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Petróleo se dispara y bolsas caen ante temor de guerra prolongada en Irán

Los conductores esperan en fila en una gasolinera de Los Ángeles el lunes. Crédito: AFP
Isabel Ortiz
03 de marzo, 2026
El encarecimiento del petróleo y el retroceso simultáneo de las bolsas mundiales han encendido señales de alerta sobre un conflicto duradero en Irán. En Wall Street, los principales índices se tornaron negativos mientras los precios energéticos siguieron escalando. La creciente tensión militar desató inquietud entre inversionistas, analistas y economías interconectadas.
 
Es noticia. El miedo a una guerra extendida en Irán provocó un martes turbulento en los mercados globales. En EE.UU., el S&P 500 retrocedió cerca de 2.4%, el Dow perdió más de mil puntos y el Nasdaq cayó en torno a 2.6%. Al mismo tiempo, el petróleo estadounidense avanzó con fuerza: un incremento adicional cercano al 8% elevó su repunte acumulado desde el domingo por encima del 14%, alcanzando niveles no vistos desde inicios de 2025. El referente internacional también dio un salto pronunciado y llegó a su precio más alto en más de un año.
  • Las empresas energéticas repuntaron por expectativas de mayores márgenes, mientras la gasolina promedió alrededor de USD 3.088 por galón, tras un alza semanal de 16 centavos. Un analista anticipó que los precios podrían acercarse a “USD3.10 y USD 3.20”.
  • El gas natural también subió en EE. UU., y en Europa los futuros registraron un salto abrupto luego de que QatarEnergy suspendiera producción de gas licuado y otros derivados.
  • Las caídas bursátiles se replicaron globalmente: Italia retrocedió más del 4%, Alemania cerca del 3.8%, y Francia y Reino Unido sufrieron pérdidas similares. En Asia, Corea se desplomó y Japón también cedió terreno.
 
Qué destacar. La intensificación de ataques en Medio Oriente influyó directamente en la percepción de riesgo. Voces financieras señalaron que los incidentes con misiles y drones, sumados a la incertidumbre sobre los objetivos y la duración de la ofensiva, elevaron la tensión. Comentarios ambiguos de Donald Trump sobre cuánto podría extenderse la operación añadieron presión a los mercados, que migraron hacia activos más seguros como los bonos.
  • La cautela aumentó después de reportes de ataques simultáneos en varias zonas, lo cual llevó a inversionistas a reducir posiciones en acciones, particularmente en sectores sensibles al conflicto.
  • Equipos de análisis destacaron que la atención ahora recae en la posibilidad de que Irán afecte infraestructura energética clave, un escenario que ampliaría el costo económico.
  • El ambiente se deterioró luego de que, pese a un cierre relativamente estable el día anterior, nuevos ataques nocturnos reavivaran el temor a una escalada regional más profunda.
 
En el radar. La economía estadounidense ya transitaba un camino desigual, afectada por presiones inflacionarias persistentes, empleo moderado y tarifas intermitentes. El conflicto añade otra capa de incertidumbre: un aumento sostenido del crudo podría trasladarse a productos esenciales, agravar la inflación y frenar el crecimiento.
  • Si la guerra impulsa el barril por encima de los USD 100 durante un periodo prolongado, la gasolina podría acercarse a USD 3.50 por galón, lo que encarecería transporte, logística y alimentos.
  • Especialistas advirtieron que los mercados podrían estar subestimando el riesgo de que el Estrecho de Ormuz —ruta vital que mueve una cuarta parte del petróleo mundial— permanezca parcialmente bloqueado.
  • Los costos energéticos elevados afectarían también a sectores como aerolíneas y cadenas de suministro, mientras el alza en gas natural podría presionar calefacción y otros servicios en EE. UU.
 
Hemeroteca. Aunque el país es ahora menos dependiente del petróleo que décadas atrás, la historia reciente muestra cómo los choques energéticos pueden alterar expectativas. En comparación con picos previos, como los experimentados tras la invasión rusa a Ucrania, el aumento actual es menor, pero un conflicto extendido aún tendría consecuencias profundas.
  • Inventarios relativamente altos han ayudado a amortiguar la volatilidad inicial, pero un cierre prolongado de rutas o ataques a instalaciones clave cambiaría la ecuación rápidamente.
  • La incertidumbre es también un enemigo para el clima empresarial: una prolongación de la tensión podría frenar inversiones y contrataciones, tal como ocurrió en años marcados por disputas arancelarias.
  • En el plano político, un repunte adicional de los precios podría impactar la percepción ciudadana sobre el manejo económico del gobierno, especialmente en un contexto de inflación acumulada y sensibilidad al costo de vida.
 

Petróleo se dispara y bolsas caen ante temor de guerra prolongada en Irán

Los conductores esperan en fila en una gasolinera de Los Ángeles el lunes. Crédito: AFP
Isabel Ortiz
03 de marzo, 2026
El encarecimiento del petróleo y el retroceso simultáneo de las bolsas mundiales han encendido señales de alerta sobre un conflicto duradero en Irán. En Wall Street, los principales índices se tornaron negativos mientras los precios energéticos siguieron escalando. La creciente tensión militar desató inquietud entre inversionistas, analistas y economías interconectadas.
 
Es noticia. El miedo a una guerra extendida en Irán provocó un martes turbulento en los mercados globales. En EE.UU., el S&P 500 retrocedió cerca de 2.4%, el Dow perdió más de mil puntos y el Nasdaq cayó en torno a 2.6%. Al mismo tiempo, el petróleo estadounidense avanzó con fuerza: un incremento adicional cercano al 8% elevó su repunte acumulado desde el domingo por encima del 14%, alcanzando niveles no vistos desde inicios de 2025. El referente internacional también dio un salto pronunciado y llegó a su precio más alto en más de un año.
  • Las empresas energéticas repuntaron por expectativas de mayores márgenes, mientras la gasolina promedió alrededor de USD 3.088 por galón, tras un alza semanal de 16 centavos. Un analista anticipó que los precios podrían acercarse a “USD3.10 y USD 3.20”.
  • El gas natural también subió en EE. UU., y en Europa los futuros registraron un salto abrupto luego de que QatarEnergy suspendiera producción de gas licuado y otros derivados.
  • Las caídas bursátiles se replicaron globalmente: Italia retrocedió más del 4%, Alemania cerca del 3.8%, y Francia y Reino Unido sufrieron pérdidas similares. En Asia, Corea se desplomó y Japón también cedió terreno.
 
Qué destacar. La intensificación de ataques en Medio Oriente influyó directamente en la percepción de riesgo. Voces financieras señalaron que los incidentes con misiles y drones, sumados a la incertidumbre sobre los objetivos y la duración de la ofensiva, elevaron la tensión. Comentarios ambiguos de Donald Trump sobre cuánto podría extenderse la operación añadieron presión a los mercados, que migraron hacia activos más seguros como los bonos.
  • La cautela aumentó después de reportes de ataques simultáneos en varias zonas, lo cual llevó a inversionistas a reducir posiciones en acciones, particularmente en sectores sensibles al conflicto.
  • Equipos de análisis destacaron que la atención ahora recae en la posibilidad de que Irán afecte infraestructura energética clave, un escenario que ampliaría el costo económico.
  • El ambiente se deterioró luego de que, pese a un cierre relativamente estable el día anterior, nuevos ataques nocturnos reavivaran el temor a una escalada regional más profunda.
 
En el radar. La economía estadounidense ya transitaba un camino desigual, afectada por presiones inflacionarias persistentes, empleo moderado y tarifas intermitentes. El conflicto añade otra capa de incertidumbre: un aumento sostenido del crudo podría trasladarse a productos esenciales, agravar la inflación y frenar el crecimiento.
  • Si la guerra impulsa el barril por encima de los USD 100 durante un periodo prolongado, la gasolina podría acercarse a USD 3.50 por galón, lo que encarecería transporte, logística y alimentos.
  • Especialistas advirtieron que los mercados podrían estar subestimando el riesgo de que el Estrecho de Ormuz —ruta vital que mueve una cuarta parte del petróleo mundial— permanezca parcialmente bloqueado.
  • Los costos energéticos elevados afectarían también a sectores como aerolíneas y cadenas de suministro, mientras el alza en gas natural podría presionar calefacción y otros servicios en EE. UU.
 
Hemeroteca. Aunque el país es ahora menos dependiente del petróleo que décadas atrás, la historia reciente muestra cómo los choques energéticos pueden alterar expectativas. En comparación con picos previos, como los experimentados tras la invasión rusa a Ucrania, el aumento actual es menor, pero un conflicto extendido aún tendría consecuencias profundas.
  • Inventarios relativamente altos han ayudado a amortiguar la volatilidad inicial, pero un cierre prolongado de rutas o ataques a instalaciones clave cambiaría la ecuación rápidamente.
  • La incertidumbre es también un enemigo para el clima empresarial: una prolongación de la tensión podría frenar inversiones y contrataciones, tal como ocurrió en años marcados por disputas arancelarias.
  • En el plano político, un repunte adicional de los precios podría impactar la percepción ciudadana sobre el manejo económico del gobierno, especialmente en un contexto de inflación acumulada y sensibilidad al costo de vida.
 

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