Actualidad
Actualidad
Política
Política
Empresa
Empresa
Opinión
Opinión
Inmobiliaria
Inmobiliaria
Agenda Empresarial
Agenda Empresarial

Guatemala: cárteles, alcaldes y rutas del poder

.
Gérman Gómez
02 de junio, 2026

En los últimos años, Guatemala dejó de ser solamente una ruta para el narcotráfico; se convirtió en una plataforma logística para múltiples actividades criminales que incluyen narcotráfico, tráfico de armas, lavado de dinero, migración ilegal y captura de instituciones públicas. Las organizaciones ilícitas evolucionaron más rápido que el propio Estado, pues se carece de una efectiva inteligencia civil e investigación criminal.

Por qué importa. La amenaza criminal que enfrenta Guatemala cambió de naturaleza. Antes, el país era un simple puente para el traslado de drogas hacia EE. UU. En la actualidad, las estructuras ilícitas operan como redes integradas que combinan distintas actividades ilegales. Buscan influencia política, económica y territorial para garantizar su permanencia.

  • El estudio Drogas, armas y efectivo, presentado por la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (FUNDESA) y el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF), concluyó que Centroamérica, en 2011, aún era considerada como una “supercarretera del narcotráfico”.
  • Para el 2025, el país funciona como punto estratégico para almacenamiento, financiamiento ilícito y disputa territorial; un sistema logístico —criminal— integrado.
  • En el ámbito político y de estructuras de poder, los alcaldes y diputados son los cargos más cooptados; las alcaldías indígenas no quedan exentas de la penetración del crimen organizado.

En el radar. La expansión criminal está estrechamente ligada a la debilidad institucional; mientras que las organizaciones ilícitas innovan y se adaptan rápidamente, las entidades públicas mantienen estructuras burocráticas y anquilosadas que dificultan respuestas oportunas y coordinadas. Además, la penetración del crimen facilita la filtración de información de seguridad nacional.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER DE POLÍTICA
  • En 2023 —en tan solo un año del gobierno de Gustavo Petro y del ministro de la Defensa, Iván Velásquez—, la producción de cocaína en Colombia alcanzó 2664 toneladas métricas, un incremento de 53 % respecto de 2022. Esto aumenta el valor estratégico de las rutas que atraviesan Guatemala.
  • Las redes criminales ya no dependen únicamente de cárteles y pandillas. Ahora incorporan operadores financieros, estructuras carcelarias y mecanismos de influencia municipal. También esquemas sofisticados de lavado de activos, como las ferias patronales.
  • En año preelectoral, los actuales diputados y alcaldes están en la mira del crimen organizado. A través de diversos mecanismos buscan influenciarlos para que respondan a sus intereses. Lo mismo sucede con los potenciales candidatos.

Punto de fricción. El estudio señala que la corrupción, el financiamiento político de fuentes ilícitas y la cooptación de gobiernos municipales permiten que las estructuras criminales consoliden poder en territorios estratégicos. Huehuetenango, San Marcos, Zacapa con algunos departamentos afectados. No quedan exentos otros departamentos.

  • Las organizaciones utilizan programas sociales, contratos públicos, permisos y beneficios económicos para construir dependencia comunitaria. La intención es ampliar su influencia política, como lo hizo en su momento Pablo Escobar en Colombia.
  • Existen casos de alcaldes, diputados y operadores judiciales vinculados con estructuras ilícitas, situación que afecta directamente la gobernabilidad en zonas fronterizas.
  • Las autoridades y el sector privado coinciden en que la respuesta debe ser integral. El desafío consiste en fortalecer instituciones, coordinar inteligencia y evitar que el crimen organizado continúe ocupando espacios donde el Estado pierde presencia y capacidad de respuesta.

En conclusión. El crimen organizado disputa rutas del narcotráfico y busca controlar espacios de poder que son inherentes al Estado. Las estructuras criminales ampliaron sus redes económicas, territoriales y políticas. Ante ese avance, Guatemala debe recuperar su institucionalidad, fortalecer la justicia y frenar la cooptación de gobiernos locales y procesos electorales.

  • La expansión de estructuras político-criminales demuestra que la seguridad no puede abordarse únicamente desde operativos policiales o militares, sino mediante una estrategia integral de Estado.
  • La infiltración en municipalidades, con esquemas financieros y con comunidades vulnerables, es la tormenta perfecta que amenaza principios fundamentales de una república.
  • Sin reformas estructurales, coordinación interinstitucional y una justicia efectiva, las organizaciones criminales continuarán ampliando su influencia mientras el Estado pierde capacidad para ejercer autoridad en territorios estratégicos.
SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER DE POLÍTICA

Guatemala: cárteles, alcaldes y rutas del poder

.
Gérman Gómez
02 de junio, 2026

En los últimos años, Guatemala dejó de ser solamente una ruta para el narcotráfico; se convirtió en una plataforma logística para múltiples actividades criminales que incluyen narcotráfico, tráfico de armas, lavado de dinero, migración ilegal y captura de instituciones públicas. Las organizaciones ilícitas evolucionaron más rápido que el propio Estado, pues se carece de una efectiva inteligencia civil e investigación criminal.

Por qué importa. La amenaza criminal que enfrenta Guatemala cambió de naturaleza. Antes, el país era un simple puente para el traslado de drogas hacia EE. UU. En la actualidad, las estructuras ilícitas operan como redes integradas que combinan distintas actividades ilegales. Buscan influencia política, económica y territorial para garantizar su permanencia.

  • El estudio Drogas, armas y efectivo, presentado por la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (FUNDESA) y el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF), concluyó que Centroamérica, en 2011, aún era considerada como una “supercarretera del narcotráfico”.
  • Para el 2025, el país funciona como punto estratégico para almacenamiento, financiamiento ilícito y disputa territorial; un sistema logístico —criminal— integrado.
  • En el ámbito político y de estructuras de poder, los alcaldes y diputados son los cargos más cooptados; las alcaldías indígenas no quedan exentas de la penetración del crimen organizado.

En el radar. La expansión criminal está estrechamente ligada a la debilidad institucional; mientras que las organizaciones ilícitas innovan y se adaptan rápidamente, las entidades públicas mantienen estructuras burocráticas y anquilosadas que dificultan respuestas oportunas y coordinadas. Además, la penetración del crimen facilita la filtración de información de seguridad nacional.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER DE POLÍTICA
  • En 2023 —en tan solo un año del gobierno de Gustavo Petro y del ministro de la Defensa, Iván Velásquez—, la producción de cocaína en Colombia alcanzó 2664 toneladas métricas, un incremento de 53 % respecto de 2022. Esto aumenta el valor estratégico de las rutas que atraviesan Guatemala.
  • Las redes criminales ya no dependen únicamente de cárteles y pandillas. Ahora incorporan operadores financieros, estructuras carcelarias y mecanismos de influencia municipal. También esquemas sofisticados de lavado de activos, como las ferias patronales.
  • En año preelectoral, los actuales diputados y alcaldes están en la mira del crimen organizado. A través de diversos mecanismos buscan influenciarlos para que respondan a sus intereses. Lo mismo sucede con los potenciales candidatos.

Punto de fricción. El estudio señala que la corrupción, el financiamiento político de fuentes ilícitas y la cooptación de gobiernos municipales permiten que las estructuras criminales consoliden poder en territorios estratégicos. Huehuetenango, San Marcos, Zacapa con algunos departamentos afectados. No quedan exentos otros departamentos.

  • Las organizaciones utilizan programas sociales, contratos públicos, permisos y beneficios económicos para construir dependencia comunitaria. La intención es ampliar su influencia política, como lo hizo en su momento Pablo Escobar en Colombia.
  • Existen casos de alcaldes, diputados y operadores judiciales vinculados con estructuras ilícitas, situación que afecta directamente la gobernabilidad en zonas fronterizas.
  • Las autoridades y el sector privado coinciden en que la respuesta debe ser integral. El desafío consiste en fortalecer instituciones, coordinar inteligencia y evitar que el crimen organizado continúe ocupando espacios donde el Estado pierde presencia y capacidad de respuesta.

En conclusión. El crimen organizado disputa rutas del narcotráfico y busca controlar espacios de poder que son inherentes al Estado. Las estructuras criminales ampliaron sus redes económicas, territoriales y políticas. Ante ese avance, Guatemala debe recuperar su institucionalidad, fortalecer la justicia y frenar la cooptación de gobiernos locales y procesos electorales.

  • La expansión de estructuras político-criminales demuestra que la seguridad no puede abordarse únicamente desde operativos policiales o militares, sino mediante una estrategia integral de Estado.
  • La infiltración en municipalidades, con esquemas financieros y con comunidades vulnerables, es la tormenta perfecta que amenaza principios fundamentales de una república.
  • Sin reformas estructurales, coordinación interinstitucional y una justicia efectiva, las organizaciones criminales continuarán ampliando su influencia mientras el Estado pierde capacidad para ejercer autoridad en territorios estratégicos.

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?