Por segunda vez, después de que República publica una investigación sobre anomalías habilitadas bajo la responsabilidad del ministro de Finanzas Jonathan Menkos, su equipo responde con la fórmula típica del gobierno de Bernardo Arévalo: victimizarse, recurrir a falacias, hablar de desestabilización y descalificar sin pruebas. Es el mismo libreto de los gobiernos que prometieron cambiar: cuando la fiscalización incomoda, atacan al que pregunta en lugar de responder con hechos.
El trabajo de República no es hacer ruido: es buscar la verdad. Y ese trabajo, con rigor y evidencia, nos ha permitido identificar cómo empresas de cartón, sin experiencia y sin capacidad real, siguen siendo habilitadas para contratar con el Estado por montos millonarios. Lo que debería ser inversión pública en carreteras, educación, salud o seguridad, termina —otra vez— desviándose hacia bolsillos de actores que operan en las sombras. Actores que, como ha ocurrido antes, orbitan alrededor de intereses políticos y de un sistema donde el presupuesto sigue sirviendo para comprar voluntades en el Congreso y sostener pactos que nada tienen que ver con el bien común.
Cuando esta redacción ha pedido explicaciones, tanto por la vía directa como por los mecanismos que establece la Ley de Acceso a la Información Pública, la información no llega. Pero cuando publicamos, entonces sí aparecen comunicados, chats y acusaciones de “mentira” o “engaño”. Eso no solo evade el fondo: también intenta desacreditar el trabajo de un equipo de periodistas que investiga con seriedad y que no va a aceptar que se le ataque sin pruebas. Si estamos mintiendo, que lo demuestren.
Por eso, República invitó al ministro de Finanzas Jonathan Menkos a venir la próxima semana, el día y la hora que él disponga, a grabar un episodio inédito frente a nuestros micrófonos y cámaras. Nosotros pondremos sobre la mesa nuestras investigaciones —incluidas las publicadas esta semana— y él podrá presentar lo que tenga que presentar. La transparencia y la libertad no se defiende con consignas: se practica todos los días, y este gobierno ha estado demasiado lejos de hacerlo.
Lo esperamos, ministro.
José Fernando Orellana Wer
Director Editorial de República
Por segunda vez, después de que República publica una investigación sobre anomalías habilitadas bajo la responsabilidad del ministro de Finanzas Jonathan Menkos, su equipo responde con la fórmula típica del gobierno de Bernardo Arévalo: victimizarse, recurrir a falacias, hablar de desestabilización y descalificar sin pruebas. Es el mismo libreto de los gobiernos que prometieron cambiar: cuando la fiscalización incomoda, atacan al que pregunta en lugar de responder con hechos.
El trabajo de República no es hacer ruido: es buscar la verdad. Y ese trabajo, con rigor y evidencia, nos ha permitido identificar cómo empresas de cartón, sin experiencia y sin capacidad real, siguen siendo habilitadas para contratar con el Estado por montos millonarios. Lo que debería ser inversión pública en carreteras, educación, salud o seguridad, termina —otra vez— desviándose hacia bolsillos de actores que operan en las sombras. Actores que, como ha ocurrido antes, orbitan alrededor de intereses políticos y de un sistema donde el presupuesto sigue sirviendo para comprar voluntades en el Congreso y sostener pactos que nada tienen que ver con el bien común.
Cuando esta redacción ha pedido explicaciones, tanto por la vía directa como por los mecanismos que establece la Ley de Acceso a la Información Pública, la información no llega. Pero cuando publicamos, entonces sí aparecen comunicados, chats y acusaciones de “mentira” o “engaño”. Eso no solo evade el fondo: también intenta desacreditar el trabajo de un equipo de periodistas que investiga con seriedad y que no va a aceptar que se le ataque sin pruebas. Si estamos mintiendo, que lo demuestren.
Por eso, República invitó al ministro de Finanzas Jonathan Menkos a venir la próxima semana, el día y la hora que él disponga, a grabar un episodio inédito frente a nuestros micrófonos y cámaras. Nosotros pondremos sobre la mesa nuestras investigaciones —incluidas las publicadas esta semana— y él podrá presentar lo que tenga que presentar. La transparencia y la libertad no se defiende con consignas: se practica todos los días, y este gobierno ha estado demasiado lejos de hacerlo.
Lo esperamos, ministro.
José Fernando Orellana Wer
Director Editorial de República
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: