Cada 17 de julio, millones de personas en el mundo celebran el Día Mundial del Emoji. El creador de esta celebración es Jeremy Burge, empresario australiano y fundador de Emojipedia, el sitio de referencia para consultar el significado de cada emoji. Él instauró la fecha en 2014. Eligió el día por su relevancia y coincidencia tecnológica: ese día aparece en el ícono del calendario que usan varias plataformas tecnológicas.
La elección no responde al azar total. En 2002, Apple presenta su aplicación iCal durante la feria MacWorld, y el 17 de julio queda fijado como la fecha visible en ese ícono. Años después, el estándar Unicode adopta esa misma fecha para el emoji de calendario en su versión 6.0, publicada en 2010. Desde ese momento, el símbolo del calendario muestra el 17 de julio en la mayoría de sistemas operativos y aplicaciones de uso masivo.
No todas las plataformas siguen esa convención. WhatsApp muestra el 24 de febrero en su ícono de calendario, fecha en que la aplicación se integra a Facebook en 2009. Twitter, hoy X, marca el 21 de marzo, día de su fundación en 2006. Facebook, por su parte, señala el 14 de mayo, cumpleaños de su creador, Mark Zuckerberg. Aun con esas diferencias, el 17 de julio se impone como fecha de consenso para la celebración mundial, gracias al peso de Apple y de Unicode en la estandarización de los emojis.
El origen japonés
Para entender el significado del día, resulta necesario revisar el origen mismo de los emojis. La palabra proviene del japonés y combina dos términos: "e", que significa imagen, y "moji", que significa carácter. El primer conjunto de emojis surge en Japón en 1999, de la mano del diseñador Shigetaka Kurita. Kurita trabaja para NTT DoCoMo, una operadora de telefonía móvil japonesa, y desarrolla 176 pictogramas de doce por doce píxeles para el servicio de internet i-mode.
Su propósito es práctico: transmitir información y emociones con el menor número posible de caracteres, en un contexto de mensajes cortos y pantallas pequeñas. Kurita toma inspiración de los símbolos que usan los pronósticos del clima y de ciertos recursos visuales del manga, como las representaciones simbólicas conocidas como manpu.
Durante varios años, los emojis permanecen casi exclusivamente dentro del mercado japonés. La situación cambia de forma decisiva en 2007, cuando Apple incorpora un teclado de emojis en el iPhone pensado en un inicio para el mercado japonés, pero que termina disponible para usuarios de todo el mundo. Ese paso convierte a los emojis en un fenómeno de alcance global. Poco después, el consorcio Unicode adopta los emojis como parte de su estándar, lo que permite que un mismo símbolo se muestre, con variaciones de diseño, en distintos sistemas operativos y aplicaciones.
La última década creció
El crecimiento del catálogo de emojis continúa sin pausa. En 2015, Unicode introduce distintos tonos de piel para los emojis de personas, una decisión pensada para representar mejor la variedad de los usuarios. Ese mismo año, el diccionario Oxford elige un emoji, el de la cara con lágrimas de alegría, como palabra del año, un hecho que confirma el peso cultural que ya tienen estos símbolos en el lenguaje cotidiano. Con el tiempo se suman miles de nuevos íconos: alimentos, animales, banderas, objetos, profesiones y símbolos de identidad. Hoy el catálogo supera los 3000 emojis disponibles.
El Día Mundial del Emoji se transforma, con los años, en una oportunidad de mercadeo para empresas tecnológicas y marcas de consumo. En 2015, Pepsi lanza una campaña llamada PepsiMoji, con botellas y latas de edición especial. En 2016, empresas como Google, Twitter, Disney, General Electric y Coca-Cola aprovechan la fecha para presentar productos o campañas propias.
Ese mismo año, Google modifica el diseño del emoji de calendario en sus productos Android, Gmail y Hangouts para mostrar también el 17 de julio, en sintonía con la fecha de Unicode. En 2016 nace además la primera edición de los World Emoji Awards, organizada por Emojipedia, un reconocimiento anual que premia al emoji más popular entre los usuarios.
La evolución de la comunicación
La industria del entretenimiento también toma parte en la celebración. En 2017, Sony Pictures Animation aprovecha el Día Mundial del Emoji para anunciar al primer actor del reparto de la película Emoji: la película, estrenada ese mismo año. La cinta se convierte en el primer largometraje inspirado directamente en estos símbolos digitales.
Ese año, Apple usa la fecha para presentar nuevos emojis en iOS. La Royal Opera House de Londres organiza una muestra de veinte óperas y ballets representados a través de emojis. Fue un ejercicio que combina cultura clásica y lenguaje digital contemporáneo.
El Día Mundial del Emoji cumple una función de reflexión sobre el papel de estos símbolos en la comunicación actual. Distintos estudios calculan que más del 90 % de los usuarios de internet emplea emojis con regularidad. Cada día se envían miles de millones de estos símbolos a través de aplicaciones de mensajería. Los emojis permiten expresar emociones, matizar el tono de un mensaje y evitar malentendidos que el texto simple, sin contexto de voz ni de gesto, puede generar con facilidad.
Al mismo tiempo, especialistas en comunicación digital advierten sobre los riesgos de una simplificación excesiva del lenguaje y sobre la ambigüedad que algunos emojis generan entre distintas culturas y generaciones.
El emoji de la cara con lágrimas de alegría se mantiene, año tras año, como el más utilizado en el mundo. Le siguen de cerca el corazón rojo y la cara que llora. Estudios recientes muestran también un aumento del uso de emojis ambiguos, aquellos cuyo significado depende en buena medida del contexto y de la relación entre quienes conversan.
Cada 17 de julio, millones de personas en el mundo celebran el Día Mundial del Emoji. El creador de esta celebración es Jeremy Burge, empresario australiano y fundador de Emojipedia, el sitio de referencia para consultar el significado de cada emoji. Él instauró la fecha en 2014. Eligió el día por su relevancia y coincidencia tecnológica: ese día aparece en el ícono del calendario que usan varias plataformas tecnológicas.
La elección no responde al azar total. En 2002, Apple presenta su aplicación iCal durante la feria MacWorld, y el 17 de julio queda fijado como la fecha visible en ese ícono. Años después, el estándar Unicode adopta esa misma fecha para el emoji de calendario en su versión 6.0, publicada en 2010. Desde ese momento, el símbolo del calendario muestra el 17 de julio en la mayoría de sistemas operativos y aplicaciones de uso masivo.
No todas las plataformas siguen esa convención. WhatsApp muestra el 24 de febrero en su ícono de calendario, fecha en que la aplicación se integra a Facebook en 2009. Twitter, hoy X, marca el 21 de marzo, día de su fundación en 2006. Facebook, por su parte, señala el 14 de mayo, cumpleaños de su creador, Mark Zuckerberg. Aun con esas diferencias, el 17 de julio se impone como fecha de consenso para la celebración mundial, gracias al peso de Apple y de Unicode en la estandarización de los emojis.
El origen japonés
Para entender el significado del día, resulta necesario revisar el origen mismo de los emojis. La palabra proviene del japonés y combina dos términos: "e", que significa imagen, y "moji", que significa carácter. El primer conjunto de emojis surge en Japón en 1999, de la mano del diseñador Shigetaka Kurita. Kurita trabaja para NTT DoCoMo, una operadora de telefonía móvil japonesa, y desarrolla 176 pictogramas de doce por doce píxeles para el servicio de internet i-mode.
Su propósito es práctico: transmitir información y emociones con el menor número posible de caracteres, en un contexto de mensajes cortos y pantallas pequeñas. Kurita toma inspiración de los símbolos que usan los pronósticos del clima y de ciertos recursos visuales del manga, como las representaciones simbólicas conocidas como manpu.
Durante varios años, los emojis permanecen casi exclusivamente dentro del mercado japonés. La situación cambia de forma decisiva en 2007, cuando Apple incorpora un teclado de emojis en el iPhone pensado en un inicio para el mercado japonés, pero que termina disponible para usuarios de todo el mundo. Ese paso convierte a los emojis en un fenómeno de alcance global. Poco después, el consorcio Unicode adopta los emojis como parte de su estándar, lo que permite que un mismo símbolo se muestre, con variaciones de diseño, en distintos sistemas operativos y aplicaciones.
La última década creció
El crecimiento del catálogo de emojis continúa sin pausa. En 2015, Unicode introduce distintos tonos de piel para los emojis de personas, una decisión pensada para representar mejor la variedad de los usuarios. Ese mismo año, el diccionario Oxford elige un emoji, el de la cara con lágrimas de alegría, como palabra del año, un hecho que confirma el peso cultural que ya tienen estos símbolos en el lenguaje cotidiano. Con el tiempo se suman miles de nuevos íconos: alimentos, animales, banderas, objetos, profesiones y símbolos de identidad. Hoy el catálogo supera los 3000 emojis disponibles.
El Día Mundial del Emoji se transforma, con los años, en una oportunidad de mercadeo para empresas tecnológicas y marcas de consumo. En 2015, Pepsi lanza una campaña llamada PepsiMoji, con botellas y latas de edición especial. En 2016, empresas como Google, Twitter, Disney, General Electric y Coca-Cola aprovechan la fecha para presentar productos o campañas propias.
Ese mismo año, Google modifica el diseño del emoji de calendario en sus productos Android, Gmail y Hangouts para mostrar también el 17 de julio, en sintonía con la fecha de Unicode. En 2016 nace además la primera edición de los World Emoji Awards, organizada por Emojipedia, un reconocimiento anual que premia al emoji más popular entre los usuarios.
La evolución de la comunicación
La industria del entretenimiento también toma parte en la celebración. En 2017, Sony Pictures Animation aprovecha el Día Mundial del Emoji para anunciar al primer actor del reparto de la película Emoji: la película, estrenada ese mismo año. La cinta se convierte en el primer largometraje inspirado directamente en estos símbolos digitales.
Ese año, Apple usa la fecha para presentar nuevos emojis en iOS. La Royal Opera House de Londres organiza una muestra de veinte óperas y ballets representados a través de emojis. Fue un ejercicio que combina cultura clásica y lenguaje digital contemporáneo.
El Día Mundial del Emoji cumple una función de reflexión sobre el papel de estos símbolos en la comunicación actual. Distintos estudios calculan que más del 90 % de los usuarios de internet emplea emojis con regularidad. Cada día se envían miles de millones de estos símbolos a través de aplicaciones de mensajería. Los emojis permiten expresar emociones, matizar el tono de un mensaje y evitar malentendidos que el texto simple, sin contexto de voz ni de gesto, puede generar con facilidad.
Al mismo tiempo, especialistas en comunicación digital advierten sobre los riesgos de una simplificación excesiva del lenguaje y sobre la ambigüedad que algunos emojis generan entre distintas culturas y generaciones.
El emoji de la cara con lágrimas de alegría se mantiene, año tras año, como el más utilizado en el mundo. Le siguen de cerca el corazón rojo y la cara que llora. Estudios recientes muestran también un aumento del uso de emojis ambiguos, aquellos cuyo significado depende en buena medida del contexto y de la relación entre quienes conversan.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: