América Latina y el Caribe crecerán un 2,1 % en 2026, en línea con su promedio de largo plazo, según el más reciente Informe Macroeconómico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Qué destacar. La estimación confirma una leve desaceleración frente al 2,2 % observado en 2025, en un contexto mundial marcado por mayores tensiones geopolíticas, tasas de interés globales persistentemente elevadas y cambios acelerados en la economía digital.
- El informe, titulado “Resiliencia y perspectivas de crecimiento en una economía global cambiante”, resalta que la región ha mostrado una notable capacidad de adaptación tras años de shocks externos.
- Entre los avances más importantes destacan los mercados laborales dinámicos, una inflación mayormente contenida y una mejora en la confianza de los inversionistas, reflejada en costos de endeudamiento históricamente bajos.
- El diferencial soberano mediano cayó a 209 puntos básicos a finales de 2025, comparado con los 268 puntos de 2019.
Sí, pero. A pesar de esta resiliencia, el BID advierte que el crecimiento sigue siendo insuficiente para cerrar brechas de ingresos.
- Agrega que la región enfrenta un panorama fiscal complejo: la deuda pública promedio se ubica alrededor del 59 % del PIB, con proyecciones que oscilan entre un 57 % y un 66 % hacia 2028 según distintos escenarios. El aumento de pagos de intereses está presionando tanto las finanzas públicas como las cuentas externas.
- Laura Alfaro Maykall, economista jefe y consejera económica del BID, afirmó que la región ha navegado la incertidumbre “apoyada en marcos fiscales y monetarios que han contribuido a contener la inflación y sostener la estabilidad macroeconómica”.
- Sin embargo, recalcó que los países deben acelerar el crecimiento impulsado por la productividad, fortalecer las finanzas públicas y aprovechar las oportunidades que ofrecen la digitalización, la inteligencia artificial (IA) y la transición energética para lograr un desarrollo inclusivo y sostenible.
Datos clave. El informe subraya que los mercados laborales han experimentado mejoras significativas, con el desempleo acercándose a mínimos recientes.
- No obstante, la región enfrenta limitaciones estructurales: la productividad avanza lentamente y el crecimiento demográfico desacelera la expansión de la población en edad de trabajar.
- Para sostener el crecimiento será indispensable mejorar competencias laborales, ampliar el acceso a formación digital y facilitar la transición hacia ocupaciones de mayor productividad.
- En 2025, las ofertas laborales que mencionaban IA alcanzaron el 7 % de todas las vacantes, el nivel más alto registrado.
Por qué importa. Uno de los capítulos centrales del informe destaca que América Latina y el Caribe se encuentran en una posición privilegiada para aprovechar la creciente demanda global de minerales críticos, fundamentales para la transición energética y el desarrollo de tecnologías avanzadas.
- La región concentra casi la mitad de los recursos de litio, cerca del 35 % del cobre global y más del 20 % de las reservas de tierras raras. La demanda mundial de litio, por ejemplo, podría aumentar entre un 470 % y un 800 % hacia 2050.
- El BID señala que esta oportunidad no garantiza beneficios automáticos. Para convertir la riqueza natural en crecimiento sostenible será necesario contar con instituciones sólidas, reglas claras, energía limpia y estable, marcos fiscales disciplinados y una gobernanza ambiental robusta.
- El organismo advierte que la consolidación fiscal se ha debilitado y que fortalecer los fundamentos fiscales es urgente. Entre las herramientas más prometedoras destaca la digitalización tributaria, acompañada de estrategias de cumplimiento efectivas, que pueden incrementar la recaudación y mejorar la eficiencia del gasto público.
En conclusión. En el ámbito monetario, aunque la inflación ha retornado en gran medida a sus metas, las tasas globales más altas, el uso creciente de activos digitales y la dolarización parcial en algunos países están reconfigurando los marcos de política monetaria.
- El BID enfatiza la necesidad de alcanzar posturas monetarias neutrales y desarrollar instrumentos flexibles capaces de absorber choques externos.
- El informe destaca que la región tiene una ventana de oportunidad para fortalecer su crecimiento, pero ello requerirá promover mayor competencia, profundizar la integración regional, modernizar los marcos fiscales y monetarios y desarrollar cadenas de valor más sofisticadas.
- Sin estas reformas, advierte el BID, el crecimiento seguirá siendo moderado y vulnerable a cambios en el entorno global.
América Latina y el Caribe crecerán un 2,1 % en 2026, en línea con su promedio de largo plazo, según el más reciente Informe Macroeconómico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Qué destacar. La estimación confirma una leve desaceleración frente al 2,2 % observado en 2025, en un contexto mundial marcado por mayores tensiones geopolíticas, tasas de interés globales persistentemente elevadas y cambios acelerados en la economía digital.
- El informe, titulado “Resiliencia y perspectivas de crecimiento en una economía global cambiante”, resalta que la región ha mostrado una notable capacidad de adaptación tras años de shocks externos.
- Entre los avances más importantes destacan los mercados laborales dinámicos, una inflación mayormente contenida y una mejora en la confianza de los inversionistas, reflejada en costos de endeudamiento históricamente bajos.
- El diferencial soberano mediano cayó a 209 puntos básicos a finales de 2025, comparado con los 268 puntos de 2019.
Sí, pero. A pesar de esta resiliencia, el BID advierte que el crecimiento sigue siendo insuficiente para cerrar brechas de ingresos.
- Agrega que la región enfrenta un panorama fiscal complejo: la deuda pública promedio se ubica alrededor del 59 % del PIB, con proyecciones que oscilan entre un 57 % y un 66 % hacia 2028 según distintos escenarios. El aumento de pagos de intereses está presionando tanto las finanzas públicas como las cuentas externas.
- Laura Alfaro Maykall, economista jefe y consejera económica del BID, afirmó que la región ha navegado la incertidumbre “apoyada en marcos fiscales y monetarios que han contribuido a contener la inflación y sostener la estabilidad macroeconómica”.
- Sin embargo, recalcó que los países deben acelerar el crecimiento impulsado por la productividad, fortalecer las finanzas públicas y aprovechar las oportunidades que ofrecen la digitalización, la inteligencia artificial (IA) y la transición energética para lograr un desarrollo inclusivo y sostenible.
Datos clave. El informe subraya que los mercados laborales han experimentado mejoras significativas, con el desempleo acercándose a mínimos recientes.
- No obstante, la región enfrenta limitaciones estructurales: la productividad avanza lentamente y el crecimiento demográfico desacelera la expansión de la población en edad de trabajar.
- Para sostener el crecimiento será indispensable mejorar competencias laborales, ampliar el acceso a formación digital y facilitar la transición hacia ocupaciones de mayor productividad.
- En 2025, las ofertas laborales que mencionaban IA alcanzaron el 7 % de todas las vacantes, el nivel más alto registrado.
Por qué importa. Uno de los capítulos centrales del informe destaca que América Latina y el Caribe se encuentran en una posición privilegiada para aprovechar la creciente demanda global de minerales críticos, fundamentales para la transición energética y el desarrollo de tecnologías avanzadas.
- La región concentra casi la mitad de los recursos de litio, cerca del 35 % del cobre global y más del 20 % de las reservas de tierras raras. La demanda mundial de litio, por ejemplo, podría aumentar entre un 470 % y un 800 % hacia 2050.
- El BID señala que esta oportunidad no garantiza beneficios automáticos. Para convertir la riqueza natural en crecimiento sostenible será necesario contar con instituciones sólidas, reglas claras, energía limpia y estable, marcos fiscales disciplinados y una gobernanza ambiental robusta.
- El organismo advierte que la consolidación fiscal se ha debilitado y que fortalecer los fundamentos fiscales es urgente. Entre las herramientas más prometedoras destaca la digitalización tributaria, acompañada de estrategias de cumplimiento efectivas, que pueden incrementar la recaudación y mejorar la eficiencia del gasto público.
En conclusión. En el ámbito monetario, aunque la inflación ha retornado en gran medida a sus metas, las tasas globales más altas, el uso creciente de activos digitales y la dolarización parcial en algunos países están reconfigurando los marcos de política monetaria.
- El BID enfatiza la necesidad de alcanzar posturas monetarias neutrales y desarrollar instrumentos flexibles capaces de absorber choques externos.
- El informe destaca que la región tiene una ventana de oportunidad para fortalecer su crecimiento, pero ello requerirá promover mayor competencia, profundizar la integración regional, modernizar los marcos fiscales y monetarios y desarrollar cadenas de valor más sofisticadas.
- Sin estas reformas, advierte el BID, el crecimiento seguirá siendo moderado y vulnerable a cambios en el entorno global.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: