Sandra Patricia Saquic fue condenada por reclamar el pago de extorsión a una persona, durante siete años.
El Tribunal Cuarto de Sentencia Penal resolvió condenarla a siete años de prisión inconmutables, por el delito de extorsión.
La Fiscalía contra el Delito de Extorsión del Ministerio Público (MP) entre las pruebas que presentó se encuentran escuchas telefónicas y fotogramas.
“En la investigación demostró que la procesada se presentó durante siete años consecutivos a recibir dinero que le exigían a una víctima”, dijo la Fiscalía.
Capturada fue sorprendida
Añadió que los fiscales también presentaron las declaraciones de los agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) que la capturaron de forma flagrante el 11 de septiembre de 2018.
Explicó que ese día la condenada llegó a recoger Q 1 mil 500 que había solicitado a su víctima.
Las extorsiones en Guatemala
El 70% de las extorsiones están asociadas al grupo denominado los Imitadores y el resto, a las dos pandillas que operan en Guatemala.
La División Nacional Contra el Desarrollo Criminal de las Pandillas (Dipanda), asegura que los Imitadores operan desde las cárceles, principalmente de los centros: Cantel en Quetzaltenango, Pavón, Pavoncito y Fraijanes.
Los Imitadores son personas que se hacen pasar por pandilleros o narcotraficantes para exigir extorsión a sus víctimas.
La Dipanda informa que las extorsiones salen de los centros carcelarios, y reconoce que no es un tema nuevo.
Asegura que varios celulares encontrados en las celdas de las prisiones están vinculados con unas 651 denuncias por extorsión, a nivel nacional.
Simulan ser narcos
Otros grupos criminales se presentan como sicarios del crimen organizado mexicano o bien observan crímenes en los medios de comunicación para ver los grupos que operan y los ataques que hacen, después llaman a las víctimas para decirles que ellos fueron.
Las llamadas con esos modos de operar la mayoría de veces salen de las cárceles de Cantel, Pavón y la de Puerto Barrios, Izabal.
Requisas y extorsiones
Las requisas permiten incautar los teléfonos y se notifica a los reos de los nuevos delitos, “pero como la mayoría tiene penas demasiado altas y al momento de la notificación les causa risa (…)”, agregan los investigadores de Dipanda.
“Ellos solo quieren dinero para pasarla bien con comodidades y mantener comodamente a sus familias”, subraya Dipanda.
Sandra Patricia Saquic fue condenada por reclamar el pago de extorsión a una persona, durante siete años.
El Tribunal Cuarto de Sentencia Penal resolvió condenarla a siete años de prisión inconmutables, por el delito de extorsión.
La Fiscalía contra el Delito de Extorsión del Ministerio Público (MP) entre las pruebas que presentó se encuentran escuchas telefónicas y fotogramas.
“En la investigación demostró que la procesada se presentó durante siete años consecutivos a recibir dinero que le exigían a una víctima”, dijo la Fiscalía.
Capturada fue sorprendida
Añadió que los fiscales también presentaron las declaraciones de los agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) que la capturaron de forma flagrante el 11 de septiembre de 2018.
Explicó que ese día la condenada llegó a recoger Q 1 mil 500 que había solicitado a su víctima.
Las extorsiones en Guatemala
El 70% de las extorsiones están asociadas al grupo denominado los Imitadores y el resto, a las dos pandillas que operan en Guatemala.
La División Nacional Contra el Desarrollo Criminal de las Pandillas (Dipanda), asegura que los Imitadores operan desde las cárceles, principalmente de los centros: Cantel en Quetzaltenango, Pavón, Pavoncito y Fraijanes.
Los Imitadores son personas que se hacen pasar por pandilleros o narcotraficantes para exigir extorsión a sus víctimas.
La Dipanda informa que las extorsiones salen de los centros carcelarios, y reconoce que no es un tema nuevo.
Asegura que varios celulares encontrados en las celdas de las prisiones están vinculados con unas 651 denuncias por extorsión, a nivel nacional.
Simulan ser narcos
Otros grupos criminales se presentan como sicarios del crimen organizado mexicano o bien observan crímenes en los medios de comunicación para ver los grupos que operan y los ataques que hacen, después llaman a las víctimas para decirles que ellos fueron.
Las llamadas con esos modos de operar la mayoría de veces salen de las cárceles de Cantel, Pavón y la de Puerto Barrios, Izabal.
Requisas y extorsiones
Las requisas permiten incautar los teléfonos y se notifica a los reos de los nuevos delitos, “pero como la mayoría tiene penas demasiado altas y al momento de la notificación les causa risa (…)”, agregan los investigadores de Dipanda.
“Ellos solo quieren dinero para pasarla bien con comodidades y mantener comodamente a sus familias”, subraya Dipanda.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: