordinaria!
Benjamín Bloom, psicólogo educacional del siglo pasado, estableció la clasificación de los objetivos educacionales, y la herramienta docente más utilizada, que es la Taxonomía de Bloom.
Esta taxonomía organiza y establece una jerarquía de competencias, si no nombradas así en su inicio, por el desarrollo de nuevas terminologías, así se determina ahora, y ha sufrido algunas modificaciones por la influencia de la tecnología que afecta a los procesos de aprendizaje, por medio de la velocidad del acceso a la información, la creciente necesidad del discernimiento, para así determinar la veracidad y aplicabilidad de la conocimiento . Las competencias son objetivos cognoscitivos, que aumentan en complejidad en cuanto a la adquisición de los inferiores.
La planificación docente se realiza en distintos parámetros temporales; anual, bimestral, semanal y diaria y todas ellas enfocadas a las competencias que deban alcanzar los alumnos. La gran meta se establece en competencias marco, y se re construyen retroactivamente, así desglosando los pasos a seguir, los peldaños de la escalera. Estas competencias no son aisladas ni exclusivas a una disciplina, una asignatura sino que son destreza y habilidades de pensamiento y análisis que se adquieren multidisciplinariamente.
Se desglosan en seis niveles; y los verbos que se usan en la planificación docente implican las competencias que los estudiantes habrán logrado en algún nivel anterior. El primer nivel, es recordar: se demuestra un conocimiento sin necesariamente comprenderlo, se evidencia por recordar datos, términos conceptos básicos, y se define por cómo el alumno demuestra la comprensión: escoge, recuerda, define, relata, memoriza, nombra, como ejemplos, pues hay una cantidad importante para este, y todos los niveles. El segundo nivel implica la comprensión. El alumno debe demostrar el conocimiento de la información, demostrándolo en su organización, su comparación y contrastación, su ilustración ,y poder resumirlo y/o traducirlo en sus propias palabras así demostrando su comprensión. Luego estas competencias se aplican, el tercer nivel. Se resuelven problemas a situaciones por medio de la aplicación del conocimiento adquirido, aplicando de manera práctica las competencias logradas. La cuarta etapa incluye el análisis, una examinación y contemplación profunda de los integrantes de un problema , un reconocimiento de cómo influyen las partes del misma, y la posibilidad de un cambio por medio de modificar un elemento del total, con conocer el efecto de la inclusión de aspectos, y se logra hacer inferencias de causas y efectos. Se continúa con la evaluación, que el alumno pueda expresar opiniones propias y defenderlas, basadas estas en las experiencias vividas a través de la adquisición de las competencias, y por último se arriba a la competencia de la creación, la posibilidad de ver en un aspecto distinto, todos los elementos de un problema, un reto, un procedimiento, resolverlo, y a la vez plantear una novedad, una idea revolucionaria, ser innovadores.
Ejemplos de los verbos, como se crecen en dificultad y por ende, la adquisición de la competencia para su aplicación son: etapa de recordar-“escoger”; etapa de comprender-“clasificar”; etapa de aplicar-“construir”; etapa de analizar-“clasificar”; etapa de evaluar-“acordar”; etapa de creación-“adaptar”. Como se puede observar, se va aumentando en complejidad.
El docente comprende que el camino al conocimiento es estructurado; los verbos de recorrer la ruta a su adquisición tienen jerarquía, un camino lógico que encamina al estudiante a arribar. No es simplemente planificada una actividad porque fuese lúdica; tiene una secuencia lógica en el desarrollo del la carrera académica del alumno, de su grupo, de su clase, del centro educativo y del país.
El recién pasado Día del Maestro celebra la vocación del docente; es importante y admirable la utilización de esta herramienta; que la aparente clase simple, implica una organización a largo plazo, pues una clase aislada, comparte la planificación mensual y la anual, y el lograr la adquisición de la competencia. Pero no solo es una competencia sola, son varias que se deben adquirir los alumnos. Estas pueden ser compartidas dentro de una actividad. La obra maravillosa del docente es tejer las competencias, combinar las habilidad e instar el crecimiento en el aprendizaje, de acuerdo a las capacidades, talentos y dones de los alumnos, evidenciado por el dominio de las actividades de los verbos usados en las competencias a perfeccionar.
¡Felicitaciones a los docentes en su día! Su entrega es extraordinaria!
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: