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El tráfico como emergencia nacional

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Natalie Chang
11 de febrero, 2026

El tráfico se ha convertido en una emergencia nacional de carácter estructural, y ya no puede entenderse únicamente como un problema de congestionamiento vial, como se subrayó en el foro de FUNDESA; ha dejado de ser una molestia cotidiana, para convertirse en una amenaza directa a la productividad, la competitividad y la salud pública del país.

  • Según datos presentados por José Miguel Torrebiarte, presidente de FUNDESA, el país pierde 1300 horas al año por persona en tráfico, equivalentes a más de 54 días anuales y con un costo económico que supera los GTQ 25 000 M.

  • Solo en el departamento de Guatemala —que concentra 43.3 % de la economía nacional y alberga 3.6 M de personas— el impacto en menor productividad equivale a cerca del 9.4% del PIB departamental.

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  • El problema radica en un crecimiento desproporcionado, donde el parque vehicular aumenta a un ritmo anual de 9.6 %, mientras la red vial tan solo se expande en 1.4 %, profundizando una brecha estructural imposible de sostener.

Datos clave. En el área metropolitana hay tan solo 25 centímetros de red vial por habitante, muy por debajo de países como Panamá y Costa Rica, donde la disponibilidad oscila entre 4 y 8 metros por habitante.

  • Sin embargo, en 20 años, la cantidad de motocicletas por kilómetro de carretera se multiplicó por diez; por lo que el resultado es predecible con velocidades cercanas a cero y tiempos de traslado que tienden al infinito.

  • Entre 2015 y 2025, los cuatro accesos principales a la capital aumentaron su tránsito diario entre 138 % y 270 %. Solo el ingreso por oriente pasó de 105 000 a 308 000 vehículos diarios, casi triplicando la afluencia vehicular. Y mientras el tráfico aumenta exponencialmente, la infraestructura no solo permanece prácticamente estática, sino que se deteriora progresivamente.

  • Jorge Benavides, investigador asociado de FUNDESA, estableció que ningún país que crece al ritmo de Guatemala puede sostenerse con una inversión pública de apenas un 1.6 % del PIB.

Por qué importa. Las soluciones planteadas no se limitan a ampliar o remozar calles. El foro enfatizó un enfoque integral basado en desarrollo de infraestructura estratégica, transporte masivo y, principalmente, alianzas público-privadas (APP).

  • En transporte masivo, el Aerómetro fue presentado como un ejemplo concreto mediante una concesión municipal de transporte eléctrico que podría operar en 18 meses, pese a las críticas y amparos que tratan de frenar su ejecución. Aunque se recalcó que es una solución parcial, sí representa un modelo replicable bajo esquemas de APP y la DIPP (Dirección de Infraestructura de Proyectos Prioritarios).

  • El Metro Riel o Línea Blanca —con una paradójica reducción presupuestaria de GTQ 1200 M a GTQ 600 M—, también fue señalado como un proyecto estructural que podría mejorar el tránsito, pero exige decisión política y diálogo con el sector privado.

  • No obstante, el transporte masivo es insuficiente sin una red vial estratégica. El estudio de KOICA evidencia la necesidad de más radiales y circunvalaciones en el departamento de Guatemala. En ese contexto, el anillo regional C-50, con ocho tramos, surge como una solución clave para desviar el transporte pesado que hoy cruza la ciudad y podría aliviar la presión urbana.

En conclusión. Guatemala enfrenta un dilema estructural: administrar el congestionamiento o planificar el crecimiento. Pensar en trenes, vías alternas, transporte eléctrico y financiamiento sostenible con alianzas público-privadas no es opcional; es urgente.

  • El marco legal existe para promover los proyectos bajo la Ley de Infraestructura Vial Prioritaria, la reforma a la ley de APP y los mecanismos de contratación por emergencia permiten acción inmediata. El reto, como admitieron los panelistas, no es normativo, sino de ejecución y voluntad política.

  • La problemática del tráfico no se puede seguir encasillando como un problema municipal; es un problema del país.

  • Como se reiteró a lo largo del foro, cada año de inacción multiplica los costos —económicos y humanos— que Guatemala ya no puede absorber.

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El tráfico como emergencia nacional

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11 de febrero, 2026

El tráfico se ha convertido en una emergencia nacional de carácter estructural, y ya no puede entenderse únicamente como un problema de congestionamiento vial, como se subrayó en el foro de FUNDESA; ha dejado de ser una molestia cotidiana, para convertirse en una amenaza directa a la productividad, la competitividad y la salud pública del país.

  • Según datos presentados por José Miguel Torrebiarte, presidente de FUNDESA, el país pierde 1300 horas al año por persona en tráfico, equivalentes a más de 54 días anuales y con un costo económico que supera los GTQ 25 000 M.

  • Solo en el departamento de Guatemala —que concentra 43.3 % de la economía nacional y alberga 3.6 M de personas— el impacto en menor productividad equivale a cerca del 9.4% del PIB departamental.

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  • El problema radica en un crecimiento desproporcionado, donde el parque vehicular aumenta a un ritmo anual de 9.6 %, mientras la red vial tan solo se expande en 1.4 %, profundizando una brecha estructural imposible de sostener.

Datos clave. En el área metropolitana hay tan solo 25 centímetros de red vial por habitante, muy por debajo de países como Panamá y Costa Rica, donde la disponibilidad oscila entre 4 y 8 metros por habitante.

  • Sin embargo, en 20 años, la cantidad de motocicletas por kilómetro de carretera se multiplicó por diez; por lo que el resultado es predecible con velocidades cercanas a cero y tiempos de traslado que tienden al infinito.

  • Entre 2015 y 2025, los cuatro accesos principales a la capital aumentaron su tránsito diario entre 138 % y 270 %. Solo el ingreso por oriente pasó de 105 000 a 308 000 vehículos diarios, casi triplicando la afluencia vehicular. Y mientras el tráfico aumenta exponencialmente, la infraestructura no solo permanece prácticamente estática, sino que se deteriora progresivamente.

  • Jorge Benavides, investigador asociado de FUNDESA, estableció que ningún país que crece al ritmo de Guatemala puede sostenerse con una inversión pública de apenas un 1.6 % del PIB.

Por qué importa. Las soluciones planteadas no se limitan a ampliar o remozar calles. El foro enfatizó un enfoque integral basado en desarrollo de infraestructura estratégica, transporte masivo y, principalmente, alianzas público-privadas (APP).

  • En transporte masivo, el Aerómetro fue presentado como un ejemplo concreto mediante una concesión municipal de transporte eléctrico que podría operar en 18 meses, pese a las críticas y amparos que tratan de frenar su ejecución. Aunque se recalcó que es una solución parcial, sí representa un modelo replicable bajo esquemas de APP y la DIPP (Dirección de Infraestructura de Proyectos Prioritarios).

  • El Metro Riel o Línea Blanca —con una paradójica reducción presupuestaria de GTQ 1200 M a GTQ 600 M—, también fue señalado como un proyecto estructural que podría mejorar el tránsito, pero exige decisión política y diálogo con el sector privado.

  • No obstante, el transporte masivo es insuficiente sin una red vial estratégica. El estudio de KOICA evidencia la necesidad de más radiales y circunvalaciones en el departamento de Guatemala. En ese contexto, el anillo regional C-50, con ocho tramos, surge como una solución clave para desviar el transporte pesado que hoy cruza la ciudad y podría aliviar la presión urbana.

En conclusión. Guatemala enfrenta un dilema estructural: administrar el congestionamiento o planificar el crecimiento. Pensar en trenes, vías alternas, transporte eléctrico y financiamiento sostenible con alianzas público-privadas no es opcional; es urgente.

  • El marco legal existe para promover los proyectos bajo la Ley de Infraestructura Vial Prioritaria, la reforma a la ley de APP y los mecanismos de contratación por emergencia permiten acción inmediata. El reto, como admitieron los panelistas, no es normativo, sino de ejecución y voluntad política.

  • La problemática del tráfico no se puede seguir encasillando como un problema municipal; es un problema del país.

  • Como se reiteró a lo largo del foro, cada año de inacción multiplica los costos —económicos y humanos— que Guatemala ya no puede absorber.

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