En una entrevista con República, Juan Carlos Rodríguez, vicepresidente de la Alianza la Cuenca del Motagua, compartió sobre los proyectos de educación, infraestructura y reciclaje que mantienen. Además, destacó que se tiene el respaldo internacional y acuerdos con la Organización de Estados Americanos (OEA).
¿Por qué se da la Alianza la Cuenca del Motagua?
En Guatemala no existe un acercamiento hacia los problemas ambientales de una manera correlacionada. Hay situaciones atomizadas donde se busca mejorar este tipo de situaciones. Pero no existe un ente de unidad que nos una como sociedad para afrontarlos.
Nosotros somos rotarios, primero que nada. El Club Rotario Internacional es un grupo de gente del sector privado que se reúne para ver qué cambios positivos hacen en la sociedad. Esto nace en EE. UU. A nivel mundial existe una iniciativa que se llama Adopt a River, de Rotary International, en conjunto con el United Nations Environmental Program, para buscarle solución a situaciones como estas.
¿Cómo nació la iniciativa que hoy impulsa la limpieza del río Motagua?
El Club Rotario al que pertenezco buscaba a alguien que fuera a la reunión de diferentes clubes rotarios para atacar este problema. La búsqueda era adoptar el Motagua como proyecto nacional para generar un resultado positivo. Entre rotarios se han hecho cosas grandes, como la reducción dramática de la polio a casi nada a nivel mundial.
Entonces, los rotarios dijeron: ¿por qué no limpiamos los ríos y las cuencas del mundo? La postura era ir por las cuencas mundiales. Cuando los rotarios nos reunimos, pasó algo similar. Eran proyectos atomizados. La búsqueda era unificar los proyectos. Queríamos unificarlos no solo con rotarios, sino también con lo que estuviera haciendo el resto de asociaciones.
¿Qué organizaciones comenzaron a integrarse a la Alianza la Cuenca del Motagua?
A raíz de eso, la Fundación Crecer, dirigida por Jeanne Samayoa, se integró. Yo la conocía desde hace mucho tiempo y nos llevó a una reunión al Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN). Además, estaban Ocean Clean Up, Ocean Legacy, 4ocean y otros más.
También participaron el Club Rotario del Valle, Club Rotario La Ermita, Club Rotario La Asunción, Club Rotario Norte y el Club Rotario Guatemala Sur. Este último es el que yo represento.
En el Ministerio de Ambiente había representantes de cooperación internacional, como cooperación alemana, cooperación española y varios otros de la Unión Europea (UE). También estaban varios representantes del sector privado.
¿Cómo comenzaron a ordenar los esfuerzos para enfrentar la contaminación del Motagua?
Con el exministro de Ambiente, Gerson Barrios Garrido, acordamos hacer una documentación de los esfuerzos que existían para ordenar los esfuerzos de 96 municipios. La finalidad era tratar de encontrarles forma para ir resolviendo el problema.
Comenzamos a trabajar poco a poco en todo lo que conllevaba el problema y llegamos al punto de comprender que una gran parte de la contaminación provenía del vertedero de la zona 3. Un colector de aguas pluviales de las zonas 11, 7, 6 y 12 caía a la mitad del vertedero y arrastraba el plástico hacia el río durante las lluvias.
Obviamente, existen muchos otros factores. Tenemos un problema grave en Chinautla, que también estamos atacando. Y está la basura líquida, que es un tema complicado.
¿Qué proyectos y acciones desarrollan dentro de la alianza ambiental?
Hay muchos esfuerzos. Varias asociaciones tienen biobardas que recolectan plástico. Está 4ocean, que recolecta plástico, hace pulseritas y otras cosas. Las vende a nivel mundial.
Está The Ocean Cleanup, que tiene otra biobarda. Hay otros que tienen una planta de reciclaje en el río Las Vacas, donde recogen toda la basura. Son muchos esfuerzos y lo que hemos hecho es encadenarlos para buscar una resolución conjunta.
¿Cómo lograron consolidar formalmente la Alianza la Cuenca del Motagua en Guatemala?
Hicimos un documento que consolidaba nuestro ideal de rescatar el Motagua. Se le presentó al exministro de Ambiente, Barrios Garrido. Luego propusimos que lo firmara el presidente mundial de Rotary junto con 35 organizaciones. Lo firmamos en el Palacio Nacional en septiembre de 2023. A partir de ahí empezó a tomar vuelo y comenzamos a tener gente que quería apoyarnos.
Como es una asociación de asociaciones, cada una tiene su fondeo diversificado, pero empezamos a unir oportunidades. Con el liderazgo de muchas personas logramos que el proyecto tomara vida.
¿Qué estrategias impulsan para reducir la contaminación en toda la cuenca?
Se ataca en cuatro aristas funcionales: educación, políticas públicas, infraestructura y comunicación. En educación promovemos que los más pequeños aprendan, desde temprana edad, cómo tratar los desechos sólidos. También a promover una economía circular.
En políticas públicas pretendemos influenciar tanto en la Mancomunidad Motagua, donde varios alcaldes ya comprendieron el problema, como en la Bancada Motagua, para que los diputados del Congreso se adhieran al tema.
En infraestructura buscamos plantas de tratamiento que realmente generen un beneficio y también la limpieza del río. Y en comunicación educamos a la gente grande para que haga conciencia de que no debe tirar plástico.
¿Qué tipo de desechos encuentran frecuentemente dentro del río?
La gente no solo tira plástico, tira ropa, textiles, baterías, hierro y de todo. Hemos encontrado hasta lavadoras en el río. Todo lo que usamos, cargamos, compramos y desechamos puede terminar en el Motagua. Si no manejamos bien esos residuos y no garantizamos su aprovechamiento adecuado, el río los recibe.
En una entrevista con República, Juan Carlos Rodríguez, vicepresidente de la Alianza la Cuenca del Motagua, compartió sobre los proyectos de educación, infraestructura y reciclaje que mantienen. Además, destacó que se tiene el respaldo internacional y acuerdos con la Organización de Estados Americanos (OEA).
¿Por qué se da la Alianza la Cuenca del Motagua?
En Guatemala no existe un acercamiento hacia los problemas ambientales de una manera correlacionada. Hay situaciones atomizadas donde se busca mejorar este tipo de situaciones. Pero no existe un ente de unidad que nos una como sociedad para afrontarlos.
Nosotros somos rotarios, primero que nada. El Club Rotario Internacional es un grupo de gente del sector privado que se reúne para ver qué cambios positivos hacen en la sociedad. Esto nace en EE. UU. A nivel mundial existe una iniciativa que se llama Adopt a River, de Rotary International, en conjunto con el United Nations Environmental Program, para buscarle solución a situaciones como estas.
¿Cómo nació la iniciativa que hoy impulsa la limpieza del río Motagua?
El Club Rotario al que pertenezco buscaba a alguien que fuera a la reunión de diferentes clubes rotarios para atacar este problema. La búsqueda era adoptar el Motagua como proyecto nacional para generar un resultado positivo. Entre rotarios se han hecho cosas grandes, como la reducción dramática de la polio a casi nada a nivel mundial.
Entonces, los rotarios dijeron: ¿por qué no limpiamos los ríos y las cuencas del mundo? La postura era ir por las cuencas mundiales. Cuando los rotarios nos reunimos, pasó algo similar. Eran proyectos atomizados. La búsqueda era unificar los proyectos. Queríamos unificarlos no solo con rotarios, sino también con lo que estuviera haciendo el resto de asociaciones.
¿Qué organizaciones comenzaron a integrarse a la Alianza la Cuenca del Motagua?
A raíz de eso, la Fundación Crecer, dirigida por Jeanne Samayoa, se integró. Yo la conocía desde hace mucho tiempo y nos llevó a una reunión al Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN). Además, estaban Ocean Clean Up, Ocean Legacy, 4ocean y otros más.
También participaron el Club Rotario del Valle, Club Rotario La Ermita, Club Rotario La Asunción, Club Rotario Norte y el Club Rotario Guatemala Sur. Este último es el que yo represento.
En el Ministerio de Ambiente había representantes de cooperación internacional, como cooperación alemana, cooperación española y varios otros de la Unión Europea (UE). También estaban varios representantes del sector privado.
¿Cómo comenzaron a ordenar los esfuerzos para enfrentar la contaminación del Motagua?
Con el exministro de Ambiente, Gerson Barrios Garrido, acordamos hacer una documentación de los esfuerzos que existían para ordenar los esfuerzos de 96 municipios. La finalidad era tratar de encontrarles forma para ir resolviendo el problema.
Comenzamos a trabajar poco a poco en todo lo que conllevaba el problema y llegamos al punto de comprender que una gran parte de la contaminación provenía del vertedero de la zona 3. Un colector de aguas pluviales de las zonas 11, 7, 6 y 12 caía a la mitad del vertedero y arrastraba el plástico hacia el río durante las lluvias.
Obviamente, existen muchos otros factores. Tenemos un problema grave en Chinautla, que también estamos atacando. Y está la basura líquida, que es un tema complicado.
¿Qué proyectos y acciones desarrollan dentro de la alianza ambiental?
Hay muchos esfuerzos. Varias asociaciones tienen biobardas que recolectan plástico. Está 4ocean, que recolecta plástico, hace pulseritas y otras cosas. Las vende a nivel mundial.
Está The Ocean Cleanup, que tiene otra biobarda. Hay otros que tienen una planta de reciclaje en el río Las Vacas, donde recogen toda la basura. Son muchos esfuerzos y lo que hemos hecho es encadenarlos para buscar una resolución conjunta.
¿Cómo lograron consolidar formalmente la Alianza la Cuenca del Motagua en Guatemala?
Hicimos un documento que consolidaba nuestro ideal de rescatar el Motagua. Se le presentó al exministro de Ambiente, Barrios Garrido. Luego propusimos que lo firmara el presidente mundial de Rotary junto con 35 organizaciones. Lo firmamos en el Palacio Nacional en septiembre de 2023. A partir de ahí empezó a tomar vuelo y comenzamos a tener gente que quería apoyarnos.
Como es una asociación de asociaciones, cada una tiene su fondeo diversificado, pero empezamos a unir oportunidades. Con el liderazgo de muchas personas logramos que el proyecto tomara vida.
¿Qué estrategias impulsan para reducir la contaminación en toda la cuenca?
Se ataca en cuatro aristas funcionales: educación, políticas públicas, infraestructura y comunicación. En educación promovemos que los más pequeños aprendan, desde temprana edad, cómo tratar los desechos sólidos. También a promover una economía circular.
En políticas públicas pretendemos influenciar tanto en la Mancomunidad Motagua, donde varios alcaldes ya comprendieron el problema, como en la Bancada Motagua, para que los diputados del Congreso se adhieran al tema.
En infraestructura buscamos plantas de tratamiento que realmente generen un beneficio y también la limpieza del río. Y en comunicación educamos a la gente grande para que haga conciencia de que no debe tirar plástico.
¿Qué tipo de desechos encuentran frecuentemente dentro del río?
La gente no solo tira plástico, tira ropa, textiles, baterías, hierro y de todo. Hemos encontrado hasta lavadoras en el río. Todo lo que usamos, cargamos, compramos y desechamos puede terminar en el Motagua. Si no manejamos bien esos residuos y no garantizamos su aprovechamiento adecuado, el río los recibe.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: