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Samuel Adrián: la batalla por la infancia empieza en la familia

Luis Gonzalez
08 de agosto, 2026

La defensa del pensamiento crítico, la familia y el papel irremplazable de los padres marcó la conferencia “La infancia en disputa”, presentada por el español Samuel Adrián durante el Festival de la Libertad 2026.

A lo largo de su exposición, el conferencista sostuvo que la principal batalla cultural de nuestro tiempo se libra en la formación de los niños y advirtió que los padres no pueden delegar esa responsabilidad a instituciones, gobiernos o tendencias sociales.

Adrián inició cuestionando una de las frases más populares sobre la niñez. “Los niños son la esperanza para un mejor futuro”, señaló, para luego matizar esa idea. Según explicó, el futuro no depende únicamente de los niños, sino de los principios, valores y creencias que reciban de los adultos que los educan.

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Para desarrollar su argumento, compartió experiencias personales con sus dos hijos. A través de ellas destacó que los niños nacen con una curiosidad natural que los lleva a explorar el mundo y a cuestionarlo todo. “Todos nacemos con la capacidad de desarrollar el pensamiento crítico”, afirmó, al recordar los constantes “¿por qué?” de su hija.

El expositor aseguró que esa capacidad de cuestionar constituye una herramienta fundamental para la libertad. Sin embargo, advirtió que la sociedad moderna fomenta cada vez más la aceptación pasiva de ideas sin análisis ni reflexión. “Hemos ido perdiendo esta capacidad del pensamiento crítico”, expresó.

Durante la conferencia insistió en que el legado más importante que una generación transmite a la siguiente no es material ni tecnológico. “Antes de dejar un mundo, cada generación deja una idea del ser humano”, afirmó.

A su juicio, las respuestas que los padres den a preguntas fundamentales como qué es la familia, qué es un hombre, qué es una mujer, qué es la libertad o qué es el amor terminarán moldeando la sociedad del futuro.

Uno de los ejes centrales de su ponencia fue la responsabilidad de los padres frente a los cambios culturales que, según indicó, están transformando la percepción de la familia y de la identidad humana. Adrián sostuvo que cuando los padres renuncian a su función formativa, otros actores ocupan ese espacio.

“Cuando la familia deja de formar, alguien más ocupa ese lugar”, afirmó. Según explicó, instituciones internacionales, sistemas educativos, industrias culturales y plataformas digitales están influyendo cada vez más en la construcción de valores e identidades entre niños y adolescentes.

El conferencista alertó sobre lo que considera una creciente intromisión de organismos y movimientos ideológicos en la educación de los menores. En ese contexto, defendió el papel de los padres como primeros responsables de la formación de sus hijos y cuestionó iniciativas que, a su juicio, debilitan la autoridad familiar.

Para Adrián, no basta con expresar preocupación frente a estos fenómenos. “No basta con indignarnos”, afirmó. Consideró que la respuesta debe consistir en recuperar el diálogo dentro del hogar y fomentar la capacidad de pensar críticamente desde la infancia.

Al abordar el tema de la libertad, explicó que esta debe estar acompañada por la verdad. Utilizando la metáfora de una persona caminando en una habitación oscura, sostuvo que la capacidad de elegir carece de sentido si no existe una orientación correcta.

“La libertad sin verdad está incompleta”, afirmó ante los asistentes.

En la parte final de su exposición, hizo un llamado directo a madres y padres de familia para asumir un papel activo en la formación de las nuevas generaciones. “La esperanza está en nuestras manos. Nosotros somos los líderes de hoy”, expresó.

Finalmente, concluyó que enseñar a los hijos a cuestionar, reflexionar y buscar la verdad constituye una de las mayores responsabilidades de los adultos.

“El pensamiento crítico, bien utilizado y transmitido a la siguiente generación, es uno de los mayores actos de amor que podemos hacer por nuestros hijos”, concluyó.

Samuel Adrián: la batalla por la infancia empieza en la familia

Luis Gonzalez
08 de agosto, 2026

La defensa del pensamiento crítico, la familia y el papel irremplazable de los padres marcó la conferencia “La infancia en disputa”, presentada por el español Samuel Adrián durante el Festival de la Libertad 2026.

A lo largo de su exposición, el conferencista sostuvo que la principal batalla cultural de nuestro tiempo se libra en la formación de los niños y advirtió que los padres no pueden delegar esa responsabilidad a instituciones, gobiernos o tendencias sociales.

Adrián inició cuestionando una de las frases más populares sobre la niñez. “Los niños son la esperanza para un mejor futuro”, señaló, para luego matizar esa idea. Según explicó, el futuro no depende únicamente de los niños, sino de los principios, valores y creencias que reciban de los adultos que los educan.

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Para desarrollar su argumento, compartió experiencias personales con sus dos hijos. A través de ellas destacó que los niños nacen con una curiosidad natural que los lleva a explorar el mundo y a cuestionarlo todo. “Todos nacemos con la capacidad de desarrollar el pensamiento crítico”, afirmó, al recordar los constantes “¿por qué?” de su hija.

El expositor aseguró que esa capacidad de cuestionar constituye una herramienta fundamental para la libertad. Sin embargo, advirtió que la sociedad moderna fomenta cada vez más la aceptación pasiva de ideas sin análisis ni reflexión. “Hemos ido perdiendo esta capacidad del pensamiento crítico”, expresó.

Durante la conferencia insistió en que el legado más importante que una generación transmite a la siguiente no es material ni tecnológico. “Antes de dejar un mundo, cada generación deja una idea del ser humano”, afirmó.

A su juicio, las respuestas que los padres den a preguntas fundamentales como qué es la familia, qué es un hombre, qué es una mujer, qué es la libertad o qué es el amor terminarán moldeando la sociedad del futuro.

Uno de los ejes centrales de su ponencia fue la responsabilidad de los padres frente a los cambios culturales que, según indicó, están transformando la percepción de la familia y de la identidad humana. Adrián sostuvo que cuando los padres renuncian a su función formativa, otros actores ocupan ese espacio.

“Cuando la familia deja de formar, alguien más ocupa ese lugar”, afirmó. Según explicó, instituciones internacionales, sistemas educativos, industrias culturales y plataformas digitales están influyendo cada vez más en la construcción de valores e identidades entre niños y adolescentes.

El conferencista alertó sobre lo que considera una creciente intromisión de organismos y movimientos ideológicos en la educación de los menores. En ese contexto, defendió el papel de los padres como primeros responsables de la formación de sus hijos y cuestionó iniciativas que, a su juicio, debilitan la autoridad familiar.

Para Adrián, no basta con expresar preocupación frente a estos fenómenos. “No basta con indignarnos”, afirmó. Consideró que la respuesta debe consistir en recuperar el diálogo dentro del hogar y fomentar la capacidad de pensar críticamente desde la infancia.

Al abordar el tema de la libertad, explicó que esta debe estar acompañada por la verdad. Utilizando la metáfora de una persona caminando en una habitación oscura, sostuvo que la capacidad de elegir carece de sentido si no existe una orientación correcta.

“La libertad sin verdad está incompleta”, afirmó ante los asistentes.

En la parte final de su exposición, hizo un llamado directo a madres y padres de familia para asumir un papel activo en la formación de las nuevas generaciones. “La esperanza está en nuestras manos. Nosotros somos los líderes de hoy”, expresó.

Finalmente, concluyó que enseñar a los hijos a cuestionar, reflexionar y buscar la verdad constituye una de las mayores responsabilidades de los adultos.

“El pensamiento crítico, bien utilizado y transmitido a la siguiente generación, es uno de los mayores actos de amor que podemos hacer por nuestros hijos”, concluyó.

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