El Gobierno de Guatemala marcó distancia de la ofensiva impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump contra Nicolás Maduro, en medio de reportes de ataques y acciones judiciales en EE. UU. La postura oficial evitó respaldar el uso de la fuerza y se limitó a reiterar principios generales del derecho internacional y la solución pacífica de controversias.
Es noticia. La administración de Bernardo Arévalo se limitó a expresar su preocupación por el deterioro del escenario regional y llamó a frenar cualquier acción militar unilateral.
- "El Gobierno de la República de Guatemala observa con profunda preocupación la situación en Venezuela, incluyendo los reportes de explosiones y ataques aéreos registrados en las últimas horas", detallaron.
- Reiteró su convicción de que la paz y el respeto al derecho internacional deben prevalecer sobre cualquier forma de confrontación militar, por lo que hace un llamado a cesar cualquier acción militar unilateral.
- Reafirmó "su compromiso con los principios consagrados en la Carta de la Organización de las Naciones Unidas, en particular el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los Estados, la prohibición del uso o la amenaza del uso de la fuerza y la solución pacífica de las controversias".
Visto y no visto. La posición guatemalteca contrasta con la de otros gobiernos que adoptaron posturas más definidas frente a los hechos ocurridos en Venezuela, pues evitó respaldar operaciones armadas y no valoró el proceso judicial abierto en Estados Unidos ni sus implicaciones políticas.
- Por su parte, el presidente argentino Javier Milei celebró públicamente la detención de Maduro y la acción judicial estadounidense.
- México y Colombia condenaron de forma explícita las acciones militares y activaron medidas consulares y preventivas.
- Guatemala optó por un lenguaje moderado, evitando alinearse abiertamente con alguno de los bloques regionales.
Lo que sigue. La evolución del conflicto y del proceso judicial en EE. UU. podría obligar a Guatemala a definir con mayor claridad su posición.
- La ONU podría convertirse en el principal espacio donde el país exprese su postura.
- Por ahora, Guatemala mantiene una línea de prudencia diplomática, sin involucramiento directo.
El Gobierno de Guatemala marcó distancia de la ofensiva impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump contra Nicolás Maduro, en medio de reportes de ataques y acciones judiciales en EE. UU. La postura oficial evitó respaldar el uso de la fuerza y se limitó a reiterar principios generales del derecho internacional y la solución pacífica de controversias.
Es noticia. La administración de Bernardo Arévalo se limitó a expresar su preocupación por el deterioro del escenario regional y llamó a frenar cualquier acción militar unilateral.
- "El Gobierno de la República de Guatemala observa con profunda preocupación la situación en Venezuela, incluyendo los reportes de explosiones y ataques aéreos registrados en las últimas horas", detallaron.
- Reiteró su convicción de que la paz y el respeto al derecho internacional deben prevalecer sobre cualquier forma de confrontación militar, por lo que hace un llamado a cesar cualquier acción militar unilateral.
- Reafirmó "su compromiso con los principios consagrados en la Carta de la Organización de las Naciones Unidas, en particular el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los Estados, la prohibición del uso o la amenaza del uso de la fuerza y la solución pacífica de las controversias".
Visto y no visto. La posición guatemalteca contrasta con la de otros gobiernos que adoptaron posturas más definidas frente a los hechos ocurridos en Venezuela, pues evitó respaldar operaciones armadas y no valoró el proceso judicial abierto en Estados Unidos ni sus implicaciones políticas.
- Por su parte, el presidente argentino Javier Milei celebró públicamente la detención de Maduro y la acción judicial estadounidense.
- México y Colombia condenaron de forma explícita las acciones militares y activaron medidas consulares y preventivas.
- Guatemala optó por un lenguaje moderado, evitando alinearse abiertamente con alguno de los bloques regionales.
Lo que sigue. La evolución del conflicto y del proceso judicial en EE. UU. podría obligar a Guatemala a definir con mayor claridad su posición.
- La ONU podría convertirse en el principal espacio donde el país exprese su postura.
- Por ahora, Guatemala mantiene una línea de prudencia diplomática, sin involucramiento directo.